Regalando.es

Regalos para tu jefe o tu jefa

Este es el único regalo de la web donde el problema no es acertar con la persona: es acertar con la distancia. Se ve en cómo se busca. «Regalo para mi jefe sin parecer pelota» es una de las frases que traen gente a esta página, y resume la dificultad entera mejor que cualquier lista: hay que quedar bien sin que se note que querías quedar bien.

Presupuesto
Cafetera Nespresso Inissia de De'Longhi

Nespresso Inissia, Cafetera de Cápsulas

Frente a la manual que exige aprender a dosificar y prensar, esta resuelve el café en el tiempo que tarda en encenderse la luz verde: cápsula, botón, listo.

Menos de 100 €

Nespresso

Cafetera espresso manual Cecotec

Cafetera Espresso Manual Cecotec, 20 Bares

Veinte bares de presión es el número que de verdad marca la diferencia entre un café aguado y un espresso con cuerpo, con esa crema que solo sale cuando la máquina empuja el agua como toca.

Menos de 100 €

Cecotec

El cajón de madera con las doce botellas colocadas en dos alturas, con el rótulo Pack Degustación de Cervezas en el frente

La Sagra Cesta de Madera con 12 Cervezas

Doce botellas de 33 centilitros en un cajón de madera de verdad, con seis variedades de la cervecera de Toledo. Casi ocho kilos que llegan listos para poner encima de una mesa sin envolver nada.

Menos de 50 €

La Sagra

Taza blanca vista de frente con la frase «que todo lo bueno te siga, te encuentre, te abrace y se quede contigo, y lo demás que pase de largo» escrita a mano en morado, rosa y verde, con corazones sueltos

Taza «Que todo lo bueno te siga»

Taza blanca de 350 mililitros con una frase larga escrita a mano en morado, rosa y verde: «que todo lo bueno te siga, te encuentre, te abrace y se quede contigo, y lo demás que pase de largo».

Menos de 20 €

Mugffins

La caja de madera abierta con las cuatro botellas de aceite colocadas y el jabón en su envoltorio

La Chinata Estuche de Madera con Cuatro Aceites

Una caja de madera con cuatro botellas: dos aceites de oliva virgen extra de medio litro y dos condimentados de 250 mililitros, de albahaca y de guindilla. Y un jabón hecho con el mismo aceite.

Menos de 50 €

La Chinata

Libreta granate con forma de pasaporte y el rótulo «Pasaporte para una vida nueva», junto a una de sus páginas interiores rellenada a mano

Pasaporte de Despedida para Firmar

Un pasaporte falso que rellena el equipo entero: la portada lleva los datos de quien se va, y dentro cada persona escribe su mensaje en una página.

Menos de 20 €

EQUIK PRODUCTS

Taza blanca con el mensaje «Gracias por todo»

Taza «Gracias por todo»

Hay un hueco difícil: el regalo para quien ha hecho algo por ti y no es familia ni amigo íntimo. La profesora, la vecina que recoge los paquetes, quien cubrió tu turno.

Menos de 20 €

UO

Botella de vidrio esmerilado encendida por dentro con luz cálida, con la frase de agradecimiento impresa y un cordel de yute al cuello

Lámpara Botella Grabada «Gracias por todo»

Una botella de vidrio esmerilado con un hilo de luces LED en el tapón de corcho. Encendida hace de lamparita; apagada es un objeto de decoración con un mensaje, que es la mitad del truco.

Menos de 50 €

Vetbuosa

Mano con varios anillos fidget de colores puestos en los dedos, junto a los doce anillos del pack colocados por parejas

Pack de 12 Anillos Fidget Silenciosos

Doce anillos de doble aro: el exterior gira sobre el interior y tiene textura, lisa, ondulada, de puntos o de pinchos, para que los dedos tengan algo que hacer.

Menos de 20 €

ZENO

Par de calcetines rosa y negro con las plantas hacia arriba, que leídas juntas dicen «Estoy jubilada, ahora curráis vosotros», junto a la caja de regalo de la marca

Calcetines de Jubilación «Ahora curráis vosotros»

Calcetines de algodón con el chiste impreso en la planta del pie: puestos y con las piernas en alto se lee «Estoy jubilada, ahora curráis vosotros». Vienen en su caja de regalo.

