
Parrilla Eléctrica Cecotec con Piedra Volcánica
La piedra volcánica del revestimiento retiene el calor de forma más uniforme que una plancha metálica, así que la carne se hace pareja y sin puntos crudos.
Cecotec
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La piedra volcánica del revestimiento retiene el calor de forma más uniforme que una plancha metálica, así que la carne se hace pareja y sin puntos crudos.
Cecotec

Una base de carga inalámbrica de 15W que además incorpora una luz LED adaptativa, pensada para dejar en la mesilla de noche: carga el móvil y sirve de luz tenue para no encender la lámpara grande a media noche.
INIU

Cada carta esconde un código que se escanea con el móvil y suena una canción: hay que adivinar en qué año salió y colocarla en su sitio en una línea de tiempo.
Hitster

Partidas de unos veinte minutos, pensadas para reunir a la familia sin exigir toda la tarde. La mecánica va de arriesgar y saber cuándo parar: cada carta que se roba de más puede tirar por tierra la ronda entera.
Mercurio Distribuciones

Dos equipos, veinticinco palabras y un jefe de espías por bando dando pistas para que su equipo adivine cuáles son las suyas sin tocar las del rival ni, sobre todo, la del asesino.
Devir

Cada carta lleva símbolos distintos y siempre hay exactamente uno repetido entre dos cartas cualesquiera: encontrarlo antes que el rival es todo el juego. Es rápido, ruidoso y va bien tanto para niños como para adultos jugando juntos, a partir de siete años.
Asmodee

Es un juego de bazas con ambientación pirata: hay que predecir cuántas rondas se van a ganar antes de jugar la mano, y acertar o fallar la predicción es lo que da o quita puntos. Las cartas especiales de piratas, sirenas y el propio Skull King alteran el orden habitual de las bazas.
Devir

Un juego de mesa en español pensado para animar cualquier reunión: hay que adivinar canciones icónicas, recordar letras y tararear temas, con más de 500 canciones en la baraja. Va de 2 a 10 jugadores, así que sirve tanto para una tarde en pareja como para juntar a un grupo grande.
ATM Gaming

Una navaja plegable con mosquetón incorporado, pensada para engancharla al llavero o al cinturón y llevarla siempre encima sin que estorbe. Es de esos regalos que caen bien a quien acampa, hace senderismo o simplemente le gusta llevar herramienta útil sin depender del bolsillo.
ZOOI

Para quien ya se ha cansado de las mismas cuatro marcas de siempre, este pack es un recorrido guiado por seis estilos distintos de cerveza europea, dos botellas de cada una.
1906

Un futbolín de treinta y dos centímetros que cabe en la mesa de la cocina. Cuatro barras giratorias, botones de disparo a los dos lados, marcador manual y una campanilla que suena al entrar la bola.
Dromlag

Es la versión en cartas del stop de toda la vida: hay que rellenar categorías con la letra que toque, contra reloj, antes de que alguien grite alto. Sin tablero, cabe en una mochila y sale bien de viaje.
Crack List

Seis botellas de 330 ml, cada una de un estilo distinto de la misma cervecera. No hay que decidir qué tipo de cerveza le gusta a quien lo recibe: el pack ya viene pensado para ir probando y quedarse con la favorita.
La Sagra

Un kilo de chuches y chocolatinas en una caja que ya viene montada para regalar.
Valeli

Treinta y ocho piezas y una bolsa para llevarlas todas juntas: espátula, pinzas, termómetro, cuchillos, pinchos y hasta soportes para maíz. Sin ir sumando utensilios sueltos cada verano.
Grilliance

Doce cervezas alemanas distintas, cada una de una casa, con un folleto que explica el estilo, la graduación y el maridaje de todas ellas. Casi cinco litros en total.
CERVEZUS

Ahumar un cóctel en casa parece cosa de coctelería de diseño, pero el kit lo reduce a encender la antorcha, prender la viruta y tapar el vaso un momento.
ComboJoy

Un bolígrafo de aluminio negro que, además de escribir, lleva linterna LED, brújula en el tapón y un cabezal multiherramienta.
BIIB

No hace falta acertar con el gusto exacto de alguien cuando el regalo trae cuatro estilos distintos dentro de la misma caja: aquí siempre hay una que encaja.
Miller Genuine Draft

Las jarras de cristal no sobreviven a una tarde de camping ni a una barbacoa animada. Esta va en acero inoxidable de grado alimenticio, así que ni se rompe ni se abolla al primer golpe.

