Regalos de bautizo cuando el bebé no se entera de nada

El bautizo tiene una particularidad que no tiene ninguna otra celebración: el homenajeado no va a recordar nada, no va a abrir nada y probablemente se va a pasar el acto durmiendo o llorando. Así que el regalo, en la práctica, es para los padres. Cuanto antes se asume eso, mejores regalos salen.

Gargantilla de bolitas multicolor con medalla de la Virgen Milagrosa

Gargantilla de Bolitas con Virgen Milagrosa

Va ceñida al cuello, no colgando: eso es lo que la distingue de un collar normal. Las bolitas de colores rompen el clásico hilo liso y añaden un punto informal a algo tradicionalmente serio.

Pulsera roja anudada con medalla de San Judas Tadeo

Pulseras San Judas Tadeo (Pack de 2)

San Judas Tadeo es el santo al que se le pide cuando ya no se sabe a quién más pedirle. La pulsera es el objeto que se lleva puesto mientras se espera esa causa difícil.

Si eres invitado, hay dos caminos y los dos valen

Uno es el objeto que se guarda: una medalla, una cadena fina o una pulsera de plata que el niño no se pondrá hasta dentro de años, pero que va a estar en esa casa mucho después de que nadie recuerde quién llevó el babero. Es lo clásico y sigue funcionando, sobre todo si lleva la fecha grabada por detrás.

El otro es el regalo útil, que en una casa con un bebé de tres meses se agradece de una forma bastante física: la mochila portabebés, el humidificador, el juego de sábanas de cuna. Menos lucido, más usado. Si vas por ahí, pregunta antes: los padres primerizos reciben tres bañeras y ninguna hamaca, y una lista compartida por el grupo de WhatsApp de la familia resuelve el problema entero.

Lo que casi nunca acierta es la ropa.

Todo el mundo regala tallas de cero a tres meses y esa talla la tienen cubierta desde el embarazo; si insistes con ropa, compra de doce o dieciocho meses y de la estación que le tocará entonces, que es lo único que llega al armario sin estrenar.

Los padrinos van aparte

Al padrino y a la madrina se les supone el regalo grande, y suele ser la joya con el nombre y la fecha, la que se enseña en las fotos. Lo que mucha gente no espera es la otra mitad: cada vez es más habitual que los padres le regalen algo a los padrinos ese mismo día, para agradecerles el papel.

Ahí lo que funciona es lo conmemorativo y compartido. Un objeto que enlace a los dos con el niño: una pulsera con el nombre del ahijado, un pack de dos piezas iguales para que padrino y madrina lleven la misma, o un marco o una placa grabada con la fecha del bautizo. No hace falta gastar mucho: el regalo aquí es el gesto y todo el mundo lo entiende así.

El detalle de cada invitado lo pagan los padres

Es el otro gasto del día y no se lo espera nadie: un detalle pequeño para cada persona que viene, normalmente de tres a seis euros por invitado, entregado a la salida de la iglesia o en la mesa. Con cuarenta invitados, doscientos euros.

Dos avisos de quien ya ha pasado por esto. Lo comestible es más seguro que lo decorativo, porque no ocupa sitio en casa de nadie. Y si va personalizado con el nombre y la fecha, pídelo con un mes de margen: los bautizos se concentran de mayo a septiembre y en junio los talleres de grabado van con la misma cola que en la temporada de comuniones.

Preguntas frecuentes

¿Qué se regala en un bautizo si eres invitado?

Una joya pequeña con la fecha grabada o algo práctico para la casa, entre 30 y 60 euros según la cercanía con la familia. También se admite el sobre, aunque en los bautizos es bastante menos habitual que en las bodas y en las comuniones.

¿Qué se le regala a los padrinos de bautizo?

Algo que los conecte con el ahijado: una pulsera o un colgante con el nombre del niño, un marco con la foto del día o una pieza igual para los dos. Se lo regalan los padres, en la comida y no en la iglesia, y la cifra que se maneja va de 20 a 50 euros por persona.

¿Cuánto cuestan los detalles para los invitados?

Entre tres y seis euros por invitado es lo normal, y hasta diez si llevan grabado o van en caja. Cuenta uno por adulto, con un pequeño margen para los que aparecen sin avisar, que en un bautizo son siempre dos o tres.

¿Es buena idea regalar ropa?

Solo si te sales de la talla de recién nacido. De cero a tres meses van sobrados desde antes de nacer; de doce meses en adelante, y pensando en la estación que tocará entonces, la ropa se usa y se agradece de verdad.

¿Y si la familia no es religiosa?

Un bautizo civil o una presentación se regala igual, cambiando el símbolo: en lugar de la medalla, una joya con la inicial, un cuento con el nombre del niño o una lámina con la fecha. El formato del regalo no cambia, solo lo que lleva escrito.

¿Con cuánta antelación hay que encargarlo?

Dos semanas para un regalo sin grabar y un mes largo si lleva nombre, sobre todo entre mayo y septiembre. Con menos margen del que pide el taller, la salida razonable es comprarlo en una joyería o una tienda de regalos de tu ciudad y llevárselo el mismo día.