Qué regalar a un amigo por Reyes
- Una broma que aguante más de una mañana, no un chiste de un solo uso.
- Un capricho pequeño que nadie se compraría a sí mismo en enero.
- Un objeto de su fandom si tiene una afición que no disimula.
- Algo que no dependa de la campaña de Navidad, que ya está agotada.
- Un regalo sin presión, sin gastar de más en una fecha tan relajada.
- Un objeto personalizado, si se encarga con margen antes de Navidad.
Aquí el humor sí aguanta
En la comida del 25 hay familia mirando, y una broma se lee en clave familiar. El día de Reyes entre amigos no pasa eso, y por eso funciona lo que doce días antes habría sonado a poco.
La taza de «finge que te ha encantado» es la más redonda para esta fecha exacta, porque se ríe del propio ritual de abrir paquetes justo cuando ya se han abierto veinte. El libro de curiosidades para el váter hace el chiste en el título y luego se acaba leyendo de verdad. Y el saco de boxeo de escritorio con ventosa mide treinta y siete centímetros y se pega a la mesa, así que ocupa una esquina real de oficina el día que se vuelve a trabajar, que es justo la semana siguiente.
El capricho que nadie se compra en enero
Enero es el mes en el que nadie se compra nada, y ahí está la oportunidad. El bolígrafo multiherramienta con linterna y el kit de limpieza once en uno para teclado son objetos que todo el mundo agradece y nadie pide. La mini consola arcade con doscientos cincuenta juegos funciona nada más sacarla de la caja, sin cuentas ni actualizaciones, que en un regalo de última hora se agradece. Y el altavoz Bluetooth con soporte para el móvil es el clásico que se acaba usando a diario.
Si el amigo tiene un fandom y no lo disimula, Reyes es su día. Los posavasos retro de NES, la lámpara del Anillo Único o el Funko de Han Solo en carbonita son ese tipo de detalle que no se pide y se coloca en la estantería el mismo día.
Lo que queda de stock, y lo que ya no
Hay una parte práctica de esta fecha que conviene decir. Después del 25 el catálogo navideño está desplumado, y lo primero que desaparece son las cajas ya montadas y las ediciones limitadas de diciembre. Lo que sí aguanta es lo que no depende de la campaña: la cesta de aperitivo de Espinaler, la caja de dulces y chocolatinas o la cesta de doce cervezas de La Sagra en caja de madera.
Y lo personalizado, en Reyes, hay que pedirlo antes de Navidad o no llega. El taller que graba una esclava de acero o un collar con barra grabada trabaja en enero con la cola de diciembre todavía puesta.
Un juego de mesa que se abre esa misma tarde
El mini futbolín de mesa para dos jugadores y la batalla de Genios Estrella, juego de mesa para dos son de los pocos regalos de Reyes que se estrenan el mismo día que se abren, sin depender de nadie más ni de instrucciones largas. El juego de mesa de estrategia para toda la familia apunta a un plan más largo, para cuando la reunión de amigos se alarga toda la tarde.
Para el escritorio de vuelta al trabajo
El 8 de enero es el día en que casi todo el mundo vuelve a la oficina, y el cubo antiestrés con seis pausas o el botón Enter gigante XXL con USB son detalles pequeños que aterrizan justo en ese primer día de vuelta, cuando el ánimo de trabajar está por los suelos.
Un capricho con nombre, para quien lo colecciona todo
Si el amigo colecciona figuras, el Funko Pop! de Grogu de The Mandalorian, el Funko Pop! Boba Fett retro o el Funko Pop! Dobby el Elfo Doméstico amplían la lista de piezas ya mencionada, siempre con el mismo cuidado de comprobar antes qué edición tiene ya en la estantería.
Cuando el amigo es una amiga, hay otra familia de regalos
Los pendientes bohemios de plata tibetana esmaltados, la pulsera de cuero y abalorios bohemia o el set de baño botánico spa en caja de regalo funcionan mejor que el saco de boxeo o el mechero para quien prefiere algo más de cuidado personal que de escritorio.
La tecnología pequeña también encaja aquí
El cargador inalámbrico 6 en 1 con altavoz Bluetooth y el neón LED con forma de mando Kosker son de esos regalos que se agradecen sin necesitar ninguna afición muy concreta, útiles para casi cualquier escritorio o mesita de noche. La manta eléctrica de sofá con apagado automático apunta a un uso más de invierno, perfecta para los meses que quedan por delante después de las fiestas.