Una caja de madera con cuatro botellas: dos aceites de oliva virgen extra de medio litro y dos condimentados de 250 mililitros, de albahaca y de guindilla. Y un jabón hecho con el mismo aceite.
La Chinata

Dos pares de calcetines de algodón estampados con motivos cerveceros, enrollados y presentados dentro de un estuche que imita un pack de dos botellines. Talla 40-45.
soxo

Seis vasos altos de vidrio, de dieciséis centímetros y algo más de medio litro, con la boca ligeramente ensanchada. Fabricados por una cristalera polaca con más de un siglo de oficio.
Krosno

Calcetines negros con dibujos originales de cerveza, en formato unisex, pensados para quien tiene claro que su bebida favorita también puede llevarse puesta.

Diez cervezas de diez países, con un folleto que trae las notas de cata y el maridaje de cada una. Un viaje de Japón a México pasando por Bélgica, Chequia y Australia.
CERVEZUS

«Finge que te ha encantado, es lo que hacemos todos.» La taza se adelanta a la reacción de quien la abre, y desactiva la parte más incómoda del intercambio antes de que ocurra.
Mugffins

El cristal grueso de fondo es lo que distingue a un vaso de whisky de un vaso cualquiera: pesa en la mano, aguanta el hielo sin que se note frío al tacto y no compite en altura con la bebida.
Whisiskey

Se atornilla a la pared y queda fijo: se acaba el abridor suelto que nunca aparece. El imán interior recoge la chapa al caer, así que no rueda por el suelo de la cocina.
ZONSUSE

Una jarra de cristal de 510 ml grabada con el nombre y el año que se elijan, con estuche de regalo incluido. La cerveza va aparte: el regalo es el objeto, no lo que se bebe en él.
CALLE DEL REGALO

El chiste está en la estampa, no en el corte: da la impresión visual de que quien lo lleva está en bañador, y se cuenta sola en cuanto alguien lo ve puesto en la cocina.
ABCTen

Abrir una cerveza con un abrebotellas normal cumple, pero abrirla con una pistola mecánica que dispara la chapa lejos del casco es otra experiencia, y este set de tres unidades está pensado precisamente para eso: convertir un gesto rutinario en un pequeño espectáculo en cada barbacoa o noche con amigos.
ADNEWX

Vino tinto de 75 cl, jamón curado en Extremadura, aceite de oliva virgen extra Valdequemao, chorizo y salchichón de curación lenta, y dos cremas artesanas de queso de oveja y cabra, todo en una caja premium con viruta de madera.
ALEJANDRO FUENTES

Un termo de café de 360 ml que apuesta por ser ligero antes que grande, así que no pesa en la mochila ni en el bolso como algunos termos más aparatosos. La tapa antigoteo evita el típico charco en la mesa cuando se abre con prisa por la mañana.
Ecoroots

Una caja negra con un surtido de cervezas Mahou y sus acompañantes: frutos secos, aceitunas, patatas y galletitas saladas. Se monta a mano en España y llega presentada, sin envolver nada.
FAMILYCOM

Un estuche con la cerveza belga Chouffe y su vaso característico, ya montado y listo para dar. No hace falta comprar el vaso por separado ni buscar una caja: viene todo junto, pensado para regalar directamente.
Beer Shelf

Seis paquetes de cien gramos de café molido, cada uno de un origen distinto: Colombia, Guatemala, Brasil, India, Indonesia y Etiopía. Envasados al vacío y presentados en su caja.
Black Donkey

Una selección ibérica ya loncheada, jamón, lomo, chorizo y salchichón, junto con morcilla patatera y embutido de herradura, todo en una caja pensada para regalar directamente. No hace falta cortar nada: se abre y se sirve.
Lux Ibérico

No es una cesta de embutidos más: es un vermut de domingo entero metido en una caja.
Espinaler

