El error más habitual en esta relación no suele ser acertar mal el gusto, sino acertar mal el grado de confianza real que hay entre los dos. Un regalo con chiste de cuñado a alguien con quien apenas has cruzado tres frases en todo el año se siente forzado, mientras que el mismo objeto entre dos que ya se toman el pelo cada Nochebuena es de los que más se recuerdan.
¿Qué regalar a tu cuñado en Navidad?
- Cerveza del mundo o artesanal, el terreno que nunca falla
- Algo de su afición de fumador, si es de liar o de puro
- Un juego de mesa para la sobremesa entera de la familia
- Aperitivo o café que se abre esa misma noche
- Un detalle con la broma de cuñado, sólo si ya es un chiste recurrente
- Un accesorio de parrilla si es quien manda en la barbacoa
Hay dos cuñados distintos y no se les regala igual
La palabra tapa dos relaciones que no se parecen en nada. Uno es el hermano de tu pareja, con el que muchas veces acabas teniendo una amistad propia con el tiempo. El otro es el marido de tu hermana, que entra en la familia siendo casi un desconocido y va ganando confianza año a año.
Con el primero funciona casi todo, la broma incluida. Con el segundo, sobre todo si lleva poco tiempo en la familia, conviene empezar por lo neutral y dejar los objetos con chiste de cuñado para cuando el trato dé para ello.
Hay una tercera situación frecuente que se olvida: el cuñado con el que compartes edad y aficiones y con el que en realidad tienes amistad propia, aunque en la mesa de Nochebuena se hable de vosotros como familia política. Ahí el criterio bueno es el de regalos para un amigo, porque el regalo puede ser bastante más concreto de lo que aquí se recomienda.
Cerveza, el terreno que nunca falla
Es la categoría con más recorrido de toda esta página, y con motivo: se consume, no pide sitio en una casa ya llena y hay formato para cualquier presupuesto. La jarra de cristal de 510 mililitros grabada con nombre y año, con estuche de regalo es el objeto que se queda, y el pack de doce cervezas alemanas con folleto de cata explicando cada estilo es lo que se bebe esa misma semana.
Para quien prefiere ir de país en país, el set de diez cervezas del mundo con folleto de notas de cata y el pack de degustación de cervezas europeas con doce botellas y seis estilos resuelven la curiosidad sin comprometerse a una sola marca. Y la caja de cervezas Mahou con frutos secos y aceitunas, lista para entregar es el aperitivo y la bebida en un solo paquete. Fondo completo en cerveza.
Tabaco o puro, según lo que fume de verdad
Acertar la afición exacta importa más que acertar la marca. Si es de liar, la máquina para liar cigarros Gizeh, sencilla y compacta y el portatabaco de bolsillo de plástico rígido que no aplasta ni humedece son de uso diario, no un capricho de una vez.
Si fuma puros, el humidificador eléctrico para 110 puros con higrómetro digital de precisión resuelve algo que de otra forma se improvisa mal en cualquier armario de casa.
Partidas de sobremesa en familia
Un juego de mesa nuevo alarga la comida familiar más que cualquier otro regalo, y estos cuatro funcionan igual de bien con dos jugadores que con ocho. El Hitster Temazos, con más de 300 canciones para ordenar por año escaneando cada carta engancha a cualquier generación de la mesa, y el Código Secreto de Devir, dos equipos dando pistas sin tocar la palabra del rival da para partidas largas.
El Skull King, un juego de bazas con ambientación pirata donde hay que predecir cuántas rondas se ganan sube un poco la estrategia, y el Crack List, la versión en cartas del clásico stop con más de dos millones de copias vendidas resuelve la partida rápida entre plato y plato.
Aperitivo y café para la mesa
Regalar algo que se abre esa misma noche tiene una ventaja que ningún objeto envuelto iguala: se empieza a disfrutar antes de que acabe la cena, y lo prueba toda la familia a la vez. La caja ibérica con jamón, lomo, chorizo, salchichón y morcilla loncheados y la cesta de aperitivo Espinaler con vermut, salsa y cuatro latas de conserva son el clásico que nunca decepciona.
Para quien prefiere el café al vermut, la caja Black Donkey con seis cafés de origen único, de Etiopía a Colombia apunta a un terreno menos trillado en estas fechas.
Bromas de cuñado, que aquí tienen catálogo propio
En una familia con confianza real, el chiste de cuñado es de los regalos que mejor funcionan porque se ríe todo el mundo a la vez, no sólo quien lo recibe. La taza «Finge que te ha encantado», impresa por las dos caras es la broma sobre el propio acto de regalar, y suele caer bien en cualquier mesa.
