
Calvin Klein CK Be Eau de Toilette
El mismo frasco de CK One, en negro. La broma visual está bien traída, porque el contenido hace exactamente eso: coger la idea del cítrico unisex y llevarla a la noche.
Calvin Klein
Mostrando 48 de 50 artículos

El mismo frasco de CK One, en negro. La broma visual está bien traída, porque el contenido hace exactamente eso: coger la idea del cítrico unisex y llevarla a la noche.
Calvin Klein

Quien lía sus cigarrillos sabe el caos de llevar tabaco, papel y filtros sueltos en el bolsillo. Esta tabaquera lo organiza todo en un solo estuche de cuero con tres compartimentos.

Salió en 1994, se anunciaba con gente andrógina en blanco y negro y ha vendido tanto que hay generaciones enteras que reconocen el frasco antes que la marca.
Calvin Klein

El chiste es un juego de palabras con «me ha pasado» y un mapache, y funciona porque no intenta ser más listo de lo que es. Se entiende en el primer sorbo y no cansa al décimo.
Mugffins

Seis funciones en un único objeto: carga el móvil, el reloj, los auriculares, y de paso hace de altavoz. Sustituye a media mesita llena de cargadores sueltos.
karidi

Ahumar un cóctel en casa parece cosa de coctelería de diseño, pero el kit lo reduce a encender la antorcha, prender la viruta y tapar el vaso un momento.
ComboJoy

Un tapón de vino con la figura de un ciclista sobre su bicicleta, pensado para quien disfruta tanto de una buena mesa como de salir a rodar. Es un objeto decorativo con una función real: cierra la botella y de paso se queda de adorno sobre la mesa hasta la próxima vez que se abra.
LKKCHER

No hay objeto que desenvolver más allá de la propia caja: lo que se regala es la posibilidad de elegir un destino entre varios y reservar dos noches por cuenta propia, cuando mejor convenga.
Smartbox

Una copa de cerveza grabada con una sola inicial, pensada como detalle de Navidad o cumpleaños para un hombre al que ya se le han regalado demasiadas corbatas y calcetines.
CROWNLY CRYSTAL

Ocho euros y ninguna pretensión: el mensaje va directo, sin juego de palabras que descifrar. En San Valentín eso es una virtud, porque casi todo lo demás intenta ser gracioso.
UO

Otra pistola de masaje con calor y frío, pero pensada para llevarla de un lado a otro: viene con maletín de transporte y funciona hasta seis horas seguidas con una carga completa gracias a su doble batería de 2000 mAh. Es de las opciones más silenciosas del mercado, por debajo de 45 decibelios según el fabricante.
arboleaf

Seis vasos altos de vidrio, de dieciséis centímetros y algo más de medio litro, con la boca ligeramente ensanchada. Fabricados por una cristalera polaca con más de un siglo de oficio.
Krosno

Cobre sin mezclar con nada, del que se oscurece con los meses y coge una pátina que no tienen dos pulseras iguales.

Diez cervezas de diez países, con un folleto que trae las notas de cata y el maridaje de cada una. Un viaje de Japón a México pasando por Bélgica, Chequia y Australia.
CERVEZUS

La misma fórmula que el kit de colores pastel de Sculpd —dos kilos de arcilla de secado al aire para dos personas, cinco herramientas de talla, barniz brillante impermeable, esponja y tutoriales en vídeo— pero con la paleta de pintura en tonos tierra en vez de pastel: naranjas quemados, ocres y marrones, una opción con menos aire floral y más adecuada si el regalo es para un hombre o para alguien de gustos más neutros.
Sculpd

No lleva ningún número ni ninguna fecha, y por eso sirve para más cosas que las figuras de aniversario al uso: un compromiso, una pedida, un primer año juntos o el aniversario que sea.
NANAOUS

El colgante es grande, un remolino en espiral que remite directamente a la simbología celta, y va sobre cuero en vez de cadena metálica.
NILUXE DESIGN

El cristal grueso de fondo es lo que distingue a un vaso de whisky de un vaso cualquiera: pesa en la mano, aguanta el hielo sin que se note frío al tacto y no compite en altura con la bebida.
Whisiskey

Está pensado para un cumpleaños redondo, de esos que piden un regalo que se note sin ser ostentoso, pero funciona en cualquier año que toque celebrar.
SOFIA FERRER

Las tapas de cerveza que acaban por el suelo tienen solución: este abridor de pared lleva una bolsa de malla que las atrapa nada más saltar del botellín.