Dos varillas de acero inoxidable que se guardan en el congelador y se meten dentro del botellín ya abierto, más una tarjeta abrebotellas del tamaño de una visa.
Yvento

Un vaso térmico de 350 mililitros con el nombre de quien lo recibe escrito a un lado, del tamaño justo para llevarlo cada día a la oficina sin que estorbe en la mesa. Nada de logos ni frases genéricas: el nombre solo, en la tipografía que se elija, es lo que lo hace reconocible entre los otros diez vasos iguales de la sala de descanso.
DEREGALOOS

Una jarra de acero inoxidable con forma de barril, que recuerda a las jarras de cervecería de toda la vida más que a un vaso moderno, con boca ancha para que la espuma se quede en la parte de arriba en vez de desbordarse.
HOLIDYOYO

Un libro de datos absurdos y curiosidades sin ninguna utilidad práctica, pensado para leer en ratos cortos y sueltos más que de un tirón. El título ya deja claro el tono: humor directo, sin florituras.

La premisa es sencilla y algo macabra: hay que reunir un cuerpo sano de cuatro órganos mientras se intenta infectar a los rivales con virus, curándose a la vez de lo que le mandan a uno. No es un juego médico serio, es una excusa divertida para un juego de cartas de estrategia rápida.
TopsPrime

Un set de tres piezas con calcetines, jarra de cerveza y abridor de botellas, pensado para no tener que elegir entre varios regalos con la misma temática: aquí vienen los tres juntos.
soxo

En vez de comprar un abridor por un lado y unos calcetines temáticos por otro, este pack junta las dos cosas: un bolso de fieltro para transportar seis botellas, calcetines con el estampado "si puedes leer esto, tráeme una cerveza", un abridor, unas pinzas de barbacoa y una tarjeta para escribir la dedicatoria.
cailiya

Un gadget que junta tres cosas en una: altavoz Bluetooth, soporte para el móvil y una pantalla LED que muestra la hora o efectos de luz. En vez de tener el altavoz por un lado y el soporte del teléfono por otro, aquí viene todo en un único objeto para la mesa.
ZOOI