Menos de 20 €

Meflipa

La caja abierta con los seis paquetes de café de pie, cada uno con el animal y el país impresos

Black Donkey Caja de Seis Cafés de Origen

Seis paquetes de cien gramos de café molido, cada uno de un origen distinto: Colombia, Guatemala, Brasil, India, Indonesia y Etiopía. Envasados al vacío y presentados en su caja.

Menos de 50 €

Black Donkey

La caja roja de Wonderbox «Cena selecta para dos», con un plato emplatado por un cocinero y el sello de más de mil restaurantes

Wonderbox Cena Selecta para Dos

Regalar una cena tiene una ventaja sobre regalar un objeto: nadie ha tenido nunca que buscarle sitio en un armario.

Menos de 100 €

Wonderbox

Caja de madera para una botella de vino con dedicatoria grabada y asa de cuerda

Caja de vino de madera personalizada

Una caja de madera de 33 x 9 x 9 centímetros con tapa corredera y asa de cuerda, grabada con el mensaje que se elija. La botella va aparte: esto es el envoltorio.

Menos de 50 €

CALLE DEL REGALO

Estuche negro con las tres botellas de aceite de oliva virgen extra 5 Elementos

Estuche de tres aceites de oliva 5 Elementos

Tres variedades de aceituna en tres botellas, con denominación de origen Montes de Toledo: picual, cornicabra y arbequina. La gracia está en probarlas seguidas.

Menos de 50 €

Finca La Pontezuela

Caja metálica Taberna de Espinaler con el vermut, las conservas, las patatas y la salsa

Lote aperitivo Almadrava de Espinaler

El vermut de las once, empaquetado. Espinaler lleva desde 1896 en Vilassar de Mar haciendo exactamente esto, y el lote reúne casi todo lo que hace falta para montarlo en casa.

Menos de 100 €

Espinaler

Botella de vino tinto con etiqueta personalizada con nombre y dedicatoria

Botella de vino personalizada con dedicatoria

La etiqueta lleva el nombre, el apellido y la dedicatoria que se escriba. Dentro hay un Saint-Amour, un Beaujolais francés de uva gamay, y la botella llega en su estuche.

Menos de 50 €

CALLE DEL REGALO

Estuche de bambú grabado abierto con dos copas de vino y un sacacorchos

Set de vino personalizado con estuche de bambú

Un estuche de bambú con cierre metálico, dos copas de 350 ml y un sacacorchos de doble tiempo de acero inoxidable con cortacápsulas. Todo encajado en espuma troquelada.

Menos de 100 €

Nomart

Taza blanca con el texto «Mucha suerte en tu nueva etapa, brillarás donde vayas» en azul y naranja

Taza «Mucha suerte en tu nueva etapa»

Es la taza de despedida sin chiste, y hay más demanda de esa de la que parece: se le puede dar a la jefa y a la persona que se va llorando, dos cosas que no aguanta ninguna taza graciosa.

Menos de 20 €

MUGFFINS

Dado blanco de espuma con las caras «pausa para el café», «caminar y estirar» y «hablar con compañeros», y una mano estrujándolo

Cubo Antiestrés con Seis Pausas

Una pelota antiestrés con una idea encima: en vez de estrujarla y ya, se lanza, y la cara que sale manda. Pausa para el café. Caminar y estirar. Hablar con compañeros.

Menos de 20 €

EQUIK PRODUCTS

Juego de taza y plato de porcelana blanca

Juego de Taza y Plato de Porcelana

El plato no es un añadido cualquiera: cambia el ritual de tomar un té frente a hacerlo en una taza suelta, con ese punto de ceremonia que ya casi no se ve.

Menos de 50 €

fanquare

Caja de bambú abierta con la botella y los cuatro accesorios de sumiller en su hueco

Caja de vino de bambú con set de sumiller

Caja de bambú de 36 x 12 x 11 centímetros con cierre metálico, grabada en la tapa con el nombre o la dedicatoria que se pida, y cuatro accesorios encajados junto al hueco de la botella.

Menos de 50 €

CALLE DEL REGALO

Dos copas de vino grabadas con un nombre junto a su caja de bambú

Dos copas grabadas con sacacorchos

Grabado láser sobre el cristal, 350 ml por copa y un sacacorchos de acero inoxidable metido en su hueco troquelado dentro de la caja de bambú.

Menos de 50 €

C&P

Caja regalo Smartbox de cena gourmet para dos personas

Caja regalo de cena gourmet para dos

Una comida o una cena para dos en una selección de unos ochocientos restaurantes de autor, con bodega incluida. Sin noche de hotel de por medio: sólo la mesa.

