Juegos de mesa por menos de 20 euros

Con veinte euros no llega un juego de tablero de los que se anuncian en Navidad: esos empiezan casi todos por encima. Lo que sí entra en ese presupuesto es un puzzle bueno, un mazo de cartas o algo para montar solo, y hay que decirlo así de claro para no prometer un Catan por el precio de un menú.

Puzzle montado con decenas de Pokémon de la primera generación apiñadosArtículo popular

Puzzle Pokémon Challenge de 1000 piezas

La línea Challenge de Ravensburger existe para complicarle la vida a quien monta puzzles con demasiada soltura: se apila el motivo sin dejar fondo, y a montar.

Ravensburger

Puzzle panorámico montado con escenas y personajes de Stranger ThingsArtículo popular

Puzzle panorámico de Stranger Things

No es el formato habitual: mide 98 x 37,5 centímetros, casi un metro de largo por poco más de un palmo de alto.

Ravensburger

Puzzle de 500 piezas con personajes de Pokémon a todo colorArtículo popular

Puzzle de Pokémon de 500 piezas

Quinientas piezas y 49 x 36 centímetros: la mitad de trabajo que un puzzle de mil y la misma satisfacción al terminarlo. Para un niño, es la diferencia entre acabarlo y abandonarlo.

Ravensburger

Puzzle montado de una calle de París con una boulangerie y la torre Eiffel al atardecerArtículo popular

Puzzle de 1000 piezas de París (Ravensburger)

Una calle de París al atardecer: la panadería con el toldo, las bicicletas apoyadas y la torre Eiffel al fondo. Da trabajo sin desesperar, porque cada zona tiene su color.

Ravensburger

Puzzle de 1000 piezas con la tripulación de One Piece a todo color

Puzzle de One Piece de 1000 piezas

Mil piezas con la tripulación del Sombrero de Paja, colores de anime saturados y un póster dentro de la caja para tener la imagen delante mientras se monta.

Clementoni

La ilustración del puzzle: un espejo de marco dorado agrietado con Maléfica, Úrsula, Cruella de Vil, Hades, Jafar y la Reina Malvada asomando entre las grietas

Puzzle de los villanos Disney, 1000 piezas

Un espejo dorado, roto por el centro, y asomando entre las grietas los que siempre fueron más interesantes que los protagonistas: Maléfica, Úrsula, Cruella y la Reina Malvada con su manzana.

Clementoni

Puzzle montado con la Dama con abanico de Klimt, de fondo amarillo y motivos orientales

Puzzle de la Dama con abanico de Klimt

La última obra que Klimt dejó en el caballete, convertida en mil piezas: fondo amarillo, aves y flores orientales, y la figura con el abanico en el centro.

Ravensburger

Puzzle montado de la Fontana di Trevi iluminada bajo un cielo nocturno con luna llena

Puzzle de la Fontana di Trevi de noche

La Fontana di Trevi de noche, con la fachada dorada por las farolas, el agua turquesa y una luna llena enorme sobre el cielo estrellado. Colores saturados y muchísimo detalle en la piedra.

Educa

Puzzle montado de un mapamundi de estilo antiguo con banderas en los márgenes

Puzzle mapamundi antiguo de 1000 piezas

Un mapamundi de aire dieciochesco: papel envejecido, veleros dibujados en los océanos, dos círculos polares abajo y las banderas del mundo bordeando el mapa por arriba y por abajo.

Educa

Puzzle montado con las casas blancas y las cúpulas azules de Santorini sobre el mar Egeo

Puzzle de Santorini de 1000 piezas

Casas blancas encaladas, cúpulas azules y el Egeo al fondo. Es de los paisajes más repetidos del mundo y aun así funciona: el contraste de colores lo hace montable.

Ravensburger

Puzzle del castillo de Hogwarts iluminado al atardecer según la pintura de Thomas Kinkade

Puzzle del castillo de Hogwarts

Hogwarts pintado por Thomas Kinkade, el ilustrador estadounidense conocido por sus casas iluminadas al atardecer. Aquí el castillo aparece envuelto en luz dorada y bruma.