Nueve productos dentro de un envase metálico, empezando por un vermut rojo de 75 cl y la salsa Espinaler.
Espinaler
Este regalo tiene un problema que casi ninguno comparte: hay que acertarle a alguien con quien coincides cuatro veces al año, delante de la familia de tu pareja, y sin conocerle lo suficiente como para permitirte una broma. Es un ejercicio de puntería con poca información, y por eso conviene empezar por lo que no toca.
Casi todas las frases con las que se llega hasta aquí son de la misma familia: «qué le regalo a mi cuñado», «qué regalar a un cuñado», «regalos para cuñados en Navidad». Ninguna dice «el mejor regalo». Eso no es tacañería, es que en el reparto de regalos de una familia pasarse queda peor que quedarse corto, porque coloca a los demás en la posición de haberse quedado cortos ellos.
Así que el objetivo es acertar dentro de una banda estrecha. Menos de 20 euros para el detalle de Navidad y de 20 a 50 como techo para un cumpleaños. Y dentro de esa banda hay un criterio que hace casi todo el trabajo: que no exija saber nada de él.
Si sólo te llevas una idea de la página, que sea esta. El material de cerveza y de picoteo funciona con un cuñado porque no obliga a acertar un gusto, sino a proponer algo, y porque se acaba compartiendo en la misma comida en la que se abre.
El pack de degustación de La Sagra son seis estilos distintos de la misma cervecera, así que el regalo es ir probando y quedarse con la favorita. El set de diez cervezas del mundo trae folleto de cata y mezcla a propósito botellas conocidas con otras que no lo son, con lo que hay una para cada nivel de curiosidad. Y el pack de doce alemanas es el que se nota que no está en el súper de al lado.
En objeto, el abridor de pared con imán es de los detalles pequeños que mejor envejecen, porque se atornilla, se queda a la vista y recoge la chapa para que no ruede por la cocina. La jarra de barril vintage y los seis vasos de Krosno son la opción sin ninguna broma dentro. Todo el fondo está en regalos de cerveza.
Es la otra apuesta de riesgo bajo, y por un motivo muy concreto: no conoces su casa, no sabes si le sobran objetos y lo consumible se acaba sin obligar a nadie a encontrarle un hueco.
La cesta de aperitivo de Espinaler es un vermut de domingo entero dentro de una caja, con la botella, cuatro latas y el frasco de la salsa de las patatas del bar. La caja ibérica con jamón, lomo y chorizo es el registro de regalo para la casa más que para él solo, que en familia política a veces es justo lo que conviene. Y el estuche de cuatro aceites de La Chinata acierta hasta con quien no bebe.
Si prefieres subir un peldaño sin salir de la mesa, el set de treinta y ocho piezas de barbacoa llega con su bolsa y es de esos regalos que se usan cada verano, y el kit de ahumador de whisky con antorcha es para el que ya tiene las botellas.
Es la idea que menos se le ocurre a la gente y la que mejor resuelve la comida familiar de diciembre, porque el regalo deja de ser para él y pasa a ser para las tres horas de sobremesa que vienen después.
El Crack List no hay que explicarlo, es el stop de toda la vida en cartas. El Virus y el Dobble los juegan igual los niños de la mesa y los abuelos. El Código Secreto va por equipos, que en una familia se resuelve solo. Y el Hitster Temazos es el que mejor mezcla generaciones, porque hay que colocar canciones en una línea de tiempo y cada uno domina su década.
Es lo más habitual, y no hay que disimularlo. Tres criterios para ese caso, y con estos tres se acierta sin saber nada de él.
Consumible antes que duradero, para no obligarle a encontrar sitio en una casa que no conoces. Compartido antes que personal, porque lo que se abre y se reparte en la mesa desactiva la parte incómoda del intercambio. Y neutro antes que original, ya que buscar lo original sin información es exactamente cómo se acaba regalando el objeto raro que nadie sabe dónde poner.
Falla lo personalizado con su nombre grabado. Suena a acierto y es el error más silencioso de esta página: grabar el nombre de alguien a quien ves cuatro veces al año se lee como exceso, no como cariño, y encima el objeto no se puede pasar a nadie. La excepción es la jarra de cerveza con nombre y año, y sólo si ya tenéis confianza de verdad.
Falla la ropa, por la talla y porque obliga a comentar el cuerpo de alguien con quien no tienes esa confianza.
Y falla la broma con filo. En España «cuñado» arrastra un chiste hecho, y ahí está la trampa: el regalo que juega a eso se abre delante de toda la familia y luego se queda años en una estantería recordándolo. Si quieres humor, que sea humor sobre el propio ritual de regalar y no sobre él, que es otra cosa.
Escrito por el equipo de Regalando, que revisa cada regalo antes de incluirlo en la lista.
Algo de la mesa que se comparta y no exija conocerle: un pack de cervezas para ir probando, una cesta de aperitivo, un abridor de pared o un juego de cartas para la sobremesa. Casi todas las búsquedas de este tema piden expresamente algo sencillo, y ese es el registro correcto, no una limitación.
Menos de 20 euros para el detalle de Navidad y de 20 a 50 como techo en su cumpleaños. La referencia buena no es el catálogo, es lo que se regala en esa familia: la banda correcta es la que no rompe la costumbre ni por arriba ni por abajo.
Algo contenido, presentado y que se pueda abrir en la mesa, porque en diciembre los regalos se abren en cadena y el que destaca obliga a los demás a explicar el suyo. Lo tienes en regalos de Navidad para tu cuñado.
Entonces el límite de gasto ya está puesto y el trabajo es elegir bien dentro de la cifra, que es bastante más fácil que decidir cuánto. Las reglas del sorteo están en regalos de amigo invisible.
El criterio sí, que sea un detalle presentado y que no dependa de conocerla, pero el catálogo cambia entero: ahí manda el baño, la cosmética que no obliga a acertar un tono y la joyería sin talla. Está en regalos para tu cuñada.
Entonces esta página se te queda corta a propósito, porque está escrita para la distancia media. Con confianza real se abre el terreno de la broma y de lo personalizado, y eso está en regalos para un amigo.
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