La camiseta divertida con diseño cervecero, de la S a la 3XL y los calcetines enrollados como si fueran latas de cerveza, en pack de dos pares rematan la broma sin necesidad de gastar mucho. Un aviso sensato: la broma de cuñado funciona cuando ya es un chiste recurrente de la familia y cae plana cuando no lo es, así que si tienes dudas, mejor acompañarla de cerveza de verdad.
Parrilla y barbacoa en su terreno
Para quien manda en la cocina exterior de la familia, el set de utensilios de barbacoa de 38 piezas en acero inoxidable, con bolsa de transporte es el regalo que se usa de verdad todo el verano siguiente. La parrilla eléctrica Cecotec con revestimiento de piedra volcánica, sin humo de brasa resuelve hacerlo en casa cuando el frío no deja salir al jardín.
Y el posavasos de madera de roble personalizable para coleccionar chapas de cerveza es el detalle pequeño que acompaña bien a cualquiera de los dos anteriores.
Decoración para el rincón de la cerveza
Si ya tiene nevera propia dedicada a la cerveza o una estantería donde presume de botellas, hay un catálogo entero pensado sólo para eso. La lámina de arte de cerveza Lagunitas IPA, edición limitada firmada por el artista queda mejor colgada que cualquier póster genérico, y los seis vasos altos Krosno de vidrio polaco, pensados para que la artesanal suelte su aroma suben el nivel de la próxima cata en casa.
Dos detalles con gracia completan el rincón: el llavero artesanal en forma de lúpulo, hecho a mano en arcilla polimérica y los dos enfriadores de botella con abridor multiusos incorporado, que mantienen fría la última cerveza de la noche sin necesidad de hielo. El pack de tres abrebotellas con forma de pistola mecánica e imán para las chapas es el capricho con más gracia de todo el lote.
Termo para llevar el café de casa
No todo tiene que girar en torno a la cerveza. El termo de café de 360 mililitros, ligero y sin BPA, con tapa antigoteo resuelve salir de casa sin depender del café de máquina de la oficina, y el vaso térmico personalizado con su nombre, de acero inoxidable de doble capa suma el detalle de que no se lo confundan con el de otro.
Tecnología pequeña para el día a día
No hace falta acertar una afición para regalar aquí. La base de carga inalámbrica INIU de 15W con luz LED adaptativa para la mesilla y el altavoz Bluetooth 3 en 1 con soporte para el móvil y pantalla LED son de los regalos que se usan cada día sin pedir que conozcas sus gustos exactos.
Si sois muchos y os regaláis entre todos
En familias grandes es habitual que se regalen entre cuñados, hermanos y padres, y ahí la aritmética se complica rápido. Con cinco o seis personas, comprar a todos sale caro y acaba en detalles de relleno que nadie recuerda en enero.
La salida limpia es el sorteo con tope, que convierte varios regalos mediocres en uno bueno. Las reglas y los formatos que aguantan un sorteo por internet están en amigo invisible. Si preferís seguir regalando a todos, bajar el importe y subir la puntería funciona mejor que gastar más en algo elegido con prisa.
Otra opción que funciona bien en familias grandes es repartir por parejas: cada cuñado se encarga de otro concreto, rotando el reparto de un año para el siguiente. Así nadie tiene que comprar seis regalos distintos en la misma tarde, y el que recibe nota más el detalle que cuando llega mezclado entre otros cinco parecidos.
Cuánto gastar cuando se abre todo en la misma mesa
La referencia habitual entre cuñados está entre 15 y 30 euros, y lo importante es que sea parecido a lo que gasta el resto. Cuando varios paquetes se abren seguidos, la comparación es automática y no la hace nadie con mala intención, simplemente pasa.
Si no sabes lo que van a gastar los demás, preguntarlo por el grupo de la familia es lo más práctico. Y si el regalo va de parte de una pareja, una sola tarjeta firmada por los dos ordena el presupuesto y evita cuentas raras entre hermanos.
Plazos, que con la personalización se adelantan
En esta página hay bastante producto grabado o personalizado, y eso cambia el calendario respecto a una compra normal. Lo grabado suma días de taller antes de entrar siquiera en reparto, así que la fecha límite real se adelanta alrededor de una semana entera.
En la práctica, si quieres una jarra grabada o un posavasos con su nombre debajo del árbol, el pedido tiene que salir en la primera semana de diciembre. Para lo que no lleva personalización, el 18 sigue siendo el límite razonable con envío estándar. Comprueba cómo se escribe su nombre antes de encargar nada grabado, con la grafía exacta que usa él y sin abreviarlo si no lo hace él mismo.
Escrito por el equipo de Regalando, que revisa cada regalo antes de incluirlo en la lista.