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Cuándo es el Día de los Abuelos

Este año cae en lunes, 26 de julio de 2027.

Próximas fechas

  • lunes26 de julio de 2027
  • miércoles26 de julio de 2028
  • jueves26 de julio de 2029

Por qué no es un día tan conocido

Al no ser festivo ni tener detrás la maquinaria comercial de otras fechas, el Día de los Abuelos pilla a mucha gente por sorpresa a finales de julio. Nadie lo ve venir en un escaparate, que es como se recuerdan las otras.

Y tiene un problema de competencia interna: cae siete semanas después del Día del Padre y a cuatro meses de Navidad, que son las dos fechas en las que ya se regala a los abuelos en la mayoría de familias españolas. Cuando llega el 26 de julio, el cupo emocional del año está bastante gastado.

Santos Joaquín y Ana explican la fecha

La elección no es arbitraria. En la tradición cristiana, Joaquín y Ana son los padres de la Virgen, o sea los abuelos de Jesús, y su festividad conjunta es el 26 de julio. De ahí sale la fecha española, exactamente igual que el Día del Padre sale de San José.

Es la misma lógica del santoral que ordena buena parte del calendario familiar español, y explica de paso por qué estas fechas son fijas mientras que el Día de la Madre se mueve. Conviene saberlo porque tiene un efecto secundario práctico: el 26 de julio es también la onomástica de todas las Anas, Anitas, Anutxis, Joaquines y Ximos del país, que no son pocos entre las generaciones mayores.

No confundirlo con la jornada mundial

Circulan varias fechas y todas son ciertas en su sitio, que es justamente lo que confunde. Estas son las que más aparecen.

Dónde Cuándo se celebra
España 26 de julio
Iglesia católica, jornada mundial Cuarto domingo de julio
Estados Unidos Primer domingo tras el Día del Trabajo, en septiembre
México 28 de agosto
Italia 2 de octubre
Francia, abuelas Primer domingo de marzo
Francia, abuelos Primer domingo de octubre

La Jornada Mundial de los Abuelos y los Mayores la instituyó la Iglesia católica en 2021 y se fija en el cuarto domingo de julio, así que unos años coincide con el 26 y otros no. Si has visto la fecha en la parroquia o en un colegio religioso, es probable que sea esa.

La regla rápida para no equivocarse: si lo has visto en el colegio de los niños, casi seguro que es el 26. Si te ha llegado por una red social, puede ser cualquiera de las otras, porque el contenido en español circula sin distinguir de qué país viene.

Julio complica la celebración

Es el problema real de esta fecha y explica por qué se celebra menos de lo que le tocaría. El 26 de julio cae en plenas vacaciones: media familia está fuera, los abuelos muchas veces están en el pueblo y la comida de los domingos se ha deshecho hasta septiembre.

Lo que en marzo o en mayo sería una comida familiar aquí acaba siendo una llamada, y eso cambia por completo el tipo de regalo que funciona. Gana lo que se envía por correo y pierde lo que hay que entregar en mano. Gana lo que se usa en verano y pierde lo que se guarda para el invierno.

Hay una excepción que sí aprovecha el calendario, y es la contraria: las familias que pasan agosto juntas en el mismo sitio. Ahí el 26 de julio es una fecha estupenda para regalar algo que se disfrute las semanas siguientes, desde una hamaca hasta un juego de mesa para las tardes largas.

Los abuelos que cuidan a diario

Hay una realidad española que esta fecha reconoce mal y que conviene nombrar: en muchísimas casas los abuelos son la guardería, el transporte del colegio y la comida de los miércoles. No es una ayuda ocasional, es una jornada.

Cuando ese es el caso, el regalo cambia de categoría. Lo que se agradece de verdad no es un objeto sino algo que devuelva parte de ese tiempo, y ahí entran cosas muy poco lucidas y muy eficaces. Una comida hecha y congelada para la semana. Una tarde en la que los niños los recoge otro. Un taxi pagado para el trayecto que hacen andando cargados.

