
Copas de vino para novios de Mr. Wonderful
Dos copas de 47 centilitros con mensajes impresos en dorado, de la línea para parejas de Mr. Wonderful. Vienen en su caja, listas para regalar sin envolver nada.
Mr. Wonderful
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Dos copas de 47 centilitros con mensajes impresos en dorado, de la línea para parejas de Mr. Wonderful. Vienen en su caja, listas para regalar sin envolver nada.
Mr. Wonderful

Con 3000 piezas y más de un metro de ancho montado, no es un puzzle para una tarde suelta: es de los que se van montando poco a poco durante semanas, casi como un proyecto compartido.
Wanapix

Una caja de madera amplia y personalizable para guardar vuestros mejores recuerdos juntos. El escondite perfecto para billetes de tren, fotos y pequeños tesoros.
UKGIFTSTOREONLINE

Sin pantalla, sin batería que cargar y sin nada que configurar: se aprieta el botón, avanza el carrete a mano y ya está la siguiente foto lista.
Kodak

El mismo frasco de CK One, en negro. La broma visual está bien traída, porque el contenido hace exactamente eso: coger la idea del cítrico unisex y llevarla a la noche.
Calvin Klein

Cuadro en lienzo de formato panorámico, 40x60 cm, con la foto elegida impresa a lo ancho en vez del formato cuadrado o vertical habitual de los cuadros con foto.

Más de veinte mil valoraciones y una nota de 4,6. Ningún otro producto de la categoría se acerca a este volumen de reseñas: es, sin discusión, el recambio de referencia para cualquier Instax Mini.
instax

Una caja con un bono dentro, sin precio impreso, que da derecho a un circuito termal, un spa o un masaje para dos personas a elegir entre unas 3.300 actividades por España y Europa.
Smartbox

Un cojín de treinta y cinco centímetros con una foto distinta impresa en cada cara, relleno incluido y cremallera invisible. También se pide en cuarenta, cuarenta y cinco o cincuenta.
Regalisimos

Una placa con luz LED que reproduce el código escaneable de una canción concreta de Spotify, junto a una foto y un texto, así que basta con enfocar el móvil para que suene esa canción que significa algo para la pareja.
Cristal Plaque

No llega terminada: es un kit LALFOF, más de 3.600 valoraciones y 4,5 estrellas, para moldear vosotros mismos las manos entrelazadas. La pieza final es la vuestra.
Lalfof

El mensaje no cabe entero en una sola copa, se reparte entre las dos: «por las aventuras que nos esperan y los brindis que nos quedan».
Mr. Wonderful

Ciento cuarenta y seis páginas en blanco, con tapa dura de estilo retro, pensadas para ir llenándose con fotos impresas, entradas de cine, billetes de tren y notas escritas a mano.
JIMBON

Cada jugador hace de comerciante en el mercado de Jaipur, comprando y vendiendo especias, telas y camellos para acabar la partida con más ganancias que el rival. Es un juego de cartas, sin tablero que montar, y una partida dura media hora larga.
Asmodee

Ahumar un cóctel en casa parece cosa de coctelería de diseño, pero el kit lo reduce a encender la antorcha, prender la viruta y tapar el vaso un momento.
ComboJoy

Un llavero metálico con una foto y un texto personalizados, pensado para llevarse encima cada día en las llaves de casa o del coche, así que el recuerdo va literalmente allá donde vaya la persona.
Wanapix

Otra opción de calcetines con temática de cerveza, pensados como detalle de San Valentín para quien prefiere recibir algo con humor antes que un regalo romántico convencional.
Rebundex

El formato panorámico, más ancho que alto, es el que mejor funciona con fotos de paisaje o de grupo: encaja mejor sobre un sofá o un cabecero que un cuadro cuadrado.
Panorama

Un pack de dos copas de cristal grabadas con un corazón, la fecha y los nombres que se elijan, de Transparent Gift.
Transparent Gift

Seis funciones en un único objeto: carga el móvil, el reloj, los auriculares, y de paso hace de altavoz. Sustituye a media mesita llena de cargadores sueltos.
karidi

Casas rurales, posadas y haciendas. Mil trescientos alojamientos que tienen en común una cosa: están lejos de una calle con tráfico.
Wonderbox

Los eslabones son gruesos y planos, sin más grabado que una pequeña placa con el logo junto al cierre. Es una pulsera para llevar todos los días, no una pieza que llame la atención por sí sola.
Lotus Style

