
Nespresso Inissia, Cafetera de Cápsulas
Frente a la manual que exige aprender a dosificar y prensar, esta resuelve el café en el tiempo que tarda en encenderse la luz verde: cápsula, botón, listo.

Frente a la manual que exige aprender a dosificar y prensar, esta resuelve el café en el tiempo que tarda en encenderse la luz verde: cápsula, botón, listo.

Nadie se compra esto y todo el mundo lo necesita, que es la definición exacta de un buen regalo pequeño: once herramientas de limpieza en una caja del tamaño de un estuche.
Alyvisun

Seis funciones en un único objeto: carga el móvil, el reloj, los auriculares, y de paso hace de altavoz. Sustituye a media mesita llena de cargadores sueltos.

Las orejas del gato hacen de asa, y la tapa tiene su propia forma de gato encima, así que no es una taza normal con un dibujo pegado sino una pieza pensada entera alrededor de la idea.

Hay un hueco difícil: el regalo para quien ha hecho algo por ti y no es familia ni amigo íntimo. La profesora, la vecina que recoge los paquetes, quien cubrió tu turno.
UO

Es de algodón grueso, no de la lona fina que se rompe a los dos usos, y tiene un bolsillo interior con cremallera para llevar el móvil o las llaves sin que se caigan al fondo.

A diferencia de los portabotellas escultóricos de esta misma categoría, este resuelve dos cosas a la vez: sostiene la botella y, en el mismo cuerpo, deja hueco para encender velas de té alrededor.

Tres productos, una sola caja, y la caja ya está pensada para regalar: no hace falta envolverla ni disimular la etiqueta del precio.

«Finge que te ha encantado, es lo que hacemos todos.» La taza se adelanta a la reacción de quien la abre, y desactiva la parte más incómoda del intercambio antes de que ocurra.
Mugffins

El plato no es un añadido cualquiera: cambia el ritual de tomar un té frente a hacerlo en una taza suelta, con ese punto de ceremonia que ya casi no se ve.

El chiste visual dura un segundo y la taza dura años, y por eso este funciona mejor que la mayoría de los regalos con gracia.
Cefrank

Diez centímetros de acrílico cortado en forma de corazón, con un mensaje a color dando las gracias a una amiga. Es exactamente lo que parece, y a ocho euros esa honestidad tiene su valor.
Xioabre

La doble pared de cristal deja una cámara de aire entre el líquido caliente y la mano que sujeta el vaso, así que se puede coger sin quemarse aunque el café esté recién hecho.

Un masaje shiatsu con calor que llega a cuello, hombros y espalda cuando nadie tiene tiempo de dar uno de verdad.

Once marcos diminutos dentro de una caja que imita una galería de museo, cada uno con su propio punto de luz LED, como si cada foto fuera una obra expuesta.