Smartbox

Las dos reglas que resuelven casi todo

La primera: que se pueda abrir delante de todo el equipo. No porque vaya a pasar, sino porque es la prueba que separa el regalo correcto del incómodo. Si al imaginarlo abierto en una mesa con doce personas mirando hay algo que habría que explicar, ese regalo no es.

Y la segunda: por debajo del suyo. El regalo a un jefe no puede ser más caro que el que él o ella podría hacerte a ti, porque entonces deja de ser un detalle y se convierte en una cuenta pendiente. La banda que funciona es de 20 a 50 euros cuando va de una sola persona, y ahí no hay que pedir perdón por nada: en este contexto la contención es el mensaje.

De las dos reglas sale el mismo territorio: escritorio, café y mesa. Nada que se lleve puesto, nada que huela, nada con humor de doble filo.

Por qué el café gana casi siempre en una oficina

Se usa todos los días, se acaba y no dice nada de nadie. La caja de seis cafés de origen es la mejor versión de banda media: seis paquetes de cien gramos de países distintos, con perfiles de verdad diferentes, así que hay varias semanas de comparar y hay conversación en la máquina sin que nadie sea catador.

Para el objeto que se queda en la mesa, los vasos de espresso de cristal de doble pared y el juego de taza y plato de porcelana tienen la virtud de ser neutros: porcelana blanca sin estampado y cristal transparente no obligan a nadie a que le guste un dibujo. Si el regalo es de equipo y da para más, la Nespresso Inissia resuelve el café sin pantallas ni nada que aprender, y la espresso manual de Cecotec es para quien ya trastea con el café en serio.

Sin información sobre la persona, gana el lote gourmet

Y con un jefe es muy habitual no saber nada: se comparten reuniones, no aficiones. Un lote resuelve eso sin fingir cercanía.

La cesta de Don Gourmet es la que mejor encaja aquí, y no por lo que lleva dentro sino por la caja: marfil, cierre magnético y dedicatoria personalizable, así que parece un regalo y no un envío. El lote de aperitivo Almadrava de Espinaler y la cesta mediana de La Chinata van por la vía del producto reconocible, y el estuche de cuatro aceites de La Chinata es de los pocos regalos de esta lista que dan tema de conversación: uno de los cuatro es aceite en rama sin filtrar, y el poso que enturbia la botella es justo lo que hay que buscar. Conviene decirlo al entregarlo.

Con el vino, la clave es el envase. El set de sumiller en caja de bambú grabada, las copas grabadas con sacacorchos y la caja de vino personalizada de madera son accesorios que casi nadie se compra solo, y ahí está su gracia como regalo profesional: son útiles sin ser personales. Hay más en regalos gourmet.

Si la banda es corta, que se quede en la mesa

Si el presupuesto es de detalle y no de lote, lo que funciona es lo que se queda en la mesa sin llamar la atención. El bolígrafo multiherramienta es el clásico del género, con linterna y cabezal incluidos: ocho funciones, según el fabricante. El cubo antiestrés con microdescansos tiene una vuelta que lo salva de ser un cacharro más: las seis caras proponen pausas concretas en vez de limitarse a que lo estrujes. Los anillos fidget en pack de doce son la versión discreta, para quien no quiere nada visible encima de la mesa.

Y hay una taza que merece mención aparte, porque resuelve un problema real de registro. La mayoría de las tazas de oficina dicen adiós y sólo sirven un día; la taza de «que todo lo bueno te siga» no menciona el trabajo ni la despedida, así que vale igual para un cumpleaños que para el amigo invisible de diciembre. La taza de «gracias por todo» cubre el otro hueco difícil: el agradecimiento a alguien que no es familia ni amigo.

Cuando se va, se jubila o cambia de puesto

Esta es la ocasión que más se busca del tema, y es donde el regalo de jefe se parece por fin a un regalo normal: la jerarquía se disuelve en cuanto la persona deja de ser tu jefe. Hay margen para lo emotivo y hasta para la broma.

El pasaporte de despedida para firmas es el que mejor funciona en equipo, porque resuelve el problema de siempre —conseguir que participen doce personas— con una página para cada uno. La taza de «nueva etapa» es la de despedida sin chiste, que es exactamente lo que hace falta cuando el regalo se le da a la jefa o a alguien que se va con la emoción a flor de piel: ninguna taza graciosa aguanta eso. La lámpara de botella grabada hace de lamparita encendida y de objeto con mensaje apagada, y la placa conmemorativa con grabado libre es la más flexible de todas porque no obliga a que cuadre ninguna cifra de años.