La mecánica es sencilla: se reparten cartas por turnos y cada una plantea un reto, con la intensidad marcada de antemano para que cada pareja elija hasta dónde quiere llegar.
CARTA SUTRA

Una noche fuera con desayuno incluido, a elegir entre dos mil ochocientos alojamientos: hoteles con encanto, casas rurales y masías repartidas por toda España.
Smartbox

Ciento ochenta preguntas repartidas en categorías, de las que abren una conversación ligera a las que tocan algo que quizá nunca se ha llegado a decir en voz alta.
ATM Gaming

El cofre generalista de Wonderbox para parejas: una experiencia a elegir entre unas 6.500, entre comida o cena, bienestar, aventura y ocio. No es una temática, es el catálogo entero.
Wonderbox

El chiste es un juego de palabras con «me ha pasado» y un mapache, y funciona porque no intenta ser más listo de lo que es. Se entiende en el primer sorbo y no cansa al décimo.
Mugffins

El mismo juego de evitar gatos explosivos que arrasó en Kickstarter, ajustado para que funcione con exactamente dos personas en vez de perderse entre cuatro o más.
Asmodee

Un marco de madera con una pinza que sostiene la foto en vez de un cristal delante, y un rotulador permanente incluido para escribir directamente sobre la madera la dedicatoria que se quiera.
Ornandi

La versión para dos de un juego que ya funcionaba bien con más gente, y que aquí gana en tensión: si el rival ve una jugada, la coge.
Asmodee

Los complementos para hombre tienen fama de ser difíciles de acertar, pero una pulsera de cuero sencilla rara vez falla: no exige gusto exquisito por parte de quien la regala ni compromiso especial por parte de quien la lleva, y combina igual con una camisa que con una camiseta.
Rebundex

Los llaveros de pareja tienen un punto cursi asumido, pero justamente por eso funcionan como regalo de San Valentín o aniversario: nadie los regala esperando ganar un premio de sutileza, sino para dejar claro con un objeto pequeño y de uso diario que hay dos personas detrás de esas llaves.
XQXQXZ

Una piedra decorativa con la figura de dos pingüinos grabada, un animal que se elige a propósito por su fama de mantener pareja para toda la vida, así que el objeto lleva ya un simbolismo claro sin necesidad de explicarlo.
Rebundex

La fórmula del UNO con una vuelta de tuerca: hay dos pilas de descarte en vez de una, así que hay que decidir en cada turno cuál conviene más.
Mattel Games

Por fuera es una esfera transparente. Por dentro, decenas de corazones pequeños envolviendo dos fotos elegidas al pedirla. Al moverla, los corazones se desplazan y dejan ver la imagen entre ellos.
Wanapix

Dos copas de cristal con los nombres grabados y, alrededor, una caja de madera de pino que también lleva grabado lo que se le pida. La caja es la mitad del regalo.
NANNUK

Dos llaveros con forma de pieza de puzzle, pensados para que encajen entre sí, uno para cada miembro de la pareja. Es un guiño visual sencillo pero directo: cada uno lleva media pieza, y solo juntándolas se completa el dibujo.
YZLPLP

Una noche fuera de casa con desayuno o cena incluidos, para esa pareja que lleva meses diciendo que necesita desconectar y nunca acaba de organizarlo.
Smartbox

Dos llaveros a juego con diseño de gato, pensados para que cada miembro de la pareja lleve el suyo, en vez de un único objeto compartido que solo puede llevar una persona a la vez.
Ouligay

No hay objeto que desenvolver más allá de la propia caja: lo que se regala es la posibilidad de elegir un destino entre varios y reservar dos noches por cuenta propia, cuando mejor convenga.
Smartbox

Cuatro regalos en una sola caja, un reloj de pulsera plateado con esfera blanca, un brazalete a juego, un cinturón trenzado de cierre automático y una cartera negra, todo presentado en una caja rígida con acabado brillante que ya funciona como envoltorio.
Chtime

Una copa de cerveza grabada con una sola inicial, pensada como detalle de Navidad o cumpleaños para un hombre al que ya se le han regalado demasiadas corbatas y calcetines.
CROWNLY CRYSTAL

Un tapón de vino con la figura de un ciclista sobre su bicicleta, pensado para quien disfruta tanto de una buena mesa como de salir a rodar. Es un objeto decorativo con una función real: cierra la botella y de paso se queda de adorno sobre la mesa hasta la próxima vez que se abra.
LKKCHER

