
Copas de vino para novios de Mr. Wonderful
Dos copas de 47 centilitros con mensajes impresos en dorado, de la línea para parejas de Mr. Wonderful. Vienen en su caja, listas para regalar sin envolver nada.
Mr. Wonderful
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Dos copas de 47 centilitros con mensajes impresos en dorado, de la línea para parejas de Mr. Wonderful. Vienen en su caja, listas para regalar sin envolver nada.
Mr. Wonderful

Copa de cristal de Bohemia de 45 cl, personalizable mediante grabado láser con el diseño floral de la colección Flowers o con un texto propio, presentada en un estuche de regalo de 23x25x11 cm.
Wanapix

Quinientos noventa mililitros por copa es tamaño de balón grande, de copa de vino de verdad. La diferencia entre un regalo de vitrina y uno que se estrena el viernes con una botella decente.
Joyería El Faro

Estuche con dos botellas de 50 cl de albariño Mar de Frades, Denominación de Origen Rías Baixas, vendimiado a mano y macerado con el método Ganímede para sacar todo el aroma de la uva.
Mar de Frades

En lugar de limitarse a un nombre, esta copa admite un mensaje completo grabado con láser, lo que deja más margen para escribir algo personal que un simple nombre suelto sobre el cristal.
All Things Personalised

Dos copas de cristal con los nombres grabados y, alrededor, una caja de madera de pino que también lleva grabado lo que se le pida. La caja es la mitad del regalo.
NANNUK

Copas de cristal de Bohemia, el material clásico de la cristalería checa, con capacidad de 45 centilitros y un grabado láser personalizable en cada una. Llegan presentadas en un estuche de 23x25x11 cm, así que ya vienen listas para regalar sin necesidad de envoltorio.
Wanapix

Cada copa lleva grabados los nombres de la pareja en un orden distinto, junto a la fecha de la boda y una ilustración de dos manos entrelazadas, así que forman un juego pensado para ese día en concreto, no unas copas genéricas de boda.
Wanapix

Ochocientos sesenta mililitros. Es decir: cabe una botella entera y sobra sitio.
diVinto

Una copa de vino de 450 ml, con capacidad de sobra para tinto, blanco o espumoso, con el nombre o mensaje que se elija grabado con láser en la base. El grabado es permanente, no se borra con el uso ni con lavados sucesivos, a diferencia de las pegatinas o vinilos que se despegan con el tiempo.
All Things Personalised

Un tapón de vino con la figura de un ciclista sobre su bicicleta, pensado para quien disfruta tanto de una buena mesa como de salir a rodar. Es un objeto decorativo con una función real: cierra la botella y de paso se queda de adorno sobre la mesa hasta la próxima vez que se abra.
LKKCHER

Copa de vino de 580 cc, transparente y de tamaño grande, con grabado láser permanente que deja un acabado blanco translúcido sobre el cristal, sin usar tinta ni pegatinas que se puedan despegar.
regalo grabado

Copa de vino de 15 oz soplada y pintada a mano, con un diseño exclusivo dedicado a "la mejor hermana", en caja de regalo a juego.
NymphFable

Treinta sacacorchos magnéticos con forma de botella de vino, de unos 11,5 cm de alto, cada uno con su propia caja de cartón individual, pensados para repartir como detalle entre los invitados de una boda.
Deliex delicias de Extremadura

Seis meses bajo el mar Cantábrico, en una bodega-arrecife real, es lo que distingue a este blanco de garnacha del resto de la estantería. No hay dos botellas iguales.
Crusoe Treasure

El Día de la Madre no siempre pide flores o un desayuno en la cama. Esta copa de vino grabada con un mensaje concreto ofrece un regalo distinto para madres a las que les gusta terminar el día con una copa tranquila.
Wanapix

Copas de vino tinto de cristal, grabadas y personalizadas por NANNUK, una marca que a pesar de su nombre vende también artículos de regalo para adultos, no solo productos infantiles.
NANNUK Baby creations

Un maletín acolchado en símil piel, con asa y cierre dorado, dos tintos de la ribera del Duero con doce meses de crianza y cuatro accesorios: sacacorchos, cortacápsulas, recogegotas y vertedor.
Mensaje en una Botella

Un set de copas de cristal personalizables con nombres, fecha o un mensaje corto grabado, pensado para regalar juntas y no por separado, así que cada miembro de la pareja tiene la suya identificada de forma clara.
NANNUK