Esclava de acero inoxidable con placa ancha para grabar, de 19,5 cm de largo. La fabrica y la envía un taller español que personaliza cada pieza por encargo.

Un altavoz normal se pone en un rincón de la mesa. Este además sostiene el móvil en vertical, así que la pantalla queda a la vista mientras suena la música o entra una videollamada.
BIIB

Una brújula clásica de latón macizo con acabado envejecido, del tamaño justo para llevar en el bolsillo (50x18 mm) y con una funda de cuero para guardarla. Bajo la tapa de cristal lleva grabado un fragmento de Henry David Thoreau: «ve con confianza en la dirección de tus sueños, vive la vida que has imaginado».
NEOVIVID

La gracia está en la inscripción: al encenderse, la luz cálida sale por las letras élficas grabadas en el aro. Es el efecto de la película con un LED de diez vatios.
Grupo Erik

Jarra de vidrio grueso con asa, grabada a láser con el nombre, la edad o la frase que se pida. El grabado es un desgaste del cristal, no una impresión.
Made in Gift

A cualquiera que monte en bici le ha pasado: la cadena se sale, y lo que sigue es agacharse, mancharse las manos de grasa negra y luchar con los dedos para volver a encajarla. El Rehook es una pieza de plástico con forma de gancho que hace ese mismo trabajo en tres segundos, sin tocar la cadena con la mano.
Rehook

Doce botellas de 33 centilitros repartidas en seis estilos de la misma cervecera toledana: dos de cada uno, que es lo que permite repetir el que gusta en vez de quedarse con la duda.
La Sagra

Collar de hombre con una placa rectangular de 40 x 10 mm que se graba con el texto que quieras, sobre cadena de 60 cm con cierre de mosquetón.

Tres cables menos en la mesilla. Ese es el argumento entero, y para quien lleva un iPhone, un Apple Watch y unos AirPods es un argumento bastante bueno.
Augnner

Un set de tres piezas en un solo estuche: reloj de pulsera, llavero y gafas de sol, pensado como regalo cerrado que no depende de acertar la talla ni el modelo exacto.
BSTcentelha

Un llavero grabado con la foto y el texto que se elijan, de la marca AnJeey, pensado como regalo romántico de bajo precio.
AnJeey

El chiste está en la estampa, no en el corte: da la impresión visual de que quien lo lleva está en bañador, y se cuenta sola en cuanto alguien lo ve puesto en la cocina.
ABCTen

Una lámpara con una placa personalizada que imita el diseño de una tarjeta de Spotify, con foto y texto a elegir. En vez de una frase genérica de cariño, aquí se puede poner la canción concreta que significa algo para esa persona.

Un termo de café de 360 ml que apuesta por ser ligero antes que grande, así que no pesa en la mochila ni en el bolso como algunos termos más aparatosos. La tapa antigoteo evita el típico charco en la mesa cuando se abre con prisa por la mañana.
Ecoroots

Seis botellines con la etiqueta que tú mandes, una foto, un mensaje, varios diseños distintos si quieres, presentados dentro de un cubo enfriador de metal con su abrebotellas colgando.
Majami

Pulsera de cuero trenzado para hombre, del tipo que funciona sola o combinada con reloj, sin adornos que la hagan pasar de moda en un par de temporadas.
Rebundex

Regalar una pipa suelta deja sin con qué limpiarla al día siguiente. Este kit lo resuelve: pipa de madera de grano fino, limpiapipas, escariador, raspador y bolsa, todo en la misma caja.