Dos tazas, no cuatro, que es justo lo que hace falta cuando el regalo es para una pareja y no para toda la casa.
MIAMIO

Ocho euros y ninguna pretensión: el mensaje va directo, sin juego de palabras que descifrar. En San Valentín eso es una virtud, porque casi todo lo demás intenta ser gracioso.
UO

Una copa de cerveza de cristal grabada con la inicial elegida dentro de un escudo dorado con dos leones, estilo "edición limitada", que llega en un envase cilíndrico rígido y con un posavasos de madera a juego.
CROWNLY CRYSTAL

Una tabla de madera de quince por diez centímetros con una cuerda, una pinza para sujetar la foto y una frase impresa al lado. Trae su propio soporte para dejarla de pie.
CONTRAXT

Seis vasos altos de vidrio, de dieciséis centímetros y algo más de medio litro, con la boca ligeramente ensanchada. Fabricados por una cristalera polaca con más de un siglo de oficio.
Krosno
El 14 de febrero, el día de los enamorados, tiene un problema de calendario: cae en la semana más floja del año y hay que resolverlo con dos días de aviso. Estas ideas están ordenadas por lo que sigue en uso en marzo.
Con un novio, lo que decide el acierto no es tanto su gusto como el momento de la relación. Tres meses y seis años piden precios distintos, gestos distintos y hasta envoltorios distintos, así que el texto va por ahí: primero por la fase en la que estáis, y luego por lo que bebe, lo que lleva encima y lo que haríais juntos.
Seis comprobaciones antes de darle a comprar:
Al principio de una relación el regalo caro incomoda. Obliga al otro a igualarlo y convierte una cena en una negociación, así que aquí funciona mejor algo con gracia que algo con precio. El juego de cartas Íntimoos encaja en ese hueco porque sus ciento ochenta preguntas están pensadas para que salga algo nuevo tanto en el tercer mes como en el décimo año, y por eso no delata en qué fase estáis.
Con el mismo espíritu, el juego de cartas de retos para parejas, el juego de CoupleClub por menos de diez euros, el juego de cartas para parejas adultas en español y el póster de cien citas para rascar, que además resuelve los viernes del resto del año. Si en vuestra casa gana la estrategia, Splendor Duel, Jaipur y Azul Duel están diseñados para dos jugadores.
Como detalle suelto que acompaña al plan, la taza «te quiero infinito» va al grano sin juego de palabras que descifrar, la taza del mapache hace el chiste por ti y el llavero con foto y texto cuesta seis euros. Toda la franja está en regalos de menos de 20 euros.
En esta fase ya conoces su rutina y puedes ir a por el hueco concreto. El cargador inalámbrico 6 en 1 con altavoz sustituye a media mesita llena de cables, el altavoz Bluetooth 3 en 1 con pantalla LED añade la hora encima y el altavoz con soporte para el móvil deja la pantalla en vertical mientras suena la música.
Para el cajón de la entrada, donde acaban las llaves, el reloj y la cartera, la estación de acoplamiento de madera con cajón y la estación de madera para el teléfono ordenan lo mismo con distinto acabado. Y si sale a rodar los domingos, el recolocador de cadena de bicicleta Rehook y el tapón de vino con forma de ciclista son de los pocos regalos que se agradecen justo el día que hacen falta.
Aquí el problema es el contrario: ya os habéis regalado lo obvio. La salida está en convertir el regalo en un rato juntos o en algo que no se pueda comprar hecho. El kit de escultura de manos entrelazadas llega sin terminar y lo moldeáis vosotros, así que la pieza final no existe en ningún otro sitio. El álbum de aventuras para rellenar en pareja empieza con ciento cuarenta y seis páginas en blanco, y el álbum de recuerdos de madera grabado hace lo mismo con vuestros nombres en la tapa.
Ese último tiene una trampa conocida: exige que alguien se acuerde de llenarlo. Funciona con parejas asentadas y se queda en un cajón con las recientes, así que es justo el regalo que gana peso cuando lleváis años. En la misma línea, la caja de madera grande personalizada es el sitio donde acaban los billetes de tren y las entradas que ahora mismo están sueltas por un armario, y la bata de nido de abeja personalizada sustituye al pijama viejo que nadie tira por su cuenta.