Para quien prefiere una experiencia a un objeto
La Smartbox Vino y Tapas o la caja regalo con una actividad a elegir entre dos mil de Smartbox resuelven el regalo de Reyes sin necesitar acertar con un gusto muy concreto, porque es el propio amigo quien elige después qué plan hacer con ella, sin depender de que el regalo físico encaje con su casa o su estilo.
Un lote gourmet para el aperitivo de después
La cesta de aperitivo Espinaler con vermut y conservas y la caja de dulces y chocolatinas Valeli de un kilo funcionan bien si el plan del 6 de enero incluye quedar en persona, porque se comparten en el momento en vez de guardarse para otro día. La cesta de doce cervezas de La Sagra en caja de madera va en la misma dirección para quien prefiera algo para beber en vez de picar.
Un detalle personal, sin necesidad de fandom
No todo tiene que pasar por una afición concreta. Los posavasos retro NES, set de ocho y la lámpara de iconos de PlayStation Paladone funcionan igual de bien para quien jugó de pequeño aunque ya no sea un jugador activo, apelando más a la nostalgia general que a un fandom específico y actual.
Cuándo conviene comprarlo con antelación
Los productos personalizados, como la esclava grabada o el collar con barra, tardan más en fabricarse que uno genérico. Conviene encargarlos antes de que llegue la propia Navidad, aunque se entreguen casi dos semanas después, para que no se junten con la cola de pedidos de diciembre.
No hace falta gastar mucho para acertar
El presupuesto de Reyes entre amigos suele ser más ajustado que el de Navidad, y no pasa nada por ello. Un accesorio de escritorio o un juego de cartas de humor, como la República Bananera, cuesta poco y se agradece igual que un regalo más caro si de verdad encaja con la persona.
Cuando el grupo de amigos hace amigo invisible en Reyes
Algunos grupos deciden trasladar el amigo invisible del 25 de diciembre al 6 de enero, para repartir mejor el gasto entre las dos fechas. En ese caso conviene revisar las ideas de amigo invisible, que están pensadas específicamente para un presupuesto ajustado y sin depender de saber demasiado del gusto concreto de la persona.
Un regalo pensado para el grupo entero, no sólo para uno
El Cluebox Camelot, escape room en una caja de madera y el ¿Quién es quién?, edición con superhéroes funcionan como regalo colectivo cuando varios amigos deciden juntarse para comprar algo que luego van a disfrutar todos juntos en la próxima quedada, en vez de repartir el gasto en regalos individuales más pequeños.
El sitio donde se entrega también importa
Muchos de estos regalos, sobre todo los de humor, se disfrutan más si se entregan en persona en vez de por mensajería, porque parte de la gracia está en la reacción inmediata al abrirlo delante de todo el grupo. Si el plan de Reyes incluye quedar con los amigos, conviene guardar el regalo hasta ese momento en vez de adelantarlo por separado.
Guardar el ticket, por si acaso
Con los productos de fandom, como los Funkos o el merchandising con licencia, conviene guardar la factura durante las primeras semanas, por si resulta que el amigo ya tiene esa misma figura o prefiere otra edición dentro de la misma colección.
Un regalo pensado para la vuelta a la rutina
Después de casi dos semanas de fiestas, la vuelta al trabajo o a clase suele caer justo después de Reyes, y un regalo que ayude a esa transición, como el organizador de escritorio o el kit de limpieza para teclado, encaja mejor en esta fecha que en la propia Navidad, donde el foco todavía está en la celebración y no en la rutina que viene después. Es de los pocos regalos que se agradecen más a la semana de haberlo abierto que el mismo día.
Qué evitar
- El regalo idéntico al de Navidad en otro formato. En Reyes toca cambiar de categoría, sobre todo si ya hubo un regalo serio el 25.
- Comprar deprisa por estar entre dos fechas. El margen es corto, pero suficiente para elegir algo pensado, no lo primero que aparece.
- Un juego de mesa para el número equivocado de jugadores. Antes de comprarlo, confirma cuántos amigos suelen quedar para jugar habitualmente.
- Forzar la broma si no encaja con su humor. No todo el mundo agradece el mismo tipo de chiste, y un regalo mal calculado puede sonar más a pulla que a cariño.
Escrito por el equipo de Regalando, que revisa cada regalo antes de incluirlo en la lista.