Sofia Ferrer no vende solo la cadena: la acompaña de una tarjeta impresa con una dedicatoria ya escrita, del estilo «a mi vikingo, eres fuerte como Thor».
Sofia Ferrer

En vez de dejar las fotos guardadas en el móvil, esta impresora las saca en el momento, en tamaño de tarjeta y acabado brillante, por Bluetooth y sin ordenador ni cables.

El grabado en vez de la impresión da un acabado más resistente: no se desgasta con los años ni con el roce dentro de la maleta, algo que un texto pintado sí sufre.
Umitive

Once marcos diminutos dentro de una caja que imita una galería de museo, cada uno con su propio punto de luz LED, como si cada foto fuera una obra expuesta.
SilverChry

No es el típico cojín cuadrado con una foto estampada: aquí el cojín está recortado con la silueta de la persona, así que la figura no se pierde entre bordes ni fondos.

Un cryptex con acabado en efecto mármol y grabados ornamentales que funciona a la vez como escondite con combinación y como objeto decorativo de mesa.
DimeCityDesign

Sesenta centímetros de cadena de eslabones, acabado dorado, con una cruz pequeña que cuelga sin llamar demasiado la atención.
Made by Nami

Un cryptex hecho en España en el que se elige cuántas ruedas de letras lleva, de seis a catorce, según lo larga que sea la palabra que quieras esconder.
LuichiProps

Dos varillas de acero inoxidable que se guardan en el congelador y se meten dentro del botellín ya abierto, más una tarjeta abrebotellas del tamaño de una visa.
Yvento

La caja de madera grabada le da todo el peso al regalo: sin ella sería un par de copas cualquiera. Con los nombres tallados en la tapa, es cosa de dos.