Cuando el presupuesto del regalo sube, también debería subir el material: este set deja atrás el cristal normal y usa auténtico cristal de Bohemia, con un decantador incluido para servir el vino con algo más de ceremonia.
JOYERIA EL FARO

La etiqueta lleva el nombre, el apellido y la dedicatoria que se escriba. Dentro hay un Saint-Amour, un Beaujolais francés de uva gamay, y la botella llega en su estuche.
CALLE DEL REGALO

Una caja de madera pensada para meter dentro una botella de vino, con un grabado láser personalizable en la tapa: un nombre, una fecha o un mensaje corto, según lo que se elija al hacer el pedido.
LOBRI

Una caja de madera de 33 x 9 x 9 centímetros con tapa corredera y asa de cuerda, grabada con el mensaje que se elija. La botella va aparte: esto es el envoltorio.
CALLE DEL REGALO

Un estuche de bambú con cierre metálico, dos copas de 350 ml y un sacacorchos de doble tiempo de acero inoxidable con cortacápsulas. Todo encajado en espuma troquelada.
Nomart

Una caja de madera con una botella de vino tinto y dos copas de cristal, todo personalizado, de Calle del Regalo.
CALLE DEL REGALO

La etiqueta de este vino está pensada para que parezca la bodega propia de quien lo regala: se añade una foto, un nombre y un año concreto, y el diseño lo integra como si fuera la marca oficial de la botella.
Regalisimos

Cuando el regalo es para una pareja y no para una sola persona, hacen falta dos copas, no una. Este set las trae ya emparejadas, con estuche de madera y sacacorchos incluido para que no falte nada al servir el vino.
Dgregalos

Copas de vidrio grandes, de 530 mililitros de capacidad, personalizables con grabado y válidas tanto para vino tinto como para blanco, de la marca Maverton.
Maverton

Grabado láser sobre el cristal, 350 ml por copa y un sacacorchos de acero inoxidable metido en su hueco troquelado dentro de la caja de bambú.
C&P

Entre tantas copas y botellas personalizadas, la bota de vino ofrece un formato distinto: más tradicional, más de romería o cuadrilla que de mesa formal, y esta viene grabada con el nombre de quien la va a llevar.
Planetacase

Caja de bambú de 36 x 12 x 11 centímetros con cierre metálico, grabada en la tapa con el nombre o la dedicatoria que se pida, y cuatro accesorios encajados junto al hueco de la botella.
CALLE DEL REGALO

Una copa de vino grabada ya es un regalo con algo de identidad. Esta añade un soporte de madera a juego, para que no quede suelta en la mesa ni haya que buscarle una base aparte.
CALLE DEL REGALO

La caja de madera grabada le da todo el peso al regalo: sin ella sería un par de copas cualquiera. Con los nombres tallados en la tapa, es cosa de dos.

Un vino cualquiera es un buen detalle. Uno con la foto y el nombre de quien lo regala impresos en la etiqueta es un vino que no se confunde con ningún otro de la estantería.