Aquí conviene comprar con antelación, mirar el plazo real de entrega y esquivar lo frágil y lo perecedero. Lo que mejor funciona es lo que se usa en llamada o se guarda hasta veros: los llaveros con pieza de puzzle que sólo encajan juntos, los llaveros de animales que se emparejan de por vida, los llaveros a juego con diseño de gato, el llavero de pareja con nombres y fecha y el colgador de llaves puzzle.
En joyería de pareja la idea se repite con más presencia: las pulseras magnéticas que se enganchan al acercar las manos, su versión en pack de dos, las pulseras con nudo de amor en plata y oro, las pulseras con iniciales y piedra natal y el collar de corazón rompecabezas. Y si vais a cenar cada uno en su casa, encargar la cena de los dos desde el mismo sitio es de las pocas ideas que hacen que la distancia se note menos.
A un chico se le regala mucha menos joyería que a una chica, así que el hueco lo ocupa lo personalizado: el valor no está en el objeto, está en la foto o la fecha que lleva encima. El cojín con una foto distinta en cada cara y el cuadro panorámico personalizado son los dos que más se piden, y el lienzo de 40x60 cubre la misma idea a otro tamaño.
Las lámparas de Spotify llevan el código escaneable de una canción concreta, así que el regalo suena en vez de sólo mirarse: la hay con foto ilustrada, en placa sobre base de madera y en versión con cristal. En formato pequeño están la bola de corazones con dos fotos dentro, el llavero con una foto en cada cara, el llavero metálico con foto y el cubo de cristal con la foto grabada en 3D.
Con más ambición, el puzzle de 3000 piezas con vuestra foto pasa del metro de ancho y se monta durante semanas, casi como un proyecto compartido. Dos letras pequeñas para toda esta familia: casi nada personalizado admite devolución, así que un nombre se confirma preguntando y no de memoria, y el plazo del taller se suma al del envío. Pedido el día 11 con grabado, llega para el 20.
Si es de cerveza, el terreno es ancho y barato. El abridor de pared con imanes que atrapa las chapas se atornilla una vez, los seis botellines con vuestra foto en la etiqueta llegan en un cubo enfriador y el anillo abrebotellas de dragón celta esconde la función en el propio diseño. Con su nombre encima, la jarra con nombre y año en estuche, la copa de edición limitada con su inicial y la jarra grabada a láser.
Si lo suyo es el whisky, el set de vasos de cristal grueso es la base y el kit de ahumador con antorcha convierte la sobremesa en un número que se cuenta solo. Y en vino, las copas grabadas con vuestros nombres en caja de madera, el kit completo con copas y caja, la botella con etiqueta de bodega propia y las copas de vino de Mr. Wonderful, que vienen listas para regalar sin envolver nada.
Una cadena de acero no pide talla y se pone a diario, que son las dos cosas que la convierten en un regalo cómodo. En liso, el collar de cadena maciza sin colgante, el collar de acero macizo, la cadena cubana con tarjeta de dedicatoria y la versión en tono oro, todos por debajo de veinte euros. Con algo colgando cambia el registro: el collar celta de cuero con espiral reversible y el collar con cruz dorada discreta.
En muñeca, la pulsera de eslabones Lotus en acero 316L es la de llevar todos los días, la pulsera de cobre puro hecha a mano coge pátina con los meses y en cuero hay tres registros: la trenzada sencilla, la de cuero con mensaje y la de cuero con placa grabada. Con su nombre encima, el collar con barra grabada y la esclava de acero con placa ancha los hace un taller español por encargo.
Y si prefieres que la caja pese sin jugártelo a una sola pieza, el set con reloj, llavero y gafas de sol y el set de reloj, pulsera, cinturón y cartera llegan en estuche rígido que ya hace de envoltorio.
El regalo con gracia aguanta bien esta fecha siempre que después sirva para algo. Los calcetines de cerveza cumplen sin ceremonia, el delantal con estampado de bañador se cuenta solo en cuanto entra alguien en la cocina y la piedra decorativa de dos pingüinos lleva el simbolismo puesto sin necesidad de explicarlo.
El que conviene esquivar es el regalo de broma subida de tono: acaba abierto delante de alguien más la mayoría de las veces, y eso lo convierte en una anécdota para el resto y en un mal rato para uno.
