Regalos de cumpleaños para una persona mayor
Cumplir años a partir de cierta edad tiene una paradoja: es la fecha que más se celebra en familia y la que menos regalo genera, porque nadie sabe qué comprarle a alguien que dice que ya tiene de todo. No es verdad del todo, y esta lista está pensada para esa persona en concreto.
Aún no tenemos ideas para una persona mayor en Cumpleaños.
Estamos ampliando la selección continuamente.
Lo que se usa cada día gana a lo decorativo
El acierto casi siempre está en algo que se incorpora a una rutina, no en un objeto que se coloca en una estantería y se agradece una vez. Los masajeadores de pies con calor de Renpho o Snailax y el cojín de masaje cervical Brelley entran en esa categoría: se usan sentado, viendo la tele, y a la segunda semana ya forman parte del día. La bañera de pies eléctrica plegable juega el mismo papel para quien pasa muchas horas de pie o le cuesta circular.
Conviene fiarse de esta idea más que de la del regalo espectacular: a partir de los setenta, lo que se abre una vez y se admira dos minutos pesa menos que lo que se toca todos los días.
Los puzles no son un regalo de consolación
Se les trata a veces como un regalo de segunda, y es justo al revés: mantienen ocupadas las manos y la cabeza a la vez, que es exactamente lo que se busca. El puzle de 1000 piezas de París de Ravensburger y el puzle mapamundi de Educa cubren la sesión de un fin de semana; el puzle gigante de 24.000 piezas es para quien ya lleva años con la afición y quiere un reto de meses, no de una tarde. Y las tres puzles de piezas grandes con tarjetas de conversación, pensadas específicamente para memoria y manos con menos precisión, son de los pocos productos del catálogo hechos a medida para esta edad y no adaptados desde otro público.
Lo personalizado dice más que lo caro
El árbol de la vida personalizado con los nombres de la familia y el portafotos de madera con pinzas para la abuela no son objetos de mucho precio, pero llevan algo que ningún otro regalo lleva: los nombres de quienes se lo regalan. Ese detalle pesa más a los ochenta que a los treinta, porque la familia entera cabe en un objeto pequeño encima de una mesa.
Si celebra con la generación de sus hijos, hay otra vía
Una cesta gourmet con ibéricos y vino o un estuche de aceites de oliva funcionan como regalo de comida compartida cuando el cumpleaños se celebra en una comida familiar y el objeto individual pasa a un segundo plano frente al plan. Y para quien fuma puro con calma, desde un estuche de piel para cinco puros hasta un humidor de armario para 150 puros cubren cualquier presupuesto sin repetir el regalo del año pasado.
Qué evitar
- Lo que exige manual de instrucciones largo. Un aparato con aplicación móvil y quince botones no se regala, se instala, y muchas veces se queda sin estrenar.
- La ropa a ojo. La talla cambia con los años más de lo que parece, y facilita más devoluciones que aciertos.
- El regalo pensado para «entretenerle». Si suena a ocupar el tiempo de alguien, se nota, y no es lo mismo que un regalo pensado para esa persona en concreto.
Preguntas frecuentes
¿Qué le regalo a mi padre o a mi madre si ya tienen de todo?
Casi nunca es verdad del todo: falta la versión actualizada de algo que usan desgastado, o algo pensado para su comodidad física que nunca se comprarían solos, como un masajeador o un cojín con calor. Hay más ideas por parentesco en regalos para tu padre y en regalos para tu madre.
¿Y si es para mi abuela o mi abuelo?
El criterio cambia poco, pero hay una familia de regalos que sólo funciona con abuelos: lo que lleva la palabra «abuela» o «abuelo» grabada o los nombres de los nietos. Puedes verlo desarrollado en regalos para la abuela y en regalos para el abuelo.
¿Cuánto se suele gastar en este regalo?
No hace falta gastar mucho para acertar: la franja de 20 a 50 euros cubre bien la mayoría de estos productos, incluidos los masajeadores y los puzles grandes.
¿Es buena idea un regalo de comida o bebida?
Sí, sobre todo si el cumpleaños se celebra en una comida familiar: una cesta gourmet o un estuche de aceites se disfruta ese mismo día y no depende de que la persona sepa usar un aparato nuevo.
¿Y si tiene movilidad reducida?
Ahí ganan los productos que se usan sentado y sin esfuerzo: los masajeadores de pies, el cojín cervical y la bañera de pies plegable están pensados justo para eso, y no hace falta levantarse del sofá para disfrutarlos.