
Caja de regalo de Halloween y otoño para tu novia
Si a tu pareja le chiflan las mantas, el café con canela y ver películas de miedo nada más entrar octubre, esta caja temática es el billete directo a su corazón.
JuliasTreasuresStore
Mostrando 48 de 139 artículos

Si a tu pareja le chiflan las mantas, el café con canela y ver películas de miedo nada más entrar octubre, esta caja temática es el billete directo a su corazón.
JuliasTreasuresStore

Sin pantalla, sin batería que cargar y sin nada que configurar: se aprieta el botón, avanza el carrete a mano y ya está la siguiente foto lista.
Kodak

Regalar perfume tiene un problema evidente: hay que acertar con un olor que va a llevar otra persona. Un estuche de miniaturas lo esquiva por completo, porque el que decide es quien lo recibe.
Guess

Cuadro en lienzo de formato panorámico, 40x60 cm, con la foto elegida impresa a lo ancho en vez del formato cuadrado o vertical habitual de los cuadros con foto.

Dentro de esta caja premium hay un frasco de cristal con tapón de corcho, y enrollada en su interior, una pulsera de dos hebras bañada en plata con abalorios de bola y pequeños tréboles.
Momentum

No llega terminada: es un kit LALFOF, más de 3.600 valoraciones y 4,5 estrellas, para moldear vosotros mismos las manos entrelazadas. La pieza final es la vuestra.
Lalfof

No va a pasar por joyería fina, y no pretende hacerlo. Es un brazalete de acero trenzado, abierto, con un solo colgante en forma de corazón grabado con una letra a elegir entre la A y la Z.
Suonie

Más de veinte mil valoraciones y una nota de 4,6. Ningún otro producto de la categoría se acerca a este volumen de reseñas: es, sin discusión, el recambio de referencia para cualquier Instax Mini.
instax

Un cojín de treinta y cinco centímetros con una foto distinta impresa en cada cara, relleno incluido y cremallera invisible. También se pide en cuarenta, cuarenta y cinco o cincuenta.
Regalisimos

Una caja con un bono dentro, sin precio impreso, que da derecho a un circuito termal, un spa o un masaje para dos personas a elegir entre unas 3.300 actividades por España y Europa.
Smartbox

Una placa con luz LED que reproduce el código escaneable de una canción concreta de Spotify, junto a una foto y un texto, así que basta con enfocar el móvil para que suene esa canción que significa algo para la pareja.
Cristal Plaque

Ciento cuarenta y seis páginas en blanco, con tapa dura de estilo retro, pensadas para ir llenándose con fotos impresas, entradas de cine, billetes de tren y notas escritas a mano.
JIMBON

Cada jugador hace de comerciante en el mercado de Jaipur, comprando y vendiendo especias, telas y camellos para acabar la partida con más ganancias que el rival. Es un juego de cartas, sin tablero que montar, y una partida dura media hora larga.
Asmodee

Un llavero metálico con una foto y un texto personalizados, pensado para llevarse encima cada día en las llaves de casa o del coche, así que el recuerdo va literalmente allá donde vaya la persona.
Wanapix

El mensaje no cabe entero en una sola copa, se reparte entre las dos: «por las aventuras que nos esperan y los brindis que nos quedan».
Mr. Wonderful

Un kilo de chuches y chocolatinas en una caja que ya viene montada para regalar.
Valeli

Dos copas de 47 centilitros con mensajes impresos en dorado, de la línea para parejas de Mr. Wonderful. Vienen en su caja, listas para regalar sin envolver nada.
Mr. Wonderful

Un nudo, en joyería, casi siempre quiere decir lo mismo: dos hilos que ya no se sueltan. Este lo hace en plata de ley, cuajado de circonitas pequeñas.
Sofia Ferrer

Casas rurales, posadas y haciendas. Mil trescientos alojamientos que tienen en común una cosa: están lejos de una calle con tráfico.
Wonderbox

Un pack de dos copas de cristal grabadas con un corazón, la fecha y los nombres que se elijan, de Transparent Gift.
Transparent Gift

El formato panorámico, más ancho que alto, es el que mejor funciona con fotos de paisaje o de grupo: encaja mejor sobre un sofá o un cabecero que un cuadro cuadrado.
Panorama

Sin colgante, sin piedra, sin grabado: una cadena fina plateada y nada más, que es exactamente lo que hace falta cuando el regalo tiene que ser válido para casi cualquiera.
Rebundex

Una rosa roja preservada, de unos 30 pétalos y entre 7 y 8 centímetros de diámetro, dentro de una caja de 8x8x9 cm con cajón, acompañada de un collar con colgante de corazón.
LAC FOR YOU

Una noche fuera con desayuno incluido, a elegir entre dos mil ochocientos alojamientos: hoteles con encanto, casas rurales y masías repartidas por toda España.
Smartbox

