
Nespresso Inissia, Cafetera de Cápsulas
Frente a la manual que exige aprender a dosificar y prensar, esta resuelve el café en el tiempo que tarda en encenderse la luz verde: cápsula, botón, listo.
Nespresso
Diciembre es, con diferencia, la fecha más buscada de este tema, y también la más fácil. La razón es sencilla: en Navidad regala todo el mundo, así que el gesto no llama la atención. El problema del resto del año —que un detalle hacia arriba se pueda leer como una maniobra— desaparece cuando la oficina entera está intercambiando cosas.

Frente a la manual que exige aprender a dosificar y prensar, esta resuelve el café en el tiempo que tarda en encenderse la luz verde: cápsula, botón, listo.
Nespresso

Veinte bares de presión es el número que de verdad marca la diferencia entre un café aguado y un espresso con cuerpo, con esa crema que solo sale cuando la máquina empuja el agua como toca.
Cecotec

Doce botellas de 33 centilitros en un cajón de madera de verdad, con seis variedades de la cervecera de Toledo. Casi ocho kilos que llegan listos para poner encima de una mesa sin envolver nada.
La Sagra

Siete cosas que caben en una caja pequeña y que cuestan menos de veinte euros.
Alejandro Fuentes

Taza blanca de 350 mililitros con una frase larga escrita a mano en morado, rosa y verde: «que todo lo bueno te siga, te encuentre, te abrace y se quede contigo, y lo demás que pase de largo».
Mugffins

Una caja de madera con cuatro botellas: dos aceites de oliva virgen extra de medio litro y dos condimentados de 250 mililitros, de albahaca y de guindilla. Y un jabón hecho con el mismo aceite.
La Chinata

Un bolígrafo de aluminio negro que, además de escribir, lleva linterna LED, brújula en el tapón y un cabezal multiherramienta.
BIIB

Lo que la separa de las demás no está dentro de la caja: es la caja.
Don Gourmet

Hay un hueco difícil: el regalo para quien ha hecho algo por ti y no es familia ni amigo íntimo. La profesora, la vecina que recoge los paquetes, quien cubrió tu turno.
UO

Ocho productos con el aceite de oliva de fondo en todos ellos.
La Chinata

Una botella de vidrio esmerilado con un hilo de luces LED en el tapón de corcho. Encendida hace de lamparita; apagada es un objeto de decoración con un mensaje, que es la mitad del truco.
Vetbuosa

Tres variedades de aceituna en tres botellas, con denominación de origen Montes de Toledo: picual, cornicabra y arbequina. La gracia está en probarlas seguidas.
Finca La Pontezuela

La doble pared de cristal deja una cámara de aire entre el líquido caliente y la mano que sujeta el vaso, así que se puede coger sin quemarse aunque el café esté recién hecho.
ecooe

Doce anillos de doble aro: el exterior gira sobre el interior y tiene textura, lisa, ondulada, de puntos o de pinchos, para que los dedos tengan algo que hacer.
ZENO

Una caja de madera de 33 x 9 x 9 centímetros con tapa corredera y asa de cuerda, grabada con el mensaje que se elija. La botella va aparte: esto es el envoltorio.
CALLE DEL REGALO

Regalar una cena tiene una ventaja sobre regalar un objeto: nadie ha tenido nunca que buscarle sitio en un armario.
Wonderbox

Seis paquetes de cien gramos de café molido, cada uno de un origen distinto: Colombia, Guatemala, Brasil, India, Indonesia y Etiopía. Envasados al vacío y presentados en su caja.
Black Donkey

La etiqueta lleva el nombre, el apellido y la dedicatoria que se escriba. Dentro hay un Saint-Amour, un Beaujolais francés de uva gamay, y la botella llega en su estuche.
CALLE DEL REGALO

El plato no es un añadido cualquiera: cambia el ritual de tomar un té frente a hacerlo en una taza suelta, con ese punto de ceremonia que ya casi no se ve.
fanquare

El vermut de las once, empaquetado. Espinaler lleva desde 1896 en Vilassar de Mar haciendo exactamente esto, y el lote reúne casi todo lo que hace falta para montarlo en casa.
Espinaler

Es la taza de despedida sin chiste, y hay más demanda de esa de la que parece: se le puede dar a la jefa y a la persona que se va llorando, dos cosas que no aguanta ninguna taza graciosa.
MUGFFINS