Schmidt

Caja del juego de cartas República Bananera

República Bananera, Juego de Cartas de Humor

Las reglas se explican en un minuto, que es justo lo que hace falta en una cena de Nochebuena con gente de edades distintas alrededor de la mesa: nadie quiere leerse un manual antes de jugar.

República Bananera

Portada negra con letras doradas del libro «Enigmas ocultos, 200 juegos de lógica para adultos»

Enigmas Ocultos, 200 Juegos de Lógica para Adultos

Doscientos acertijos en 112 páginas, para resolver con un lápiz y sin batería. Es el regalo del que se acuerda uno cuando la persona ya tiene de todo pero sigue haciendo el crucigrama del periódico.

Lo que de verdad cabe en el tope

El grueso de lo que compensa aquí son puzzles de mil piezas: ocupan una caja pequeña, no llevan componentes de plástico que encarezcan la producción y el margen aguanta el precio. Con caja y fichas, el juego de mesa clásico rara vez baja de veinticinco o treinta euros; por debajo de veinte, lo normal es cartas, un libro de pasatiempos o una figura de colección suelta.

Para una mesa con gente alrededor

Si el plan es jugar en grupo, lo que funciona a este precio son las cartas, no el tablero. La República Bananera se explica en un minuto, que es justo lo que hace falta en una cena con gente de edades distintas: nadie quiere leerse un manual antes de repartir. El Glop Game va por el mismo camino para una noche entre amigos, sin tablero ni fichas que colocar.

Puzzles, la apuesta más segura del tope

Aquí sí hay margen para elegir por gusto y no solo por precio. Para quien busca paisaje, el Santorini, el París al atardecer y la Fontana di Trevi de noche son los tres clásicos que casi nunca fallan. Para quien prefiere dificultad de verdad, el Pokémon Challenge apila el motivo sin dejar fondo donde descansar la vista, y el Hogwarts de Schmidt se atasca a propósito en la bruma dorada del castillo.

Para fandom concreto están el mapamundi antiguo, la Dama con abanico de Klimt, los villanos Disney, One Piece con póster incluido y el panorámico de Stranger Things, que mide casi un metro de largo y está pensado para colgar. Y si es para un niño o para alguien que se frustra con mil piezas, el Pokémon de 500 se termina en la mitad de tiempo y con la misma satisfacción al acabarlo.

Falta el complemento que nadie se compra a sí mismo y que se agradece más de lo que parece: la alfombrilla enrollable, para quien monta en la mesa del comedor y tiene que recogerlo cada vez que alguien quiere cenar.

Cuando el rato es a solas

No todo el mundo quiere jugar con gente. El libro de doscientos juegos de lógica se resuelve con un lápiz y sin batería, y es de los regalos que se agradecen cuando la persona ya tiene de todo pero sigue haciendo el crucigrama del periódico. Y si el presupuesto es de detalle y no busca entretenimiento sino coleccionismo, el Funko de Fionna and Cake cumple sabiendo lo que es: casi nunca falla y casi nunca emociona.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no hay juegos de tablero de verdad por menos de 20 euros?

Porque el coste de fabricar tablero, fichas y caja grande casi siempre pasa de esa cifra. Lo que sí baja del tope son las cartas, que necesitan mucha menos producción, y los puzzles, que son papel impreso y poco más.

¿Qué juego de cartas funciona con gente que no suele jugar?

Uno con reglas de un minuto. La República Bananera es el caso claro: en una mesa con edades distintas, lo que hunde una partida no es la dificultad, es el rato de explicación inicial.

¿Cuántas piezas regalo si no sé el nivel de la persona?

Mil, salvo que sepas que le cuesta: es el formato estándar, cabe en una mesa de comedor y hay imagen para todos los gustos. Para alguien que se frustra con facilidad, quinientas piezas es la mitad de trabajo y la misma satisfacción al terminarlo.

¿Y si busco algo con más presupuesto?

En juegos de mesa y puzzles está el catálogo completo, con juegos de pareja, maquetas y piezas para colgar en la pared que no entran en este tope.

¿Los puzzles de esta lista se pueden enmarcar después?

Sí, con cola de puzzle aparte. El formato de mil piezas suele acabar en 70 × 50 centímetros, que es una medida estándar de marco, así que no hace falta encargarlo a medida.