Ciento ochenta preguntas repartidas en categorías, de las que abren una conversación ligera a las que tocan algo que quizá nunca se ha llegado a decir en voz alta.
ATM Gaming

El chiste es un juego de palabras con «me ha pasado» y un mapache, y funciona porque no intenta ser más listo de lo que es. Se entiende en el primer sorbo y no cansa al décimo.
Mugffins

La versión para dos de un juego que ya funcionaba bien con más gente, y que aquí gana en tensión: si el rival ve una jugada, la coge.
Asmodee

El cofre generalista de Wonderbox para parejas: una experiencia a elegir entre unas 6.500, entre comida o cena, bienestar, aventura y ocio. No es una temática, es el catálogo entero.
Wonderbox

La mecánica es sencilla: se reparten cartas por turnos y cada una plantea un reto, con la intensidad marcada de antemano para que cada pareja elija hasta dónde quiere llegar.
CARTA SUTRA

Un osito de peluche de poliéster con una camiseta impresa con la foto y el texto que elijas, dentro de una caja decorada con un mensaje para entregarla tal cual.
Peluchilandia

El mismo juego de evitar gatos explosivos que arrasó en Kickstarter, ajustado para que funcione con exactamente dos personas en vez de perderse entre cuatro o más.
Asmodee

Un marco de madera con una pinza que sostiene la foto en vez de un cristal delante, y un rotulador permanente incluido para escribir directamente sobre la madera la dedicatoria que se quiera.
Ornandi

La fórmula del UNO con una vuelta de tuerca: hay dos pilas de descarte en vez de una, así que hay que decidir en cada turno cuál conviene más.
Mattel Games

Una piedra decorativa con la figura de dos pingüinos grabada, un animal que se elige a propósito por su fama de mantener pareja para toda la vida, así que el objeto lleva ya un simbolismo claro sin necesidad de explicarlo.
Rebundex

Por fuera es una esfera transparente. Por dentro, decenas de corazones pequeños envolviendo dos fotos elegidas al pedirla. Al moverla, los corazones se desplazan y dejan ver la imagen entre ellos.
Wanapix

Los llaveros de pareja tienen un punto cursi asumido, pero justamente por eso funcionan como regalo de San Valentín o aniversario: nadie los regala esperando ganar un premio de sutileza, sino para dejar claro con un objeto pequeño y de uso diario que hay dos personas detrás de esas llaves.
XQXQXZ

Dos llaveros con forma de pieza de puzzle, pensados para que encajen entre sí, uno para cada miembro de la pareja. Es un guiño visual sencillo pero directo: cada uno lleva media pieza, y solo juntándolas se completa el dibujo.
YZLPLP

No hay objeto que desenvolver más allá de la propia caja: lo que se regala es la posibilidad de elegir un destino entre varios y reservar dos noches por cuenta propia, cuando mejor convenga.
Smartbox

Dos copas de cristal con los nombres grabados y, alrededor, una caja de madera de pino que también lleva grabado lo que se le pida. La caja es la mitad del regalo.
NANNUK

Dos llaveros a juego con diseño de gato, pensados para que cada miembro de la pareja lleve el suyo, en vez de un único objeto compartido que solo puede llevar una persona a la vez.
Ouligay

Una noche fuera de casa con desayuno o cena incluidos, para esa pareja que lleva meses diciendo que necesita desconectar y nunca acaba de organizarlo.
Smartbox

Es de los regalos que no necesitan mucha explicación: un cuaderno de tapa de cuero sintético con un corazón grabado en relieve, tamaño pequeño de bolsillo (18 x 13 cm), con cuatrocientas páginas de papel kraft rayado.
Moonster

Otra opción de calcetines divertidos, en este caso pensados específicamente para mujer, con diseños graciosos que rompen con el calcetín liso de fondo de armario.
Cantustime

Ocho euros y ninguna pretensión: el mensaje va directo, sin juego de palabras que descifrar. En San Valentín eso es una virtud, porque casi todo lo demás intenta ser gracioso.
UO

Una tabla de madera de quince por diez centímetros con una cuerda, una pinza para sujetar la foto y una frase impresa al lado. Trae su propio soporte para dejarla de pie.
CONTRAXT

La gracia está en el segundo tiempo: se abre la caja, se ven tres rosas rojas y un osito de musgo, y solo al mirar debajo aparece el collar de plata de ley escondido entre las flores.
ADDWel

Dos tazas, no cuatro, que es justo lo que hace falta cuando el regalo es para una pareja y no para toda la casa.
MIAMIO

