Lo que acierta con un friki en Navidad
- El regalo principal del año, no un detalle de relleno
- Algo de su saga concreta que aún no tenga, comprobado antes de envolver
- Una mejora de su rincón de estudio o de gaming
- Algo que se entienda sin explicación delante de familia que no comparte la afición
- Una pieza que no lleve ningún logo, si prefieres algo más discreto
- Presupuesto que puede subir si el regalo va a medias entre varios
El regalo que abre delante de toda la familia
El cuaderno de viaje de Harry Potter y el transbordador espacial de madera de ROBOTIME con base de lanzamiento tienen algo en común que importa en Nochebuena: se entienden sin explicación aunque nadie más en la mesa comparta la afición, así que no obligan a dar contexto delante de gente que no está metida en el tema. El cluebox Camelot, escape room en una caja de madera suma el componente de reto, y funciona igual de bien jugado en solitario que pasado de mano en mano entre primos durante la sobremesa.
Star Wars, Harry Potter y las sagas de siempre
El catálogo de Star Wars da para elegir según el personaje favorito: el Funko Pop Han Solo en Carbonita, el Funko Pop General Grievous de Battlefront II, el Funko Pop Princesa Leia de Una nueva esperanza, el Funko Pop C-3PO en el trono de los ewoks y el Funko Pop Plo Koon de Clone Wars cubren varias películas y series distintas. Para quien colecciona algo más que figuras, el LEGO Star Wars Caza Rebelde U-Wing, el Star Wars The Vintage Collection TIE Advanced de Darth Vader y el casco electrónico del Soldado Clon de la 332ª suben el presupuesto a cambio de una pieza de vitrina.
Del lado de Harry Potter, el puzzle del castillo de Hogwarts, los sujetalibros de Harry Potter del andén 9¾, el estuche escolar Harry Potter Hogwarts Express y los bolígrafos de las cuatro casas de Hogwarts de Maped van más allá del Funko de rigor. El Trivial Pursuit de Harry Potter, la lámpara de la snitch dorada de Harry Potter, el Funko Pop Dobby el Elfo Doméstico y el libro de hechizos, guía ilustrada no oficial completan el terreno para quien sigue coleccionando después de años.
Anime, para quien sigue una serie concreta
El Funko Pop Death Note Ryuk, el Funko Pop One Piece Zoro durmiendo bajo un árbol, el Funko Pop Moments Tanjiro y Nezuko de Demon Slayer y el Funko Pop Demon Slayer Zenitsu con chase sólo aciertan si conoces la serie exacta que sigue, pero cuando aciertan son de los regalos que más se recuerdan. El puzzle de One Piece de 1000 piezas de Clementoni y el libro-juego «One Piece Nakama», cooperativo van por la misma saga en otro formato.
Las lámparas de caja de luz son de los objetos que mejor decoran una habitación sin necesidad de un cartel entero: la lámpara caja de luz Robin, One Piece, la caja de luz de Rin Itoshi, Blue Lock y la lámpara Otaku Lamps de Goku Super Saiyan 3 cubren tres series distintas. La taza de Tokyo Ghoul, Kaneki Ken y el cuadro de Bleach con luz LED de Grupo Erik completan el terreno.
Videojuegos y gaming, para su rincón montado en condiciones
La silla gaming Dragon Ball para niños y adolescentes y el bolígrafo Hoverpen Interstellar de Novium con peana magnética son del tipo de regalo que sube de gama algo que él ya usa a diario, que es justo el hueco que un cumpleaños normal no llega a cubrir por el presupuesto. La lámpara de iconos de PlayStation Paladone, la lámpara de neón LED con iconos de PlayStation y el soporte para PS5 con ventilador de refrigeración completan la mesa de juego.
El soporte de auriculares gaming con organizador de cables, el soporte de escritorio 4 en 1 con soporte para auriculares, el soporte para mando y móvil Call of Duty Monkey Bomb y la alfombrilla de ratón RGB extra grande de Realky resuelven el escritorio pieza a pieza. Para quien prefiere jugar a lo retro, los posavasos retro NES, set de 8, los posavasos Gameboy Classic, set de 4 y la mini consola arcade portátil con 250 juegos resuelven la nostalgia sin ocupar mucho sitio.