Es de esos regalos que no hacen falta hasta que se ven en una mesa ajena, y entonces todo el mundo pregunta de dónde ha salido.
InnovaGoods
San Valentín es la fecha con más regalos comprados con desgana del año, y en el caso de ellos se nota especialmente: gel de ducha, calcetines de corazones, una taza. Se compra el día 13 y se abre el 14 sabiendo perfectamente lo que hay dentro.
Aquí abajo está el catálogo de la fecha filtrado para hombre, y el texto que sigue lo reparte por lo que de verdad decide el acierto: lo que él ya usa cada día, lo que bebe, lo que lleva encima y lo que haríais juntos. Un hombre suele recibir mucha menos joyería que una mujer. El hueco que deja lo ocupan sobre todo los objetos de uso diario y lo personalizado, que es donde de verdad se nota el acierto.
Seis comprobaciones que dejan la lista en lo que acierta con él:
Mira los objetos que usa todas las mañanas y quédate con el que esté peor. El termo de café de acero de 360 mililitros pesa poco y tapa el charco de la mochila. La cartera de piel Jaguar con ranuras para tarjetas, de diseño clásico y apenas 75 gramos, sustituye a la que lleva doblada desde hace cinco años. Y el tarjetero TENBST con monedero y bloqueo RFID suma la tecnología que evita que las tarjetas con chip se lean sin contacto desde fuera del bolsillo. La navaja multiusos de diecisiete herramientas vive en la guantera y aparece cuando hace falta.
Para el cajón de la entrada, donde acaban las llaves, el reloj y el móvil, hay dos piezas que cubren el mismo hueco con distinto acabado. La estación de acoplamiento de madera para el teléfono organiza en un solo sitio el teléfono, el reloj, las gafas y la cartera. La estación de madera con cajón suma además un cajón para lo que suele quedar tirado encima de la mesita de noche. Y si en casa se acaba el día en el sofá, la manta pesada con perlas de vidrio reparte el relleno en compartimentos para que el peso se sienta uniforme en vez de concentrado en un punto. La bata de nido de abeja personalizada es la otra opción. Las dos son de los pocos regalos de estar en casa que se usan todas las noches.
Si bebe cerveza, el terreno es ancho y barato. El abridor de pared con imanes que atrapa las chapas se atornilla una vez y ya está. Los dos enfriadores de botella con abridor multiusos se guardan en el congelador. El dispensador refrigerante de InnovaGoods es de esos que nadie sabe que quiere hasta que lo ve en una mesa ajena.
Para beber en condiciones, los seis vasos altos de Krosno, de una cristalera polaca con más de un siglo de oficio, son la opción para el día a día. La copa con monograma de CROWNLY, grabada con una sola inicial, es el detalle para quien ya tiene demasiadas corbatas. Para llenar la nevera, el set de diez cervezas del mundo con notas de cata hace un recorrido de país en país. El pack de doce botellas de La Sagra en seis estilos, con dos de cada estilo de la cervecera toledana, deja repetir el que más guste. Y la cesta gourmet de Estrella Galicia con snacks mete la cerveza y el aperitivo en la misma caja.
Con su nombre grabado sube un escalón sin subir mucho de precio. La jarra grabada a láser desgasta el propio cristal en vez de imprimir encima. La jarra con nombre y año en estuche llega lista para regalar, sin la cerveza dentro: el objeto es el regalo. La copa de edición limitada con su inicial suma un escudo dorado con dos leones y un posavasos de madera a juego. Los seis botellines con vuestra foto en la etiqueta llegan dentro de un cubo enfriador con su propio abrebotellas. Y el pack de jarra cervecera con taza personalizada reparte el regalo en dos objetos dentro de la misma caja.
Si lo suyo es el whisky, el set de vasos de cristal grueso, que pesa en la mano y no enfría al tacto con el hielo, es la base. Y el kit de ahumador con antorcha es el que convierte la sobremesa en un número, con solo prender la viruta y tapar el vaso un momento. En vino hay varias opciones. Las dos copas grabadas con sacacorchos en caja de bambú llevan el sacacorchos metido en su propio hueco troquelado. El kit con copas y caja de madera grabada le da todo el peso al regalo a la propia caja, con los nombres tallados en la tapa. La botella con etiqueta de bodega propia integra una foto y un año como si fuera la marca oficial de la botella. La bota de piel con su nombre es el formato más de romería que de mesa formal. Y el tapón con forma de ciclista cierra la botella y se queda de adorno hasta la próxima, para quien reparte el fin de semana entre la mesa y la bici.