La misma mecánica de ruedas y combinación que el resto de cryptex de la categoría, pero en un acabado blanco y cobre que el propio fabricante orienta directamente a bodas.
NEWUPZSI
San Valentín no es vuestro día, es el día de todo el mundo. Ahí está la diferencia con un aniversario: aquí no hace falta que el regalo hable de vuestra historia concreta, basta con que hable de amor en general y llegue bien envuelto. Es también la fecha que menos perdona la improvisación, porque restaurantes, floristerías y escapadas se llenan los mismos días para todo el mundo a la vez, así que lo que aquí se organiza con dos semanas de margen en otra fecha cualquiera se agota en cuestión de días.
Un ramo normal dura una semana. La rosa eterna con un collar de plata de ley 925 escondido debajo de tres rosas rojas y un osito de musgo juega con ese segundo tiempo de la sorpresa, y el oso de rosas preservadas, pensado para durar meses sin agua ni luz especial resuelve el capricho floral sin la fecha de caducidad de siempre.
Las pulseras de nudo de amor, una en plata y otra en oro, para que cada uno lleve la suya y no un par idéntico forzado evitan el efecto disfraz de las parejas a juego. Las pulseras con las iniciales de cada uno y la piedra del mes de nacimiento sobre un símbolo de infinito suman dos capas de personalización a la vez.
Con truco, las pulseras magnéticas que se atraen y quedan enganchadas al acercarlas son más que un par a juego. Y si prefieres algo para ella sola, el collar de piedra natural con cadena de acero plateado, para quien ya tiene de sobra en oro completa el fondo.
Para el presupuesto más corto, la pulsera boho hecha a mano con algodón sostenible, sin níquel y cien por cien impermeable, para no tener que quitársela nunca y el anillo antiestrés de acero que gira sobre sí mismo sin que nadie se entere se quedan por debajo de los quince euros sin parecer un relleno. Todo el fondo está en joyería.
El álbum de 146 páginas en blanco para rellenar con fotos, entradas de cine y billetes de tren es el que se construye con el tiempo, no el que sorprende al abrirlo. Para el efecto contrario, el osito de peluche con vuestra foto impresa en la camiseta, en caja decorada lista para entregar y la bola transparente con decenas de corazones envolviendo dos fotos, que se desplazan al moverla impresionan nada más abrir la caja.
El portafotos de madera con pinza y una frase impresa al lado, con su propio soporte de pie y el cojín de 40 por 40 con impresión a doble cara hasta la costura son la versión para dejar puesta en casa todo el año, en vez de guardarse en un cajón hasta la siguiente ocasión que se quiera revisar. Y la lámpara con el código de Spotify de vuestra canción, que suena al enfocarla con el móvil, junto a una foto y un texto añade algo que ninguna foto impresa puede: sonido.
Las copas de champán con corazón plateadas, cristal sin plomo y borde antideslizante están pensadas para dos manos que tiemblan un poco al brindis. El kit de vino con copas y caja de madera grabada con vuestros nombres en la tapa le da al regalo todo el peso que un par de copas sueltas no tiene, y las copas de vino para novios de Mr. Wonderful, con mensajes en dorado y listas para regalar sin envolver resuelven el mismo gesto sin encargo previo.
Los calcetines divertidos pensados específicamente para mujer, que rompen con el liso de fondo de armario y el pack de dos tazas con la leyenda del hilo rojo dibujada cruzando de una a la otra dicen lo mismo que una joya sin tomárselo tan en serio. La figura de pareja abrazada sin fecha ni número, que sirve para cualquier momento de la relación es el término medio entre lo serio y lo ligero.
Los llaveros de pareja con diseño de gato y los llaveros con animales que se aparean de por vida, pingüinos, nutrias o tortugas según el modelo aprovechan un simbolismo que ya viene puesto. El colgador de llaves con dos piezas de puzzle que solo forman la imagen completa al juntarse tiene el punto cursi asumido que en San Valentín no hace falta disimular.
Para algo que se lleve fuera de casa, el llavero metálico personalizado con foto y texto y la bolsa de playa de 12 litros con el nombre bordado, que aguanta mejor la arena que el estampado llevan el detalle allá donde vaya ella.
La caja Smartbox de una noche con cena para dos, sin el precio impreso en el bono y la Smartbox 2 Días con Encanto entre casas rurales y masías por toda España resuelven la escapada sin que tengas que acertar el hotel. La caja Wonderbox con acceso a más de 4.200 alojamientos, hoteles boutique incluidos y el cofre de escapada a la playa por la Costa Brava, la Costa del Sol o Baleares están en experiencias.
No todos los San Valentines piden salir. Jaipur, el juego de cartas de comercio de especias y camellos, con partidas de media hora aguanta la repetición sin cansar, y el juego de Íntimoos con 180 preguntas que van de la conversación ligera a lo que nunca se ha dicho en voz alta es el que se juega para conoceros mejor, no para ganar.
