
Cluebox Camelot, Escape Room en una Caja de Madera
Una caja de madera de once centímetros sin cerradura, sin llave y sin instrucciones. Se abre resolviendo lo que hay grabado en ella, un enigma detrás de otro.
iDventure
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Una caja de madera de once centímetros sin cerradura, sin llave y sin instrucciones. Se abre resolviendo lo que hay grabado en ella, un enigma detrás de otro.
iDventure

Una caja de madera de abedul que hay que desmontar a base de lógica, no de fuerza, inspirada en el gato que está vivo y muerto a la vez hasta que alguien abre la caja.
iDventure

Una hucha de verdad, con ranura para meter monedas, que solo se abre si consigues guiar una canica por su laberinto interno hasta el final.
iDventure

Un candado con forma de cilindro y seis ruedas de letras, de los que solo se abren con la palabra correcta, en un pack que trae tarjeta, dos anillos, tornillos de repuesto y cordón para colgarlo.
NEWUPZSI

Once centímetros de cubo de madera con un laberinto de canicas escondido dentro, y la leyenda de que una sociedad secreta de Cambridge la usaba para identificar a los suyos.
iDventure

Un cilindro de trece por ocho centímetros con seis ruedas de letras que hay que alinear en el orden correcto para que se abra, con dos anillos escondidos dentro esperando a quien acierte la palabra.
Lincman

Una caja con forma de tarta que no se abre girando una llave ni levantando una tapa: hay que resolver tres desafíos de lógica encadenados, algo así como un pequeño escape room de mesa, antes de llegar al compartimento donde se esconde el dinero, un vale o cualquier objeto pequeño.
iDventure

Un cilindro con seis ruedas de letras que solo se abre con la palabra correcta, y dentro dos anillos a juego para quien lo reciba.
TUPARKA

Un cryptex vertical, más alto y estrecho que el cilindro horizontal habitual, pensado desde el diseño para una cosa muy concreta: esconder un anillo de compromiso hasta que alguien acierte el código.
Wakects

Dos tubos con un laberinto tallado en relieve por dentro, uno negro y uno blanco, que esconden el billete en el fondo y obligan a recorrer el recorrido con los dedos, a ciegas, antes de poder sacarlo.
ZWWOGE

Un candado de metal con código, de acabado retro, que llega dentro de un set completo pensado para que no haga falta comprar nada más aparte: caja de regalo, bolsa de papel, tarjeta, bolsita de tela, destornillador y cordón para colgarlo.
Pssopp

Una cámara funeraria en miniatura montada a mano con 148 piezas de madera de abedul, que hay que abrir paso a paso para dar con el tesoro escondido dentro.
INSCAPE

Un cofre de madera de nogal y wengué, sin cerradura visible, que esconde tres movimientos encadenados y muy difíciles de adivinar a simple vista. Logica Giochi lo sitúa en dificultad 5 sobre 6, uno de los niveles más altos de toda su colección Leonardo da Vinci.
LOGICA GIOCHI