Si es una jubilación y el tono lo admite, los calcetines con el chiste en la planta del pie están bien construidos para el momento: se leen sólo con las piernas en alto, que es la postura que celebra la frase, y funcionan delante de la gente. Para firmar entre todos con menos ceremonia, la tarjeta gigante A4 y la tarjeta de madera.

El regalo de equipo cambia las reglas

En cuanto el regalo lo firma el equipo entero, los dos problemas de esta página desaparecen: nadie puede parecer pelota en nombre de doce personas, y el presupuesto por cabeza baja tanto que se puede subir el objeto sin que la cifra incomode.

Tres cosas que conviene decidir antes de recoger dinero. Quién lo entrega, porque el que lo da queda asociado al regalo: mejor la persona con más años en el equipo que la que organizó la colecta. Si va tarjeta firmada, que es lo que convierte una compra colectiva en un regalo y no cuesta nada. Y si alguien se queda fuera: en una colecta de oficina siempre hay quien no puede poner, y el detalle está en que la lista de firmas no coincida con la lista de quien pagó.

Para el regalo grande de equipo, una caja de cena gourmet para dos o la cena para dos de Wonderbox tienen la ventaja de incluir a su pareja, que en una despedida es el gesto que se recuerda. Si te toca organizar la lista de un amigo invisible de oficina, ahí las reglas son otras.

Qué falla casi siempre

Falla lo personalizado con datos que no deberías tener. Un regalo con su nombre está bien; uno con su fecha de nacimiento, su afición o una foto suya deja claro que has estado mirando, y eso incomoda en una relación profesional.

Falla el humor con filo. Una taza con un chiste sobre reuniones o sobre correos es graciosa entre iguales y ambigua hacia arriba, porque desde arriba no se sabe si es una broma o una queja.

Y falla el regalo caro de una sola persona. Es el error más frecuente y el más difícil de deshacer: coloca a quien lo recibe en la posición de tener que corresponder, y ese es el favor que nadie quiere que le hagan en el trabajo.

Preguntas frecuentes

¿Qué se le regala a un jefe?

Algo de escritorio, de café o de mesa: una caja de cafés de origen, un lote gourmet bien presentado o un accesorio de vino. La prueba que hay que pasar es imaginarlo abierto delante de todo el equipo: si algo habría que explicar, no es el regalo.

¿Cuánto se gasta en un regalo para el jefe?

De 20 a 50 euros cuando va de una persona sola, y ahí la contención es parte del mensaje. Si es un regalo de equipo, la cifra por cabeza baja y se puede subir el objeto sin que el importe total incomode a nadie.

¿Cómo le regalo algo a mi jefe sin parecer pelota?

Con tres cosas: banda contenida, objeto neutro y entrega sin ceremonia. Lo que delata la intención no suele ser el regalo, es el momento (a solas y justo antes de una evaluación) y el discurso que lo acompaña. Un detalle dejado en la mesa con una tarjeta corta dice lo justo.

¿Y si el regalo es de todo el equipo?

Entonces es más fácil, porque el problema de la distancia desaparece. Decidid quién lo entrega, que vaya tarjeta firmada por todos y que la lista de firmas no delate quién pudo poner dinero y quién no. Para el regalo grande, una caja de cena para dos incluye a su pareja, que es el gesto que se recuerda.

¿Qué le regalo a mi jefa? ¿Cambia algo?

El catálogo no cambia, y por eso esta página vale para las dos direcciones: café, mesa y escritorio funcionan igual. Lo que sí conviene evitar con más cuidado es cualquier cosa que se lleve puesta, huela o comente su aspecto, porque ahí el regalo se sale del terreno profesional aunque no fuera la intención.

¿Qué le regalo a mi jefe por Navidad?

Diciembre es la fecha con más volumen del tema y la más fácil, porque todo el mundo regala algo y el gesto no destaca. Gana lo consumible y bien presentado: un lote, una caja de café, un estuche de aceites. Lo tienes en regalos de Navidad para tu jefe.

¿Y si es un compañero y no mi jefe?

Cambia el registro entero, porque ahí sí hay margen para la broma y para lo personal. Está en regalos para un compañero de trabajo, que es la misma oficina con otra distancia.