Es otro San Valentín completamente distinto. Los globos dorados «I love you», el decorado para el momento en el que va a pasar otra cosa y el micro museo en miniatura con once marcos diminutos, cada uno con su propio LED montan la escena antes de la pregunta. El anillo en sí no está en este catálogo: para eso hay regalos de anillos de compromiso aparte.
El pack de San Valentín con vino, bombones Nestlé, un peluche «LOVE» y una rosa, todo lo que se busca por separado reunido en un único pedido resuelve la compra de última hora sin ir de tienda en tienda. La caja de un kilo de dulces y chocolatinas ya montada para regalar pesa al cogerla, y el set de cuatro miniaturas de perfume Guess Seductive, para que el olor lo elija ella esquiva el error clásico de acertar una fragancia a ciegas.
El difusor SALKING con lámpara de sal rosa y efecto llama queda encendido toda la noche, y la caja de bienestar romántica en tonos rosa, varios detalles a la vez dentro de un mismo empaquetado resuelve el capricho sin elegir un solo producto. Si prefieres regalar el rato entero, la caja de spa y masaje para dos, entre unas 3.300 actividades por España y Europa traslada la decisión a los dos.
Hablar de presupuesto antes evita el desequilibrio raro del día siguiente, sobre todo si uno de los dos llega con un regalo mucho más caro que el otro. No hace falta una cifra exacta, basta con una horquilla parecida para los dos.
Y si el regalo es un plan fuera de casa, mejor que lo organice uno solo de principio a fin. La parte que se agradece de verdad no es el gasto, es no haber tenido que pensar en nada ese día concreto.
El regalo genérico de San Valentín sin ningún toque de pareja: un peluche cualquiera, una caja de bombones sola, una tarjeta comprada de camino. Funcionan mejor combinados con algo que sea de los dos y no de cualquiera, aunque sea un detalle pequeño al lado.
Y la sorpresa que choca con un plan que ella ya tenía. Avisar de que hay algo sin decir qué protege la noche en el calendario y deja el contenido tan secreto como quieras.
A partir del tercero o el cuarto, repetir rosas y cena empieza a sentirse a piloto automático. Cambiar de terreno un año, con un juego, una escapada o un detalle con humor, renueva la fecha sin que deje de ser San Valentín, y evita esa sensación de estar tachando una casilla más que celebrando algo.
Y si ya tenéis vuestra propia fecha de aniversario, conviene repartir: guardar lo más personal, con vuestra historia dentro, para ese día, y dejar San Valentín para el gesto romántico más general. Así ninguna de las dos fechas se queda corta, ni acaban pareciendo la misma celebración repetida dos veces al año.
Con envío estándar, conviene comprar antes del 10 de febrero. Si lleva grabado o personalización, antes del 4, porque el taller no acelera por la fecha y las mesas de restaurante y las escapadas se agotan con antelación. Reservar el plan es lo primero que hay que hacer, incluso antes de decidir el regalo en sí, porque es lo que más rápido se agota de toda esta página.
El criterio general para el resto del año está en regalos para una novia, y lo que se regala por San Valentín en general, en regalos de San Valentín.
Escrito por el equipo de Regalando, que revisa cada regalo antes de incluirlo en la lista.
Algo en pareja o con un gesto romántico claro: joyería a juego, una rosa que no se marchite o una escapada. A diferencia de un aniversario, aquí no hace falta que el regalo hable de vuestra historia concreta.
Entre veinte y sesenta euros es lo habitual en parejas de novios. Tienes opciones por debajo de 20 euros y entre 20 y 50 en casi todas las secciones de esta página.
El criterio es el mismo pero cambia el catálogo: joyería, tecnología y objetos de uso diario pesan más que la floristería. Tienes el equivalente en regalos de San Valentín para tu novio.
Preservadas, si quieres que el detalle dure más de una semana. Un ramo cortado se marchita rápido, mientras que una rosa eterna aguanta meses sin agua ni cuidados especiales.
El decorado del momento, no el regalo en sí: globos, velas o un pequeño montaje sorpresa. El anillo se compra aparte, en anillos de compromiso.
Algo que no se tome demasiado en serio: un plan sencillo o un detalle con humor. Todavía no hace falta ir a por lo grande, y forzarlo el primer año queda impostado.
Antes del 10 de febrero con envío estándar. Si lleva grabado, antes del 4, porque el taller no acelera por la fecha.
Algo con humor en vez de con corazones: unos calcetines divertidos, un juego de cartas para parejas o una figura sin frases dulces. El día sigue siendo San Valentín aunque el regalo no lo grite.
Reservando con antelación y avisando de que hay algo sin decir el qué. El 14 de febrero se agota rápido en restaurantes y escapadas, así que la sorpresa se protege reservando pronto, no en el último momento.
Si ninguna de estas ideas te convence del todo, cuéntanos su afición, su edad o tu presupuesto y afinamos la búsqueda para san valentín.