Y tiene una ventaja sobre el mismo regalo entre compañeras de oficina: aquí no hace falta una colecta enorme ni el visto bueno de un departamento entero. El grupo de amigas decide entre pocas personas, y eso deja más margen para algo pensado de verdad.
¿Qué regalar a una amiga que se jubila?
- Un detalle de despedida de oficina, pero elegido entre vosotras
- Una experiencia o escapada para celebrar el tiempo que empieza
- Una noche de juegos de mesa, como despedida entre amigas
- Algo de autocuidado, para el tiempo que ahora sobra de verdad
- Vino o cava para brindar juntas fuera del último café de oficina
- Joyería sencilla, si el trato ya tiene ese nivel de confianza
El detalle que se lleva de la oficina, elegido entre vosotras
La taza «Mucha suerte en tu nueva etapa» es el tipo de regalo pensado para el último día en el escritorio, y el pasaporte de despedida para firmar sirve para que quede algo escrito de las compañeras, no sólo un discurso improvisado. El portafotos de madera con pinzas «Hasta pronto» da forma a las fotos del último café juntas.
La diferencia con un regalo de oficina cualquiera está en quién elige y con qué mensaje se acompaña: el mismo objeto, entregado por una amiga y no por la colecta general del departamento, cuenta una historia bastante distinta.
Para celebrar lo que empieza, no sólo lo que termina
La caja de escapada rural para dos días con encanto o la caja con una actividad a elegir entre dos mil son el regalo que marca que ahora hay tiempo de sobra para usarlas, algo que un detalle de oficina no transmite por sí solo.
Una noche de juegos, como despedida entre amigas
Si preferís organizar algo entre vosotras antes que un regalo de oficina, un juego de mesa cambia por completo el registro de la despedida. El juego de cartas Ciudadelas Clásico de Asmodee da para una tarde entera de partidas, y Pili Pili, de ATM Gaming funciona bien en un grupo grande sin que nadie se quede fuera de la conversación.
El juego de mesa de quiz musical Play Hit es la opción más animada de las tres, pensada para un grupo que prefiere reírse antes que competir en serio.
Autocuidado, para el tiempo que ahora sobra
Cuando ya no hay que madrugar, el descanso deja de ser un lujo aplazado y pasa a formar parte del día a día. La manta pesada Good Nite de 8 kg y el humidificador y difusor de aromas Cecotec Pure Aroma 300 son de los regalos que más se usan de toda esta lista, semana tras semana y no sólo el día de la entrega.
El difusor de aceites esenciales Salking en metal cumple la misma función con menos presupuesto, y es fácil de mover de habitación según dónde pase más tiempo cada temporada.
Un brindis para celebrar de verdad
Las dos copas grabadas con sacacorchos o la caja con vino de Rioja y cuatro patés de Deliex sirven para la comida de despedida entre amigas, más allá del último café en la oficina. Si prefiere el café al vino, la caja de seis cafés de origen de Black Donkey es una alternativa igual de acertada para la sobremesa.
Joyería y detalles con mensaje
El llavero de trébol con piedras y tarjeta de despedida es un detalle pequeño que se lleva encima cada día, mucho después de que el último día de oficina haya quedado atrás. La caja de joyas de madera tallada con el árbol de la vida es la pieza de más entidad de esta lista, pensada para guardar lo que ya tiene y lo que reciba de aquí en adelante.
Cuando la cocina es su gran afición
Si sabes que la cocina es de lo que más va a ocupar su tiempo libre nuevo, los delantales de chef en talla grande de FunChaos son un detalle sencillo y con humor que encaja con esa afición concreta sin sonar a regalo de oficina.
Si cumple una edad redonda a la vez
No es raro que la jubilación coincida con un cumpleaños de esos que se celebran por todo lo alto, los cuarenta, los cincuenta o los sesenta. En ese caso, la cesta de regalo para los 50 de una amiga, de Awfrky junta las dos celebraciones en un solo detalle, en vez de obligarte a elegir dos regalos distintos en la misma semana.
Más detalles de despedida, para elegir entre varias
Si preferís repartir el regalo en varias piezas pequeñas en vez de una sola grande, hay más opciones dentro del mismo registro de despedida. La taza «Que todo lo bueno te siga» y la taza «La vida es mejor con compañeras como tú» funcionan igual de bien entregadas por un grupo pequeño de amigas que por toda una oficina.