Un nombre, una fecha o unas coordenadas convierten un objeto normal en uno que nadie más va a tener, y en San Valentín eso pesa más que en ninguna otra fecha. El collar de hombre con barra grabada, con su placa de 40 por 10 milímetros, lo fabrica un taller español por encargo. Lo mismo hace con la esclava de acero con placa ancha, de casi veinte centímetros. El llavero de cuero con nombre grabado va en el bolsillo todos los días sin que nadie más lo note, salvo quien lo mira de cerca. Y la cartera con una foto grabada a láser graba la imagen directamente sobre el material, no en una pegatina que se despegue con el uso.
La brújula de latón grabada de NEOVIVID esconde una frase de Thoreau bajo la tapa de cristal. Y la botella de acero con foto y nombre lleva la misma idea de lo personal al gimnasio, con una foto propia impresa en el cuerpo en vez de un dibujo genérico. Ojo con el plazo: el taller suma sus días a los del transporte, así que esto se pide en la última semana de enero. Y como casi nada grabado admite devolución, un nombre se confirma preguntando y no de memoria.
El cuadro panorámico personalizado, más ancho que alto, es el formato que mejor encaja encima de un sofá o un cabecero. Y el cojín con una foto distinta en cada cara, disponible en varios tamaños, es el que más se usa sin darse cuenta. El llavero con foto y texto cuesta seis euros y va en las llaves del coche.
Aparte está la lámpara con placa de Spotify, que lleva el código escaneable de una canción concreta en vez de una frase genérica de cariño. Es de los pocos regalos con foto que un hombre deja encendido en la estantería en lugar de guardarlo en un armario. Y si le gusta revelar las fotos en papel, la impresora portátil Kodak Mini 2 las saca en el momento por Bluetooth.
Aquí gana lo que quita cables de en medio. El cargador inalámbrico 6 en 1 con altavoz, que además hace de altavoz, sustituye a media mesita llena de cargadores sueltos. El cargador plegable 3 en 1 para Apple va directo a quien lleva iPhone, Apple Watch y AirPods a la vez. El altavoz Bluetooth con soporte para el móvil deja la pantalla en vertical mientras suena la música. Y el altavoz 3 en 1 con pantalla LED suma a lo mismo una pantalla que marca la hora o hace efectos de luz.
Si acaba el día con la espalda cargada, el masajeador cervical con calor y tres velocidades se usa en el sofá o en el coche. La pistola de masaje con maletín de transporte aguanta hasta seis horas por carga. Y el asiento de masaje con calor de Comfier, con diez motores repartidos entre respaldo y asiento, se ata a la silla del escritorio.
Una cadena de acero se pone a diario y no pide talla, que son las dos cosas que la convierten en un regalo cómodo. En liso están el collar de cadena maciza sin colgante, en tono dorado y con eslabones sólidos que se notan en el peso. El collar de acero macizo, hecho a mano y sin níquel, aguanta la ducha, la piscina o el mar sin quitárselo. La cadena cubana con tarjeta de dedicatoria suma el mensaje escrito de Sofia Ferrer al propio collar. La cadena cubana de Bramart ajustable se adapta entre 45,7 y 56 centímetros sin tener que acertar la talla. Y la versión con acabado en tono oro, de 60 centímetros y solo 2 milímetros de grosor, cierra el grupo por debajo de diez euros. Con colgante, el collar con cruz dorada discreta lleva una cruz pequeña que no llama demasiado la atención. Y el collar celta de cuero con espiral reversible, con un remolino que remite a la simbología celta sobre cuero en vez de cadena metálica, cambia bastante el registro.
En muñeca, la pulsera de eslabones Lotus en acero 316L, con eslabones gruesos y planos y sin más grabado que una pequeña placa junto al cierre, es la de llevar todos los días. La pulsera de cobre puro hecha a mano coge pátina con los meses y ninguna acaba igual que otra. Y en cuero hay tres registros distintos. La trenzada sencilla funciona sola o combinada con reloj, sin adornos que pasen de moda. La de cuero con mensaje llega sobre una tarjeta ya escrita, así que ahorra buscar la felicitación aparte. Y la pulsera de cuero con placa grabada, de BOCHOI, suma el nombre a la trenza. El brazalete de cuero para un cumpleaños redondo está pensado para esa fecha concreta, aunque vale igual para cualquier año que toque celebrar. Y la cadena de acero con tarjeta de Sofia Ferrer, una cubana sin colgante presentada con su propia dedicatoria, cierra el bloque.
Cuando quieres que la caja pese sin arriesgar con una sola pieza, los sets cerrados funcionan. El set con reloj, llavero y gafas de sol despacha de una vez lo que normalmente exige elegir tres regalos distintos. Su variante de BSTCENTELHA reúne las mismas tres piezas de otro fabricante. Y el set de reloj, pulsera, cinturón y cartera sube a cuatro objetos en la misma caja rígida, que ya hace de envoltorio.