El aviso es que ese regalo hay que darlo sin ceremonia, porque presentado como compensación se lee como una factura. Se entrega igual que cualquier otra cosa, con la fecha por delante, y ya está.

El regalo hay que dejarlo funcionando

Es la regla que más disgustos evita y no se aplica casi nunca. Cualquier cosa que necesite configurarse, emparejarse con el móvil, conectarse al wifi o crear una cuenta debe entregarse ya configurada, con la sesión iniciada y probada delante.

Un altavoz sin emparejar, un marco digital sin fotos cargadas o una tableta sin cuentas no son un regalo, son una tarea encargada a alguien que no la ha pedido. Y la tarea se hace una vez, con paciencia y sin prisa, el mismo día de la entrega.

Lo mismo vale para lo que se agota. Si el regalo lleva recambios, cápsulas, pilas o tinta, conviene dejar el segundo juego comprado y explicar dónde se compra el siguiente. Un aparato que se queda parado porque nadie sabe qué repuesto lleva se convierte en un trasto en cuatro meses.

Lo que se pide y no se compra

Preguntado directamente, lo que sale casi siempre es lo mismo y no está en ninguna tienda: que vayan más a menudo y que se queden más rato. Merece la pena decirlo en una página que existe para vender ideas de regalo, porque es la respuesta honesta.

Eso no invalida el objeto, lo coloca. El regalo material funciona como excusa para la visita, como señal de que se ha pensado en ellos y como recuerdo físico de una fecha concreta. Lo que no hace es sustituir la visita, y cuando se usa para eso se nota.

La versión intermedia que mejor funciona es el regalo que obliga a volver. Una planta que hay que trasplantar, un juego que hace falta ser dos para jugar, unas entradas para algo a lo que hay que acompañarlos. Todo eso pone una segunda fecha en el calendario, que es la mitad del valor.

Con nietos delante, la foto es el regalo

Si hay un patrón claro en esta fecha, es ese. Lo que se regala a un abuelo y se conserva veinte años casi siempre tiene una foto de los nietos encima, y el verano es el único momento del año en que están todos disponibles para hacerla.

Funciona el marco, funciona el álbum impreso y funciona el calendario del año siguiente con una foto por mes, que además resuelve el regalo de Navidad de paso. Lo que no funciona es el marco digital sin configurar: si nadie va a cargar las fotos cada pocos meses, acaba mostrando siempre las mismas cuatro y apagado en un cajón.

Un detalle que se pasa por alto: la foto tiene que estar impresa. Una carpeta compartida en el móvil no es un regalo para alguien que no vive dentro del móvil.

Y una advertencia sobre el material. Las copias baratas de máquina de supermercado amarillean en pocos años si les da la luz, que es justo donde se ponen los marcos. Pedir la impresión en papel fotográfico decente cuesta unos céntimos más por foto y es la diferencia entre un recuerdo que dura una década y uno que dura tres veranos.

Bisabuelos y abuelos recientes

La fecha tapa dos situaciones muy distintas bajo el mismo nombre. Un abuelo de cincuenta y cinco años que acaba de estrenar el papel y una bisabuela de noventa no quieren ni de lejos lo mismo, y el error más común de julio es tratarlos igual.

Para quien acaba de serlo, el regalo que funciona es el que reconoce el estreno, y ahí regalos para abuelos primerizos está montada con ese criterio. Para quien lleva décadas en el puesto pesa más la comodidad diaria y lo que se consume, y regalos para personas mayores ordena el catálogo por edad en lugar de por parentesco.

Regalar entre muchos nietos

En las familias grandes hay un problema de coordinación que esta fecha destapa. Seis nietos que regalan por libre producen seis detalles pequeños y ninguna sorpresa, y en una casa donde ya no cabe nada, seis objetos más son un problema logístico disfrazado de cariño.