Una copa de vino en cristal templado, grabada con el diseño que se elija entre las opciones de DEREGALOOS, disponible tanto en unidad suelta como en pack de dos con estuche opcional.
DEREGALOOS
Regalarle vino a alguien que sabe de vino tiene un problema que no tiene ningún otro regalo de esta casa: la persona que lo recibe puede juzgarlo mejor que tú. Y a diferencia de la cerveza, donde una caja de estilos variados es siempre buena idea, aquí una botella mal elegida se nota desde la etiqueta.
Un aficionado al vino ya tiene criterio, y lo tiene formado sobre denominaciones, añadas y uvas concretas. Acertar una botella que no tenga ya, que le guste y que además le parezca bien elegida exige saber demasiadas cosas. Es el único regalo donde el receptor puede decir «esto no está mal» y que suene a lo que suena.
La salida es simple y funciona siempre: regalar todo lo que rodea a la botella en lugar de la botella. La copa, el sacacorchos, la caja, el estuche. Nada de eso compite con su criterio, se suma a él, y son objetos que se usan cada vez que abre algo bueno.
La banda de este regalo suele estar de 20 a 50 euros para lo personalizado y menos de 20 para el detalle de mesa. Por encima de cincuenta ya entra el set completo, que es un regalo de boda o de jubilación más que un detalle.
Es la anomalía de cualquier casa: la gente compra vino bueno y lo bebe en la copa que tiene desde que se mudó. Regalar copas es de las pocas cosas que mejoran algo que ya se hace todos los días.
Las personalizadas son la apuesta segura porque resuelven el acierto por otro lado. Las copas de cristal de Bohemia personalizadas y las de grabado floral de Wanapix llevan el nombre grabado en un cristal que se sostiene solo, y las Gran Reserva juegan con el guiño de la etiqueta. Para pareja están las copas Nannuk personalizadas, las de cristal en caja de madera, las del símbolo del infinito y las copas de novios de Mr. Wonderful, que son el regalo de boda barato que más se acaba usando.
Si prefieres una sola copa bien elegida, la copa grabada con escudo, la Aristo personalizada, la de cristal templado de Deregaloos y la de 530 mililitros personalizable cubren el registro serio. Con mensaje están la copa con grabado láser, la pintada a mano para hermana o cuñada y la del Día de la Madre. Y para el registro de broma, la copa gigante de «Who cares» hace exactamente el chiste que promete.
Aquí está el regalo de menos de veinte euros con más recorrido. El set de dos copas con sacacorchos y las dos copas grabadas con sacacorchos resuelven el conjunto entero en una caja. El set de copas de Bohemia con decantador sube el escalón, y el decantador no es un adorno: airear un tinto joven cambia lo que se nota en la copa a los diez minutos.
Para el detalle pequeño, el tapón decorativo con forma de ciclista sirve de verdad para cerrar una botella empezada, y la bota de piel personalizada con nombre es el regalo de romería y de fiesta de pueblo, que en media España es su propia categoría.
El set de sumiller en caja de bambú es el que hay que elegir si la persona ya tiene copas buenas: sacacorchos de camarero, anillo antigoteo, tapón y cortacápsulas, que son las cuatro piezas que se usan y que nadie se compra.
Se puede acertar, y la vía es la personalización, porque desplaza el juicio de la etiqueta al gesto. La botella de Rioja personalizada con su caja, la botella con dedicatoria y la botella con foto en estilo bodega convierten el vino en el soporte de un mensaje, y ahí ya nadie compara añadas.
Si vas a por vino de verdad, el estuche de dos botellas de albariño es una elección de blanco gallego que se defiende sola, y el vino submarino de Crusoe Treasure es el que compra quien busca conversación en la mesa: envejece sumergido en la bahía y la botella llega con las incrustaciones marinas encima. El maletín con dos vinos y etiqueta personalizada junta las dos ideas.
Es el registro de regalo grande sin subir mucho de precio. La caja de vino de madera personalizada y la caja con grabado láser convierten cualquier botella que ya tengas en un regalo presentable, que es útil cuando el vino lo pones tú de la bodega de casa. El kit de vino personalizado con copas y caja, el kit en caja de madera y el set con estuche de bambú traen el conjunto resuelto.
Y para una boda, el pack de treinta sacacorchos magnéticos es de los detalles de invitado que no acaban en un cajón, porque se queda pegado a la nevera de treinta casas distintas.
Si lo que buscas es la cesta con la botella dentro, eso vive en regalos gourmet. Y si la persona bebe más cerveza que vino, la lista propia es regalos de cerveza.
Escrito por el equipo de Regalando, que revisa cada regalo antes de incluirlo en la lista.
Todo lo que rodea a la botella antes que la botella. Copas buenas, un set de sumiller, un decantador o una caja para regalar. Son objetos que se usan cada vez que abre algo bueno y que no compiten con su criterio sobre qué vino comprar.
Personalízala. Una botella con dedicatoria o con foto en la etiqueta cambia el terreno de juego: deja de ser una elección de vino y pasa a ser un mensaje, y ahí nadie compara denominaciones.
Para tintos jóvenes y con cuerpo, sí, y se nota en los primeros diez o quince minutos. Para un vino de guarda muy viejo conviene ir con cuidado, porque ahí el aire puede jugar en contra más que a favor.
Dos si es para una pareja y seis si es para la casa. El set de dos es el que mejor funciona como detalle, porque se usa la misma noche en que se abre.
Una copa de tinto de boca ancha y buen tamaño sirve para casi cualquier vino de mesa. Si alguien bebe sobre todo blanco o espumoso, ahí sí conviene una copa más estrecha, pero eso ya es afinar para quien tiene el armario montado.
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