Hay una familia de caja de regalo que no se desenvuelve y se recuerda más: una experiencia en vez de un objeto. La caja Ilusiones para Dos deja elegir entre bienestar, aventura o cena, el circuito termal o masaje para dos resuelve la tarde y la cena selecta para dos de Wonderbox tiene una ventaja sobre cualquier objeto: nadie ha tenido que buscarle sitio en un armario.
Para dormir fuera, la noche romántica en hoteles de hasta cuatro estrellas, los dos días con encanto y la escapada de tres días por Europa entran en la franja de más de 100 euros. Antes de comprar una caja mira dos cosas: la caducidad del bono y quién va a organizar el viaje. Si la respuesta a lo segundo eres tú, es un regalo. Si es él, le has regalado una gestión.
La mayoría de estas ideas están entre 20 y 50 euros. Lo que más pesa no es la cifra sino que los dos gastéis algo parecido, porque el desnivel se nota en la mesa. Cuando hay plan además de regalo, una división que funciona es dos tercios del presupuesto en la noche y un tercio en el paquete.
Con envío estándar, el pedido conviene tenerlo hecho el 9 o el 10 de febrero. Si lleva foto o grabado, la última semana de enero. Pasada esa fecha, en el directorio de negocios tienes tiendas donde comprarlo el mismo día, y el calendario completo de la fecha está en cuándo es San Valentín.
Queda lo que no se compra: la cena improvisada del propio día 14. Lo que hay libre a las nueve de la noche en el único día del año en que todo está reservado rara vez es lo que querías, así que reservar en enero o mover el plan al fin de semana siguiente sale mejor por los dos lados.
Escrito por el equipo de Regalando, que revisa cada regalo antes de incluirlo en la lista.
Algo que se disfrute esa misma noche, una cena, una botella o un juego para dos, más un detalle pequeño con algo vuestro dentro. Si lleváis poco tiempo, quédate en el detalle con gracia. Fuera de la fecha, tienes más en regalos para tu novio.
La mayoría de estas ideas están entre 20 y 50 euros, y hay opciones baratas de verdad —el llavero con foto por seis euros, la taza «te quiero infinito», los calcetines de cerveza— en regalos de menos de 20 euros. Lo que más importa no es la cifra sino que los dos gastéis algo parecido: el desnivel se nota en la mesa y se nota mal.
Ahí caen el kit de escultura de manos entrelazadas, que llega sin terminar y lo moldeáis los dos, y el álbum de aventuras para rellenar en pareja, que empieza en blanco y se va llenando con vosotros. Si el presupuesto es cero, una carta escrita a mano o cocinar juntos esa noche cumplen la misma función: que el regalo no se pueda comprar en ningún otro sitio.
Algo que no obligue a igualarlo. Un juego de cartas para dos o un detalle por debajo de 20 euros resuelve la fecha sin abrir una conversación que quizá no toca todavía.
Lo que no se compra hecho: unas cervezas con vuestra foto en la etiqueta, una lámpara con el código de vuestra canción o el kit de escultura de manos entrelazadas, que sale distinto en cada casa porque lo moldeáis vosotros.
Con envío estándar, hasta el 9 o el 10 de febrero. Si lleva foto o grabado, encárgalo en la última semana de enero. Pasada esa fecha, en el directorio de negocios tienes tiendas donde comprarlo el mismo día.
Suele ser cierto y suele referirse a la parte comercial, no al detalle. Un consumible bueno o un plan sin envoltorio cumple sin obligarle a participar de la parte que le molesta.
Que haya algo suyo, aunque sea pequeño. Un regalo íntegramente «para los dos» es cómodo de comprar y deja la sensación de que en realidad no había regalo, así que la fórmula buena es plan compartido más detalle suyo.
Algo que se use en llamada o se guarde hasta veros: dos llaveros que encajan entre sí, unas pulseras magnéticas a juego o una caja de experiencia canjeable durante meses. Se envían a su dirección y funcionan sin que coincidáis ese día.
Casi todas, cambiando el peso de las categorías: con años de convivencia lo personalizado y las experiencias ganan a los objetos sueltos. Tienes la página aparte en regalos de San Valentín para tu marido, y la lista general en regalos de San Valentín.
Pásale la página que le toca y os ahorráis los dos la tarde del día 13: regalos de San Valentín para ella y regalos para tu novia están montadas con el mismo criterio que ésta.
Si ninguna de estas ideas te convence del todo, cuéntanos su afición, su edad o tu presupuesto y afinamos la búsqueda para san valentín.