Lo que funciona es juntar el dinero y bajar el número de paquetes a uno. Con seis aportaciones modestas sale un regalo que ninguno podría pagar solo, y encima se libera espacio en la estantería en lugar de llenarla. La tarjeta firmada por todos hace el resto del trabajo emocional.

Cuando las edades de los nietos son muy distintas, la fórmula que mejor reparte es que los mayores pongan dinero y los pequeños pongan trabajo: el dibujo, la carta, la foto pegada en la tarjeta. Así nadie queda fuera por no tener paga y la parte hecha a mano, que es la que se guarda, sigue estando.

Y si la familia es de las que no se coordina jamás, hay un truco que evita la acumulación sin negociar con nadie: regalar algo que se consuma. Comida buena, un vino, unas flores, unas entradas. Seis cosas que se acaban no llenan ninguna casa.

Qué se regala ese día

No existe una lista de regalos del Día de los Abuelos porque la fecha no ha cuajado como ocasión de compra, pero el destinatario sí tiene la suya y es la misma que se usa en cumpleaños y en Navidad. Regalos para una abuela y regalos para un abuelo son las dos listas donde cae todo.

Y si lo que buscas de verdad es la fecha grande, cuándo es el Día del Padre es el 19 de marzo, que en muchas casas es cuando se felicita también al abuelo.

Escrito por el equipo de Regalando, que revisa cada regalo antes de incluirlo en la lista.

Preguntas frecuentes

¿Se celebra igual en toda España?

La fecha del 26 de julio es la más extendida y es la que usan colegios y ayuntamientos. En algunas zonas se celebra en fechas cercanas por tradición local, y en los colegios religiosos se sigue a veces la jornada de la Iglesia.

¿Es festivo?

No, no es festivo en ningún punto del país. Es un día laborable normal, con el matiz de que cae en plena temporada de vacaciones.

¿Por qué he visto que el Día de los Abuelos es en septiembre?

Porque esa es la fecha estadounidense, el primer domingo después del Día del Trabajo. Buena parte del contenido en español que circula por redes viene de allí y no aclara el país.

¿Qué es la Jornada Mundial de los Abuelos y los Mayores?

Una celebración instituida por la Iglesia católica en 2021 que se fija en el cuarto domingo de julio. Coincide con el 26 sólo algunos años.

¿Por qué el 26 de julio y no otro día?

Porque es la festividad de Santos Joaquín y Ana, que en la tradición cristiana son los padres de la Virgen y por tanto los abuelos de Jesús. Es la misma lógica del santoral que fija el Día del Padre en San José.

¿Cuándo se celebra en México?

El 28 de agosto. Es una de las consultas más repetidas desde España, casi siempre para enviar algo a la familia que vive allí.

¿Qué se le regala a un abuelo el 26 de julio?

Lo mismo que en cualquier otra fecha, con una salvedad de temporada. Al caer en pleno verano funciona mejor lo que se puede enviar por correo o usar en el pueblo que lo que hay que entregar en mano en una comida familiar.

¿Y si no vamos a vernos ese día?

Se felicita por teléfono el 26 y se entrega el regalo cuando toque. Es la fecha del calendario en la que menos importa la coincidencia exacta, precisamente porque casi nadie la celebra con reunión.

¿Se hace algo en los colegios?

En bastantes sí, aunque no el mismo 26 de julio porque en esa fecha están cerrados. Lo habitual es trasladarlo a una jornada de puertas abiertas durante el curso, y por eso a veces la fecha que llega a casa no coincide con la oficial.

¿Vale un regalo conjunto para los dos abuelos?

Sí, y suele funcionar mejor que dos regalos pequeños. Lo que se comparte en casa, desde un álbum de fotos hasta una comida, encaja bien en una fecha que va precisamente de estar juntos.

Te avisamos por email antes de día de los abuelos.