Si en vuestra casa el 14 de febrero se lleva a broma, el catálogo cambia entero. El delantal con estampado de bañador se cuenta solo en cuanto alguien entra en la cocina. Los calcetines de cerveza cumplen sin ceremonia. La taza «te quiero infinito» va al grano, sin juego de palabras que descifrar. Y la taza del mapache hace el chiste por ti con su juego de palabras entre «me ha pasado» y el propio mapache.
Y para quien lía sus cigarrillos o fuma en pipa, la tabaquera de cuero con tres compartimentos ordena el tabaco, el papel y los filtros que suelen ir sueltos. Y el kit de pipa de madera con accesorios de limpieza, con limpiapipas, escariador y raspador incluidos, evita el problema clásico de regalar la pipa sola y dejarla sin con qué limpiarla. Toda la franja está en regalos de menos de 20 euros.
Hay una familia que no se desenvuelve y se recuerda más. La caja Ilusiones para Dos deja elegir entre bienestar, aventura o cena. El circuito termal o masaje para dos, con unas 3.300 actividades a elegir por España y Europa, arregla la noche sin comprar nada que ocupe sitio. Y la cena selecta para dos de Wonderbox tiene esa ventaja sobre cualquier objeto: nadie ha tenido nunca que buscarle sitio en un armario. Para dormir fuera, los dos días con encanto, con casi tres mil alojamientos entre hoteles y casas rurales, dejan que la fecha la elija él. Y la escapada de tres días por Europa permite además escoger el destino, así que nadie tiene que pedir vacaciones a destiempo.
Una división que funciona cuando hay plan: dos tercios del presupuesto en la noche y un tercio en el paquete, porque esta fecha se recuerda por lo que hicisteis y el paquete sirve sobre todo para que haya un momento de entrega. Si el plan lo organiza él, invierte la proporción y que pese más el regalo.
Cuando sabes de qué va su estantería, el acierto es mucho más barato. La lámpara del Anillo Único con las letras élficas iluminadas es el guiño que mejor funciona en una mesa de escritorio. Para jugar los dos, el juego de cartas Íntimoos abre conversación con ciento ochenta preguntas repartidas en categorías, de las ligeras a las que tocan algo que nunca se ha dicho en voz alta. Y el Splendor Duel es la versión para dos de un juego que ya funcionaba bien con más gente, y gana en tensión porque si el rival ve una jugada, la coge. Y Jaipur, sin tablero que montar, pone a los dos a comerciar con especias y camellos durante media hora larga.
Y una que casi siempre sale bien aunque no lo parezca: el kit de escultura de manos entrelazadas llega sin terminar y lo moldeáis vosotros, así que la pieza final no existe en ningún otro sitio.
Queda una cuarta, que no es un producto: la cena improvisada del mismo día 14. Lo que hay libre a las nueve de la noche en el único día del año en que todo está reservado rara vez es lo que querías.
Escrito por el equipo de Regalando, que revisa cada regalo antes de incluirlo en la lista.
Algo que se disfrute esa misma noche, una cena, una botella o un plan, más un detalle pequeño con algo vuestro dentro. Es la combinación que mejor encaja con la fecha. Fuera del 14 de febrero, tienes más en regalos para él.
Menos que en un cumpleaños. Entre veinte y cincuenta euros es lo normal, y por encima de eso la fecha empieza a pesar más de la cuenta. Lo que de verdad importa es que los dos gastéis algo parecido.
Lo que no se compra hecho: una cerveza con vuestra foto en la etiqueta, una brújula grabada por dentro o el kit de escultura de manos entrelazadas, que sale distinto en cada casa.
Baja el listón y quédate en el detalle. Un regalo grande a las tres semanas de conoceros pone al otro en el compromiso de estar a la altura, y eso descoloca la noche antes de empezarla. Un juego de cartas para dos salva la fecha sin abrir esa conversación.
Que haya algo suyo, aunque sea pequeño. Los regalos «para los dos» son cómodos de comprar y siempre dejan la sensación de que en realidad no había regalo.
Con envío estándar, hasta el 9 o el 10 de febrero. Si lleva grabado, bordado o foto, encárgalo en la última semana de enero. Pasada esa fecha, en el directorio de tiendas tienes negocios donde comprarlo el mismo día.
Suele ser verdad a medias y suele referirse a la parte de escaparate, no al detalle. La salida limpia es el consumible: algo de comer o de beber que os toméis esa noche. No obliga a nadie y no sobra nada al día siguiente.
Habladlo antes, no después. Un mensaje de dos líneas diciendo si os vais a regalar o no evita la escena incómoda del día 14, que pesa más que cualquier regalo mal elegido.
Casi todas, cambiando el peso de las categorías: con años de convivencia lo personalizado y las experiencias ganan a los objetos sueltos. Tienes las dos páginas separadas en regalos para tu novio y regalos para tu marido.
Si ninguna de estas ideas te convence del todo, cuéntanos su afición, su edad o tu presupuesto y afinamos la búsqueda para san valentín.