
Taza «La vida es mejor con compañeros como tú»
La frase va impresa a todo color y sin ironía, que es justo lo que se busca cuando alguien se jubila o cambia de empresa y hay que comprar el detalle entre ocho personas.
LolaPix
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La frase va impresa a todo color y sin ironía, que es justo lo que se busca cuando alguien se jubila o cambia de empresa y hay que comprar el detalle entre ocho personas.
LolaPix

Una pelota antiestrés con una idea encima: en vez de estrujarla y ya, se lanza, y la cara que sale manda. Pausa para el café. Caminar y estirar. Hablar con compañeros.
EQUIK PRODUCTS

Una base de carga inalámbrica de 15W que además incorpora una luz LED adaptativa, pensada para dejar en la mesilla de noche: carga el móvil y sirve de luz tenue para no encender la lámpara grande a media noche.
INIU

Una pistola de masaje con un detalle que la mayoría no tiene: uno de los siete cabezales calienta, y a tres temperaturas distintas.
AERLANG

Dentro de esta caja premium hay un frasco de cristal con tapón de corcho, y enrollada en su interior, una pulsera de dos hebras bañada en plata con abalorios de bola y pequeños tréboles.
Momentum

Doce botellas de 33 centilitros en un cajón de madera de verdad, con seis variedades de la cervecera de Toledo. Casi ocho kilos que llegan listos para poner encima de una mesa sin envolver nada.
La Sagra

Agua del grifo convertida en agua con gas apretando un botón, con la tecnología Quick Connect de SodaStream para cambiar el cilindro de CO₂ sin roscas ni complicaciones.
sodastream

Durante las fiestas de un pueblo, una muerte que parecía un accidente resulta no serlo.
Hidden Games

Catorce ganchillos de mango de goma, del 2 mm al 10 mm, en un estuche morado con cremallera.
RealPlus

Siete cosas que caben en una caja pequeña y que cuestan menos de veinte euros.
Alejandro Fuentes

Veinte euros, dos personas y una tarde en una bodega con denominación de origen. Es la caja de experiencias que mejor resiste la pregunta de si vale lo que cuesta.
Smartbox

Cuaderno de espiral en papel kraft, bolígrafo de madera y llavero de acero, los tres con el mismo mensaje impreso y todo dentro de una bolsita de organza.
Yuecda

La caja de entrada al catálogo de Smartbox: un bono sin precio impreso, canjeable por una actividad para una o dos personas.
Smartbox

Taza blanca de 350 mililitros con una frase larga escrita a mano en morado, rosa y verde: «que todo lo bueno te siga, te encuentre, te abrace y se quede contigo, y lo demás que pase de largo».
Mugffins

Es un amigurumi de verdad: tejido a mano en algodón, de unos once centímetros de alto, apoyado sobre una pequeña base de madera.
EQUIK PRODUCTS

Un bolígrafo de aluminio negro que, además de escribir, lleva linterna LED, brújula en el tapón y un cabezal multiherramienta.
BIIB

Ocho productos con el aceite de oliva de fondo en todos ellos.
La Chinata

Un encendedor sin gas y sin llama: al abrir la tapa saltan dos arcos de plasma entre cuatro electrodos, y eso es lo que prende. Se recarga por USB y lleva cuatro luces que dicen cuánta batería queda.
Coquimbo

Cuatro nodos que amasan girando en los dos sentidos, calor por infrarrojos y una correa elástica para atarlo al respaldo de una silla.
Brelley

Un girasol de ganchillo de trece centímetros, plantado en una maceta de crochet con cara sonriente, que sostiene un cartelito: «Sigue la luz incluso en días grises, y cree en ti».
Equik Products

Una tabla de madera con cinco filas de rodillos torneados. Sin enchufe, sin pilas y sin una sola pieza de plástico.
WinGluge

La tapa es de cuero sintético marrón con el mapa del merodeador grabado, y por dentro no es un cuaderno sino una funda.
Grupo Erik

