
Cojín Personalizado con Foto por las Dos Caras
Un cojín de treinta y cinco centímetros con una foto distinta impresa en cada cara, relleno incluido y cremallera invisible. También se pide en cuarenta, cuarenta y cinco o cincuenta.
Regalisimos
Un aniversario de novios no celebra a una persona, celebra un día del calendario. Es una diferencia pequeña que decide qué regalo encaja: aquí lo que se busca no es acertar con su gusto, es que el regalo hable de vosotros dos.

Un cojín de treinta y cinco centímetros con una foto distinta impresa en cada cara, relleno incluido y cremallera invisible. También se pide en cuarenta, cuarenta y cinco o cincuenta.
Regalisimos

Dos copas de 47 centilitros con mensajes impresos en dorado, de la línea para parejas de Mr. Wonderful. Vienen en su caja, listas para regalar sin envolver nada.
Mr. Wonderful

La mecánica es sencilla: se reparten cartas por turnos y cada una plantea un reto, con la intensidad marcada de antemano para que cada pareja elija hasta dónde quiere llegar.
CARTA SUTRA

Quinientos noventa mililitros por copa es tamaño de balón grande, de copa de vino de verdad. La diferencia entre un regalo de vitrina y uno que se estrena el viernes con una botella decente.
Joyería El Faro

Dos copas de cristal con los nombres grabados y, alrededor, una caja de madera de pino que también lleva grabado lo que se le pida. La caja es la mitad del regalo.
NANNUK

El cofre generalista de Wonderbox para parejas: una experiencia a elegir entre unas 6.500, entre comida o cena, bienestar, aventura y ocio. No es una temática, es el catálogo entero.
Wonderbox

El chiste es un juego de palabras con «me ha pasado» y un mapache, y funciona porque no intenta ser más listo de lo que es. Se entiende en el primer sorbo y no cansa al décimo.
Mugffins

No lleva ningún número ni ninguna fecha, y por eso sirve para más cosas que las figuras de aniversario al uso: un compromiso, una pedida, un primer año juntos o el aniversario que sea.
NANAOUS

Una tabla de madera de quince por diez centímetros con una cuerda, una pinza para sujetar la foto y una frase impresa al lado. Trae su propio soporte para dejarla de pie.
CONTRAXT

Ocho euros y ninguna pretensión: el mensaje va directo, sin juego de palabras que descifrar. En San Valentín eso es una virtud, porque casi todo lo demás intenta ser gracioso.
UO

Seis vasos altos de vidrio, de dieciséis centímetros y algo más de medio litro, con la boca ligeramente ensanchada. Fabricados por una cristalera polaca con más de un siglo de oficio.
Krosno

Una placa de metacrilato con la foto convertida en dibujo de líneas y una base de madera que la ilumina por detrás con luz cálida. Se fabrica en España, con cable e interruptor.
Transparent Gift

Jarra de vidrio grueso con asa, grabada a láser con el nombre, la edad o la frase que se pida. El grabado es un desgaste del cristal, no una impresión.
Made in Gift

El corazón no es una única pieza sólida sino varios anillos entrelazados que, vistos juntos, forman su silueta. De cerca se nota el truco, y es justo lo que le da gracia.
Gkmamrg

Un collage impreso en A4 y montado en su marco, que llega listo para colgar. Se suben las fotos, se añade la fecha o el nombre, y el taller se encarga del diseño y del montaje.
Made in Gift

Una noche para dos en hoteles de hasta cuatro estrellas, con desayuno y detalle de bienvenida o con cena, según el establecimiento. El catálogo ronda las dos mil estancias.
Smartbox

Un colgante pensado directamente para un aniversario, sin necesidad de buscarle otra excusa: el diseño ya viene con esa intención marcada.
BOCHOI

De una a dos noches para dos personas en más de 2.500 hoteles cerca del mar: Costa Brava, Costa del Sol, Baleares y el resto del litoral.
WONDERBOX

Cien casillas tapadas, cada una con un plan distinto debajo, para rascar una cuando llega el típico «¿qué hacemos hoy?» y ninguno de los dos tiene una idea clara.
METACREART
En un cumpleaños, un objeto con vuestra fecha grabada compite con todo lo demás que podrías haberle comprado. En un aniversario no compite con nada, porque es lo único que hace referencia a lo que se está celebrando. Las opciones están en regalos personalizados.
Funciona con la fecha, con las coordenadas del sitio donde os conocisteis, con una foto de esa época o con algo que sólo entendéis vosotros. Y funciona igual con veinte euros que con cien, que es lo que lo hace tan cómodo.
El primer aniversario tiene su propia lógica. Aún hay poca historia común, así que el regalo mira hacia adelante: un plan, una escapada, algo que estrenéis juntos.
A partir del tercero o el cuarto se invierte. Ya hay material: fotos, viajes, chistes internos, sitios vuestros. Ahí el regalo que recoge esa historia gana a cualquier objeto nuevo, y además es el que él no se puede comprar solo.
Que uno de los dos se lo tome mucho más en serio que el otro. Es el fallo más frecuente del día y no se arregla con el regalo, se arregla preguntando qué tenéis pensado hacer una semana antes, sin dramatismo y sin dar por hecho que el otro está pensando lo mismo que tú, que es donde empieza el problema todos los años.
Y poneos de acuerdo en el orden de magnitud. Aparecer con una escapada cuando el otro trae un detalle incomoda a los dos.
Cambia bastante, porque el regalo doméstico se cuela con facilidad y arruina la fecha. Todo lo que va a acabar usando la casa entera es una compra, por mucho que caiga ese día.
En una pareja que convive, el regalo de aniversario que funciona es el que sale de casa: un plan fuera, algo que se lleve puesto, algo que sólo sea suyo.
Recupera algo de vuestro principio. La entrada del primer concierto, una foto del primer viaje, el sitio donde cenasteis la primera vez. Cuesta poco dinero y bastante más atención, que es exactamente lo que se está celebrando.
Algo que tenga que ver con vosotros: personalizado con la fecha, un álbum, un plan que repita algo que hicisteis al principio. Más ideas en regalos para un novio y en regalos de aniversario.
Menos de lo que la gente cree. Entre veinte y sesenta euros es lo habitual en aniversarios de novios, y lo que importa aquí es la idea, no la cifra.
Lo ideal es un plan con algo pequeño que abrir. El plan es lo que recordaréis; el objeto es lo que queda para cuando el plan se olvide.
Pasa constantemente y no es grave: elegid uno y quedaos con ese. Lo que no funciona es discutirlo el mismo día, que es el clásico de las parejas que no fijaron la fecha a tiempo.
En el primer año hay quien lo hace y no está mal, siempre que sea un detalle. A partir del año, celebrar meses acaba cansando a alguno de los dos.