Un estuche de bambú con cierre metálico, dos copas de 350 ml y un sacacorchos de doble tiempo de acero inoxidable con cortacápsulas. Todo encajado en espuma troquelada.
Nomart

Una comida o una cena para dos en una selección de unos ochocientos restaurantes de autor, con bodega incluida. Sin noche de hotel de por medio: sólo la mesa.
Smartbox

Caja de bambú de 36 x 12 x 11 centímetros con cierre metálico, grabada en la tapa con el nombre o la dedicatoria que se pida, y cuatro accesorios encajados junto al hueco de la botella.
CALLE DEL REGALO

Una pelota antiestrés con una idea encima: en vez de estrujarla y ya, se lanza, y la cara que sale manda. Pausa para el café. Caminar y estirar. Hablar con compañeros.
EQUIK PRODUCTS
Eso permite relajarse en una cosa y no en la otra. Se puede relajar la duda de si regalar o no: en diciembre es lo normal y no regalar nada también se nota. No se puede relajar la banda: el regalo sigue teniendo que quedar por debajo del que él o ella podría hacerte a ti.
La consecuencia práctica es que diciembre es el mes para el detalle consumible y bien presentado. Un lote pequeño, una caja de café, un estuche de aceites. Nada que haya que explicar y nada que se lleve puesto.
Es la decisión que ordena todo lo demás, y conviene tomarla en el grupo antes de que alguien se adelante.
Si va del equipo, los dos problemas de este regalo se desvanecen: nadie parece pelota en nombre de doce personas y el importe por cabeza baja tanto que se puede subir el objeto. Aquí es donde encaja la caja de una cena para dos, que tiene la ventaja de incluir a su pareja.
Si va de una sola persona, contención. Un detalle de menos de 20 euros con una tarjeta corta dice lo justo, y esa es toda la ambición que hace falta.
Lo que sale mal es la mezcla: que el equipo regale algo y además una persona aparezca con lo suyo aparte. Eso deja a los demás en una posición incómoda y es lo único de esta fecha que se recuerda al año siguiente.
Quién lo entrega. El que lo da queda asociado al regalo, así que mejor la persona con más años en el equipo que la que organizó la colecta.
Que vaya tarjeta firmada. Es lo que convierte una compra colectiva en un regalo, y no cuesta nada.
Y que nadie quede señalado. En cualquier colecta de oficina hay quien no puede poner: la lista de firmas no debería coincidir con la lista de quien pagó.
Son dos cosas distintas y conviene no confundirlas con esto. La cesta de empresa va de la compañía a la plantilla y no sustituye al detalle del equipo hacia su responsable. Y si os hacéis amigo invisible, el presupuesto está cerrado y puede tocarte cualquiera, con lo que el registro cambia entero: ahí manda el sorteo y no la jerarquía.
Hay una fecha que casi nadie tiene en cuenta: el último día antes de vacaciones. El regalo hay que tenerlo antes de ese día, no antes del 25, y en muchas empresas eso significa la semana del 19. Lo grabado, encargado en noviembre.
Tienes el catálogo completo en regalos para tu jefe o tu jefa y el contexto de la fecha en regalos de Navidad.
Algo consumible y bien presentado: una caja de cafés de origen, un lote gourmet en estuche, un estuche de aceites. Diciembre es la fecha en la que este regalo es más fácil, porque todo el mundo regala algo y el detalle no destaca.
Si va de una persona sola, menos de 20 euros es suficiente y la contención es parte del mensaje. Si es del equipo, el importe por cabeza baja y se puede subir el objeto sin que la cifra total incomode a nadie.
No es obligatorio, pero en un equipo pequeño la ausencia se nota más que el regalo. La salida cómoda es el detalle colectivo con tarjeta firmada: cumple, no compromete a nadie y se resuelve en una tarde.
Del equipo casi siempre, porque quita el problema de la distancia. Lo que hay que evitar es hacer las dos cosas: si el equipo regala, no aparezcas además con lo tuyo aparte.
En un contexto profesional funciona peor que en la familia, porque pone una cifra exacta encima de la mesa. Un lote cuesta lo mismo y no lleva el precio impreso.
Entonces no es un regalo de Navidad, es una despedida, y cambia el tono y el presupuesto. Lo tienes en regalos de jubilación o despedida para tu jefe.