Compacta, ligera y con un dial en la parte de atrás que sube la intensidad hasta noventa y nueve niveles. Cuatro cabezales, estuche rígido y carga por USB-C.
Cecotec

Taza rosa claro con un diccionario impreso alrededor: a la izquierda la fórmula de cortesía que uno escribe en el correo del trabajo, a la derecha lo que estaba pensando mientras la escribía.
Pedrita Parker

Se coloca alrededor del cuello, se ajusta a la curva de los hombros y amasa con un movimiento que imita el de unas manos reales, con calor a dos temperaturas para llegar más hondo en la zona donde se acumula la tensión de estar sentado todo el día.
Netinpeater

Un koala con birrete, un juego de palabras que se entiende a la primera y 330 mililitros de cerámica blanca. No hay más, y para lo que se usa esto no hace falta más.
MUGFFINS

Un corazón rosa tejido a ganchillo sobre una macetita con cara, sujetando un cartel con su mensaje. Mide 12,5 centímetros: es un detalle de escritorio, no un regalo principal.
Giftasy

Hay un hueco difícil: el regalo para quien ha hecho algo por ti y no es familia ni amigo íntimo. La profesora, la vecina que recoge los paquetes, quien cubrió tu turno.
UO

Un bolígrafo de aluminio de grado aeronáutico que no se deja en la mesa: se apoya en una peana magnética y se queda de pie, inclinado en un ángulo imposible, girando sobre sí mismo con un toque.
novium

Quince productos en una caja presentada: chorizo y salchichón ibéricos, sobrasada, un tinto de Rioja, una botella pequeña de cava, conservas, patés, dulces y aceite. Tres kilos y medio de despensa.
FAMILYCOM

Las gafas y la cicatriz en una cara, el logotipo en la otra, y ya está: no hay frase, ni escudo de casa, ni chiste. Por eso es la taza de Harry Potter que se le puede regalar a un adulto.
Stor

Un mapamundi de aire dieciochesco: papel envejecido, veleros dibujados en los océanos, dos círculos polares abajo y las banderas del mundo bordeando el mapa por arriba y por abajo.
Educa

La bandeja parece sacada de un restaurante japonés, con su soporte de madera y su hoja de bambú, pero lo que hay dentro son calcetines doblados como si fueran nigiris y makis.
AGRIMONY

Veinticuatro mil piezas. Cuatro metros y veintiocho por metro y medio montado. Es el puzzle más grande que fabrica Educa y no es un regalo, es una obra pública.
Educa

Manu Velasco, maestro de profesión antes que escritor, plantea este libro como un diccionario particular: coge palabras de uso diario y las redefine desde la mirada de alguien acostumbrado a tratar con niños y con las cosas que de verdad importan.
Manu Velasco

Nueve sabores distintos, cada uno envasado por separado, es la fórmula para acertar sin tener que adivinar el sabor exacto que le gusta a alguien. Amaretto, vainilla francesa, moca, tostado oscuro y otros más se prueban de uno en uno sin abrir un paquete grande que luego se queda a medias.
Tilz

«Finge que te ha encantado, es lo que hacemos todos.» La taza se adelanta a la reacción de quien la abre, y desactiva la parte más incómoda del intercambio antes de que ocurra.
Mugffins

Nueve piezas de metal entrelazadas, cada una con su propio truco para separarlas, y ninguna se resuelve igual que la anterior.
JurciCat

«No soy perfecto, pero soy ingeniero, que es casi lo mismo», en letras negras sobre cerámica blanca y con dos engranajes de separador.
La Casa de las Tazas

Un agitador motorizado que reparte los granos por toda la placa para que ninguno se quede sin estallar, y una tapa transparente que, al terminar, se convierte ella sola en el cuenco para servir.
Yabano

Tres cables menos en la mesilla. Ese es el argumento entero, y para quien lleva un iPhone, un Apple Watch y unos AirPods es un argumento bastante bueno.
Augnner