La réplica oficial y autorizada del cryptex de la película «El Código Da Vinci», fabricada por The Noble Collection, la misma casa que hace las réplicas con licencia de sagas como El Señor de los Anillos o Harry Potter.
The Noble Collection
Una Cluebox no se envuelve como se envuelve cualquier otro regalo: es el propio regalo el que hace de envoltorio, y hasta que quien lo recibe no resuelve el enigma no llega a ver qué hay dentro. Ese único detalle cambia por completo la experiencia de abrir un paquete, y es la razón de que esta categoría se haya separado del resto de juegos de mesa.
Cluebox es en realidad el nombre de una línea concreta de iDventure, el fabricante alemán que popularizó estas cajas, pero como pasa con Tupperware o Rímel, el nombre de la marca ha terminado usándose para toda la familia: cajas de madera o de metal, sin cerradura ni instrucciones a la vista, que solo se abren resolviendo un mecanismo o un código. Aquí conviven las Cluebox originales de iDventure, cajas de escape de otras marcas y cryptex de ruedas de letras inspirados en El Código Da Vinci.
El fabricante alemán que le da nombre a la categoría entera. Sus cajas son de madera, sin pilas ni electrónica, y se rearman después de resueltas para pasar a la siguiente persona. La Cluebox Camelot es la más exigente de las tres, nivel 4 sobre 5 y hasta hora y media de partida, ambientada en la leyenda del rey Arturo. La Cluebox Laberinto de Cambridge esconde un laberinto de canicas por dentro y comparte ese mismo nivel de dificultad alto. Y la Cluebox Gato de Schrödinger, inspirada en el experimento mental del físico, es la más asequible de las tres, nivel 3 sobre 5 y de cuarenta y cinco a sesenta minutos, buena puerta de entrada para quien prueba el formato por primera vez.
Fuera del formato clásico de escape room, iDventure tiene también la Birthday Cake, una caja con forma de tarta que esconde dinero o un regalo pequeño tras tres desafíos de lógica encadenados, pensada específicamente para cumpleaños y personalizable con la edad de quien lo recibe.
iDventure no es la única marca que hace cajas de este tipo. La Pandora Box de Logica Giochi, fabricante italiano, sube el nivel de dificultad hasta el 5 sobre 6, de los más altos de toda la categoría, con tres movimientos escondidos en la madera de nogal y wengué. Y la Pharaoh's Secret de INSCAPE cambia el enigma abstracto por una narrativa completa: ciento cuarenta y ocho piezas de madera que forman una cámara funeraria en miniatura, con un tesoro escondido al final del recorrido.
Un cryptex no se abre resolviendo un mecanismo escondido, sino averiguando una palabra: seis ruedas giratorias que hay que alinear en el orden correcto, inspiradas en el dispositivo de la novela de Dan Brown. Es el formato que más se usa para pedidas de mano, porque el anillo se esconde dentro y solo se libera cuando la otra persona acierta el código.
Para quien busca justo ese uso romántico, el Criptex Da Vinci Mini de Tuparka y el Cryptex Da Vinci Mini de Lincman vienen con dos anillos ya incluidos, listos para una pedida sin comprar nada aparte. El Cryptex retro de Pssopp da un paso más y añade todo el envoltorio, caja de regalo y bolsa incluidas, para quien no quiere complicarse. El Cryptex Porta Anillos de Wakects cambia el formato horizontal habitual por uno vertical, pensado para sostenerlo de pie durante la sorpresa. Y el candado con código de NEWUPZSI es la opción más sobria, sin anillos incluidos, para quien prefiere elegir el suyo por separado.
Para quien es fan de la propia película más que busca un cryptex funcional, el Mini Cryptex oficial de The Noble Collection es la única réplica con licencia real, el mismo diseño exacto que aparece en pantalla y con el respaldo de la productora detrás.
No todas las cajas de esta categoría buscan un reto de una tarde entera. La hucha A-Maze-ing Safe de iDventure es una hucha de verdad, con ranura para monedas, que solo se abre guiando una canica por su laberinto interno. Y la Caja Laberinto para Dinero de ZWWOGE, pese a llamarse a sí misma «cryptex», no lleva ruedas de letras: es un tubo con un laberinto en relieve que hay que recorrer a tientas con los dedos, y es de las opciones más baratas de todo el catálogo.
Escrito por el equipo de Regalando, que revisa cada regalo antes de incluirlo en la lista.
Es el nombre de una línea de cajas de escape en miniatura del fabricante alemán iDventure, aunque el término se usa a menudo para toda la familia de cajas rompecabezas que solo se abren resolviendo un mecanismo o un código.
La Cluebox esconde un mecanismo mecánico, engranajes o un laberinto de canicas, que hay que descifrar sin instrucciones. El cryptex se abre averiguando una palabra concreta con ruedas de letras giratorias, más parecido a un candado de combinación que a un rompecabezas mecánico.
Sí, es su gracia principal: una vez resuelto el reto, se rearma entera y queda lista para que otra persona se enfrente al mismo enigma desde cero.
Uno bajo o medio, como la Cluebox Gato de Schrödinger, nivel 3 sobre 5. Los niveles altos, como la Pandora Box, pueden frustrar más que entretener a quien no tiene experiencia previa.
Es uno de sus usos más habituales. El Criptex de Tuparka y el de Lincman incluso vienen con anillos ya puestos dentro, listos para esconder el definitivo o usarlos tal cual.
No especialmente. El reto no es de lógica compleja sino de constancia: probar combinaciones o, más fácil aún, que quien lo regala ya haya fijado la palabra y solo haga falta comunicarla con pistas.
Depende del modelo y del nivel. Las más sencillas rondan los cuarenta y cinco minutos, y las de nivel más alto pueden llevar hora y media o más para una o dos personas.
Subir de dificultad con la Pandora Box de Logica Giochi, nivel 5 sobre 6, o cambiar de formato con la Pharaoh's Secret, que en vez de un enigma abstracto cuenta una historia completa con ciento cuarenta y ocho piezas.
La Caja Laberinto para Dinero de ZWWOGE es de las más económicas del catálogo, y la hucha A-Maze-ing Safe suma el aliciente de que además funciona como hucha de verdad después.
Sí, el Mini Cryptex de The Noble Collection es la única réplica con licencia oficial de la productora de El Código Da Vinci, con el mismo diseño exacto que aparece en pantalla.
No, ninguna de las de esta categoría. Todo el mecanismo es físico, engranajes, laberintos de canicas o ruedas de letras, así que no hay nada que cargar ni que se quede sin batería.
La mayoría de fabricantes incluyen instrucciones o pistas de rescate dentro del propio embalaje, pensadas justo para el caso de que el reto se alargue demasiado y el regalo corra el riesgo de acabar sin abrir.
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