Juegos de mesa para toda una tarde de sobremesa
El Hive Pocket, Catan Duelo, El Señor de los Anillos: Duelo por la Tierra Media y Duelo por Cardia están pensados para dos jugadores, así que sirven igual de bien como regalo para él solo que para jugar en pareja durante las vacaciones. El UNO Spider-Man de Mattel Games y el juego de mesa de estrategia para toda la familia dan para partidas más numerosas en la sobremesa navideña.
Camisetas y humor, sin miedo al cliché bien elegido
La camiseta friki de programación en Python, la camiseta «Me gustan los videojuegos, el anime y tal vez 3 personas» y la camiseta friki Alien Isolation estilo Vitruvio de MAKAYA funcionan mejor cuanto más específico es el chiste, no cuanto más genérico. La taza de informático «Koalificado», el llavero abrebotellas grabado para geeks e ingenieros de AIMINI y la taza con forma de mando «Game Over» van por la misma vía de humor concreto en vez de genérico.
Puzles y rompecabezas para varias tardes seguidas
El puzzle imposible Marvel de 1000 piezas, el puzzle de Pokémon de 500 piezas, el puzzle Pokémon Challenge de 1000 piezas y el puzzle de Pesadilla antes de Navidad reparten la afición entre varias sagas. El puzzle panorámico de Stranger Things y la taza retro personalizada con nombre, estilo años 80, de Kembilove van juntos como pareja de regalos para el mismo fan.
Fuera de lo temático, también hay acierto
No todo tiene que llevar un logo. El collar de acero inoxidable para hombre en tono oro demuestra que un friki también agradece una pieza que no diga nada sobre su afición y sí sobre el gusto de quien la elige. Los auriculares Bluetooth con cancelación de ruido y el altavoz Bluetooth 3 en 1 con soporte para móvil son tecnología que se usa cada día, friki o no. El kit de limpieza 11 en 1 para teclado y portátil es de los regalos prácticos que casi nunca se compra nadie por su cuenta.
Cuando en casa no hay ni idea de su afición
Si nadie de la familia sabe distinguir una saga de otra, la Navidad es la peor fecha para intentar acertar de oído por primera vez: es el regalo grande del año y el margen de error se paga caro. En ese caso funciona mejor preguntar directamente qué le falta de su colección, aunque parezca que se rompe la sorpresa, que arriesgarse a duplicar algo que ya tiene o comprar la edición equivocada.
Por qué esta fecha pesa más que Reyes
En la mayoría de las casas, la Navidad concentra el presupuesto principal del regalo, y Reyes queda como una fecha secundaria dos semanas después. Con un friki eso tiene una consecuencia directa: aquí es donde tiene sentido subir el presupuesto por una pieza de vitrina o un mueble de escritorio, mientras que en Reyes rinde más algo pequeño y muy concreto, como un solo Funko o una camiseta. Mezclar los dos criterios, comprando algo pequeño en Navidad y algo grande en Reyes, no está mal, pero conviene decidirlo a propósito y no por defecto.
Si el grupo compra entre varios
Un regalo de mayor presupuesto, como el set de LEGO, la silla gaming o el casco electrónico de vitrina, suele salir mejor entre varias personas que como regalo individual. Conviene decidir pronto quién coordina la compra y comprobar con antelación que la pieza elegida no repite algo que ya tiene, porque en una afición que se colecciona el fallo más caro no es el gusto sino la duplicidad.
Esa comprobación previa es la parte que más tiempo ahorra a la larga: una foto de la estantería o de la colección, pedida sin generar sospecha, evita casi todos los regalos repetidos que luego acaban cambiándose después de las fiestas.
Cuánto se gasta
Al ser el regalo grande del año, entre 20 y 50 euros es lo habitual, y sube con naturalidad hacia de 50 a 100 euros si el objeto es una pieza de vitrina o si el regalo va a medias entre varios.
Qué evitar
- La taza o la camiseta con la frase de la serie del momento, que envejece en seis meses y es lo primero que se le ocurre a quien no se ha informado
- El regalo de talla o edición que ya tiene, el error más caro en una afición que se acumula
- El objeto genérico con un logo pegado sin relación real con su saga favorita
- Comprar de oído sin comprobar antes qué le falta de su colección
Escrito por el equipo de Regalando, que revisa cada regalo antes de incluirlo en la lista.