El set de despedida con bolso de yute, neceser y vela y el pack de despedida en caja con taza y ocho detalles distintos reúnen varias ideas en una sola presentación, para cuando no os decidís entre dos o tres opciones de esta lista. Y si preferís algo sin mensaje escrito, unos calcetines de sushi en bandeja de AGRIMONY o la Smartbox Vino y Tapas cumplen igual de bien como complemento pequeño de cualquiera de las ideas anteriores.
Con un grupo de amigas de toda la vida
Con amigas de muchos años de relación, el margen para lo personal se abre bastante más que con una compañera de trabajo reciente que apenas conocéis fuera de la oficina. Ahí tiene sentido ir más allá del detalle de oficina genérico y pensar en algo que hable de la historia compartida, como un álbum de fotos del grupo o un vídeo con mensajes grabados por cada una, que cuesta poco dinero y se agradece durante años.
Si el grupo es grande y no todas tienen el mismo nivel de cercanía, una opción práctica es que el círculo más íntimo se encargue de ese detalle personal y el resto participe en el regalo de oficina más general, sin que nadie se sienta obligado a fingir una confianza que no tiene.
La jubilación que además trae una mudanza
Cada vez es más habitual que la jubilación venga acompañada de un cambio de ciudad o incluso de país, sobre todo si ya tenía pensada esa mudanza desde hacía años y sólo esperaba a dejar el trabajo para poder hacerla realidad. En ese caso, conviene pensar el regalo con esa despedida doble en mente: no sólo deja el trabajo, también deja el grupo de amigas con el que se veía cada semana.
Ahí funciona especialmente bien algo que pueda llevarse consigo sin ocupar espacio en la maleta, como una experiencia con validez larga que pueda canjear tranquilamente en su nueva ciudad, o un objeto pequeño y con mensaje que le recuerde al grupo entero cada vez que lo use, más que uno voluminoso pensado para quedarse en una casa que va a dejar atrás en poco tiempo.
Mantener el contacto después importa tanto como el regalo en sí, o incluso más. Fijar una videollamada mensual o una visita ya con fecha aproximada, aunque sea sólo aproximada de verdad, ayuda a que la despedida no se sienta como un final definitivo para el grupo entero.
Qué falla casi siempre
Quedarse sólo en el detalle de despedida corporativa sin nada personal añadido: una taza sola, sin nada que venga de vosotras en concreto, se confunde con el regalo genérico de la empresa entera. Y cualquier cosa que insinúe que ahora «no tiene nada que hacer»: la jubilación se celebra como una etapa nueva, no como un vacío que hay que llenar.
También falla organizar el regalo a última hora, deprisa y sin avisar al resto de amigas comunes con el margen suficiente para participar. Un mensaje de grupo dos o tres semanas antes evita el clásico de dos regalos parecidos comprados por separado sin haberlo hablado.
Cuánto poner cada una en la colecta
Si el grupo es pequeño, de tres o cuatro amigas, lo sensato es fijar una cifra por cabeza y comprar entre todas sin complicarse con aplicaciones ni recibos. Diez o quince euros por persona ya da para un regalo de verdad en esta lista, y sobra margen para el brindis.
En grupos más grandes, donde no todas se conocen entre sí o el trato no es igual de cercano con cada una, conviene delegar la recogida del dinero en una sola persona y fijar una fecha límite clara con margen suficiente. Recoger por Bizum o por una aplicación de colecta compartida deja registro de quién ha aportado y evita el sobre físico que se pierde entre bolsos y termina apareciendo días después.
Preparar el discurso, aunque sea entre amigas
No hace falta un discurso formal como el de una oficina entera, pero sí un momento dedicado de verdad a la entrega, sin prisa entre plato y plato de la comida. Una anécdota concreta del grupo, algo que sólo vosotras entendáis, pesa más en el recuerdo que cualquier objeto de esta lista, por bien elegido que esté.
Si sois muchas y varias queréis decir algo, mejor acordarlo antes que improvisarlo esa misma tarde delante de todo el grupo: dos o tres intervenciones cortas y bien pensadas funcionan bastante mejor que una ronda larga en la que se acaba repitiendo lo mismo con otras palabras.
Antes de comprar
Si el regalo lleva grabado, como las copas de vino o el llavero de trébol, cuenta con unos días de taller antes de la fecha exacta de jubilación para que llegue a tiempo. Y si vais a organizar una comida de despedida entre varias, fijar el día con margen evita que se quede en «ya quedamos» durante meses.
Escrito por el equipo de Regalando, que revisa cada regalo antes de incluirlo en la lista.