Doce anillos de doble aro: el exterior gira sobre el interior y tiene textura, lisa, ondulada, de puntos o de pinchos, para que los dedos tengan algo que hacer.
ZENO

Una docking station para conectar discos SSD M.2 por USB sin tener que abrir el ordenador cada vez, con velocidad de hasta 10 Gbps y ventilador incluido para que el disco no se caliente en uso continuo.
GRAUGEAR

Un cofre hecho a medida del sorteo de la oficina: cuesta lo que suele costar el tope del amigo invisible y lleva dentro una actividad a elegir entre más de mil, para una o dos personas.
Wonderbox

Una palanca en lugar de un botón, tres niveles de gasificación al gusto, y una silueta que se parece más a una cafetera de diseño que al típico gasificador de cocina.
Aquafloow

Diecinueve mil cien experiencias en una sola caja. Es el comodín del catálogo: sirve cuando no se tiene ni idea de qué le gusta a la persona.
Smartbox

Una botella de vidrio esmerilado con un hilo de luces LED en el tapón de corcho. Encendida hace de lamparita. Apagada es un objeto de decoración con un mensaje, que es la mitad del truco.
Vetbuosa

Tres variedades de aceituna en tres botellas, con denominación de origen Montes de Toledo: picual, cornicabra y arbequina. La gracia está en probarlas seguidas.
Finca La Pontezuela
Algunas oficinas dejan el amigo invisible para la vuelta de vacaciones en vez de hacerlo antes de Navidad, y el 6 de enero cae justo en medio de esa segunda tanda. La regla de siempre sigue mandando: se abre delante de gente con la que no tienes confianza.
La cesta de aperitivo Espinaler con vermut y conservas es la respuesta más segura cuando sólo sabes en qué departamento está esa persona: no obliga a nadie a hacerle sitio en casa ni a explicar un gusto que no conoces.
El pack de doce anillos fidget silenciosos y el bolígrafo Hoverpen Interstellar de novium se entienden solos, sin necesidad de conocer a la persona más allá del pasillo. El botón Enter gigante XXL con USB y el saco de boxeo de escritorio con ventosa añaden la parte de humor de oficina que funciona porque no apunta a nadie en particular.
La taza «Gracias por todo» funciona por lo mismo que en Navidad: mientras el mensaje sea neutro y lo entienda cualquiera de la oficina, acierta. En cuanto es un chiste que sólo comparten dos personas de quince, deja de servir como regalo de sorteo.
El cubo antiestrés con seis pausas es la categoría más agradecida de una oficina y la que menos gente elige, precisamente porque no parece un regalo de Reyes al uso.
Cualquier cosa relacionada con el cuerpo, la ropa o los productos de dieta: se lee como un comentario sobre la persona aunque no lo sea, y en el trabajo eso no se arregla con una explicación. Y el regalo demasiado bueno para el tope fijado, que deja mal parado al que abrió el suyo justo antes.
Escrito por el equipo de Regalando, que revisa cada regalo antes de incluirlo en la lista.
En algunas empresas sí, sobre todo cuando la vuelta de vacaciones deja poco margen antes de Navidad. Si el tuyo es en diciembre, tienes el mismo criterio en regalos de Navidad para compañeros de trabajo.
Lo que haya fijado el grupo, y casi siempre está por debajo de 20 euros. Si nadie ha puesto una cifra, proponla tú antes del sorteo.
Algo que se acabe o algo neutro para el escritorio. Ninguno de los dos exige saber nada de esa persona ni obliga a hacerle sitio en casa.
Se puede, pero incomoda con más facilidad que una cesta de comida sin él. Si no sabes con certeza que bebe, mejor evitarlo.
Hacia arriba conviene ser más neutro todavía: lo que se consume o se comparte evita que el gesto parezca otra cosa. Tienes más ideas en regalos para compañeros de trabajo.
Si ninguna de estas ideas te convence del todo, cuéntanos su afición, su edad o tu presupuesto y afinamos la búsqueda para reyes magos.