
Taza «Te quiero infinito»
Ocho euros y ninguna pretensión: el mensaje va directo, sin juego de palabras que descifrar. En San Valentín eso es una virtud, porque casi todo lo demás intenta ser gracioso.
UO

Ocho euros y ninguna pretensión: el mensaje va directo, sin juego de palabras que descifrar. En San Valentín eso es una virtud, porque casi todo lo demás intenta ser gracioso.
UO

Frente al set dedicado a la NES de sobremesa, este va por la consola portátil: la Gameboy gris que se llevaba en la mochila, con la pantalla verdosa y los cuatro botones tan reconocibles.
ootb

Un pasaporte falso que rellena el equipo entero: la portada lleva los datos de quien se va, y dentro cada persona escribe su mensaje en una página.
EQUIK PRODUCTS

La última obra que Klimt dejó en el caballete, convertida en mil piezas: fondo amarillo, aves y flores orientales, y la figura con el abanico en el centro.
Ravensburger

Un corazón rosa tejido a ganchillo sobre una macetita con cara, sujetando un cartel con su mensaje. Mide 12,5 centímetros: es un detalle de escritorio, no un regalo principal.
Giftasy

Pulsera de cuero trenzado con piezas de zamak bañado en plata grabadas a láser con los nombres que elijas. Se hace en un taller de Málaga y llega en estuche.

Una tabla de madera de 24 × 14 centímetros con la frase de despedida ya grabada y unas pinzas para colgar una foto de 10 × 15 que eliges tú.
CONTRAXT

La gracia está en el segundo tiempo: se abre la caja, se ven tres rosas rojas y un osito de musgo, y solo al mirar debajo aparece el collar de plata de ley escondido entre las flores.
ADDWel

Un regalo para informáticos que no es una taza: una alfombrilla de 80 por 30 centímetros con los comandos de Linux impresos y agrupados por bloques.
Pixiecube

Antes de pedirlo, revisa el nombre dos veces. Al ser una pieza grabada a medida, una errata no se corrige después: se queda ahí, en acero, para siempre.
Lidia Pasalodos

Una manta de cuadros con dos botones a presión en el borde. Abrochados, se convierte en capa con hueco para los brazos; sueltos, vuelve a ser manta de sofá.
SIVENKE

Pendientes redondos de 24 mm en plata tibetana esmaltada, con cristal en el centro y gancho de acero inoxidable. Miden 4,5 cm de largo total y pesan poco.

Hogwarts pintado por Thomas Kinkade, el ilustrador estadounidense conocido por sus casas iluminadas al atardecer. Aquí el castillo aparece envuelto en luz dorada y bruma.
Schmidt

El problema de los rascadores no es que no funcionen: es que ocupan el metro cuadrado que en un piso de sesenta no sobra. Este se atornilla a la pared y no toca el suelo.
FUKUMARU

La Fontana di Trevi de noche, con la fachada dorada por las farolas, el agua turquesa y una luna llena enorme sobre el cielo estrellado. Colores saturados y muchísimo detalle en la piedra.
Educa

Casas blancas encaladas, cúpulas azules y el Egeo al fondo. Es de los paisajes más repetidos del mundo y aun así funciona: el contraste de colores lo hace montable.
Ravensburger

No lleva ningún número ni ninguna fecha, y por eso sirve para más cosas que las figuras de aniversario al uso: un compromiso, una pedida, un primer año juntos o el aniversario que sea.
NANAOUS

El colgante es grande, un remolino en espiral que remite directamente a la simbología celta, y va sobre cuero en vez de cadena metálica.
NILUXE DESIGN

La diferencia con los cien kits de maquillaje de Amazon es que este renuncia a la cara entera y se queda en los ojos. Y ahí sí está todo, desde las dieciocho sombras hasta el rizador.
bonvoyage

Un altavoz normal se pone en un rincón de la mesa; este además sostiene el móvil en vertical, así que la pantalla queda a la vista mientras suena la música o entra una videollamada.
BIIB

Ocho posavasos, cada uno con la portada de un juego distinto de la NES original, del tipo que se reconocen al instante aunque hayan pasado treinta años desde la última partida.
Paladone

Un corazón dentro de otro corazón, con una circonita en el centro haciendo de piedra. No reinventa nada, y ese es exactamente su punto a favor.
Lavumo

El chiste está repartido entre las dos caras, y sólo se lee entero cuando la persona gira la taza. Ese segundo tiempo es lo que la salva de ser una taza de frase más.
Manahia

No es un cojín cuadrado con una foto encima: es un cojín recortado siguiendo el contorno del animal, impreso por las dos caras en felpa corta y relleno de fibra.
Eletizy

Un rocódromo del tamaño de un pomelo. Las presas cubren toda la superficie de una bola de diez centímetros y con los dedos se recorren rutas, igual que en una pared de bloque.
Boulderball

Veinte bálsamos labiales y veintiocho sombras, pero lo que delata para quién es esto son los geles de purpurina. No es un kit adulto en pequeño: es para quien empieza y quiere probar.
Anpro

Ochocientos sesenta mililitros. Es decir: cabe una botella entera y sobra sitio.
diVinto

El motivo por el que mucha gente no tiene rascador en casa no es el gato: es que los rascadores son feos. Este está diseñado como un cactus verde, y ese detalle es todo el producto.
PAWZ Road

Aster Alhelí la hace a mano en España, y se nota antes de leer la etiqueta: el metal no está pulido a espejo.
Aster Alhelí

Un book nook es una maqueta estrecha que se encaja entre los libros de una estantería, como si la pared del salón tuviera una calle detrás. Esta recrea una taberna japonesa.
BESSERITE

La tipografía redondeada, con esa curva final tan reconocible, es la misma que lleva usando Disney desde siempre en su logo. Aquí se aplica al nombre que se pida.

El nudo de bruja es ese entrelazado sin principio ni fin que se lleva usando como amuleto desde hace siglos, la idea de que un mal no encuentra por dónde entrar si el camino no tiene puntas sueltas.
Passo

Un disco de 24 milímetros con el sol grabado en rayos, en plata, colgando de una cadena fina.
Passo

Tres productos, una sola caja, y la caja ya está pensada para regalar: no hace falta envolverla ni disimular la etiqueta del precio.
accentra

La mano abierta con el ojo en el centro es de los amuletos más antiguos que hay, y en plata de verdad, no en aleación que se pone verde.
Passo

Este es el que KIKO Milano saca cada diciembre pensando literalmente en el amigo invisible: formato mini, presentación de edición limitada, precio que no obliga a preguntar el límite de gasto.
Kiko Milano

El regalo de oficina por excelencia, hecho con algo más de cuidado del habitual.
El Kraken

«Finge que te ha encantado, es lo que hacemos todos.» La taza se adelanta a la reacción de quien la abre, y desactiva la parte más incómoda del intercambio antes de que ocurra.
Mugffins

Dos cosas en una carcasa de madera oscura: un difusor ultrasónico de 150 mililitros y una cámara de cristales de sal rosa iluminada por dentro.
SALKING

Va ceñida al cuello, no colgando: eso es lo que la distingue de un collar normal. Las bolitas de colores rompen el clásico hilo liso y añaden un punto informal a algo tradicionalmente serio.
Jaime de Juan Leather

De esas joyas que se ponen una vez y ya no se quitan, ni en la ducha ni en el mar.
Made by Nami

El chiste visual dura un segundo y la taza dura años, y por eso este funciona mejor que la mayoría de los regalos con gracia.
Cefrank

La frase va impresa a todo color y sin ironía, que es justo lo que se busca cuando alguien se jubila o cambia de empresa y hay que comprar el detalle entre ocho personas.
LolaPix

Doce anillos de doble aro: el exterior gira sobre el interior y tiene textura, lisa, ondulada, de puntos o de pinchos, para que los dedos tengan algo que hacer.
ZENO

KIKO Milano tiene ese punto intermedio entre la droguería y el maquillaje de marca de lujo: precio razonable, fórmulas que funcionan, sin la etiqueta de «producto de descuento».
Kiko Milano

Un ramo de rosas se marchita en una semana; esto está pensado para durar meses, porque las flores están preservadas, no cortadas frescas, y no necesitan agua ni luz especial para aguantar.
POHOMEGK

Diez centímetros de acrílico cortado en forma de corazón, con un mensaje a color dando las gracias a una amiga. Es exactamente lo que parece, y a ocho euros esa honestidad tiene su valor.
Xioabre

La taza de perro genérico es un regalo de compromiso; la taza de **su** raza es otra cosa. Esa es la diferencia entre un detalle que se usa cada mañana y uno que acaba en el armario.
LA CASA DE LAS TAZAS